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Federación Argentina de Cardiología. Sus primeros 30 años

Editorial Federación Argentina de Cardiología, 1995

Dr. Florencio B. Garófalo

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Capítulo IV
Desarrollo de la F.A.C.
Presidencia del Dr. Adolfo Poliche
Presidencia del Dr. Florencio Garófalo
Presidencia del Dr. Julio de la Riva
Presidencia del Dr. Carlos Fernandez
Presidencia del Dr. Juan Plastino
Presidencia del Dr. Juan C. Linares Casas
Presidencia del Dr. José Sala
Presidencia del Dr. Jorge López Sosa

Desarrollo de la F.A.C.

Corresponde el período comprendido entre 1980 a 1995.

En esta etapa comenzó la FAC a desarrollarse organicamente. Creó una estructura institucional, gracias a la colaboración de numerosos Laboratorios y Empresas, lo que posibilitó contar con fondos suficientes para instaurar un sistema administrativo adecuado. Se inauguró la Secretaria Administrativa en Buenos Aires, hubo un desarrollo significativo de su revista y se implementó el plan docente.

Recién en este período podemos decir, comenzó en forma fehaciente a plasmarse  en los hechos todos los propósitos que inspiraron su creación.

La realización de  numerosos cursos de postgrado y la preocupación por la formación de jóvenes cardiólogos a través del sistema de residencias instaurado, representó  un significativo apoyo al desarrollo de la cardiología en el interior del país. Todo esto dio sus frutos creándose en poco tiempo numerosos Centros Cardiológicos de importante nivel científico en muchas zonas del país.

Sus Congresos y Jornadas, con elevado nivel científico y la visita a ellos de destacadísimos invitados extranjeros posibilitó se nos conociera cada vez más en el exterior, ayudado por la permanente actividad de sus autoridades en contactarse con instituciones de carácter internacional. Se creó el Boletín Informativo, el Comité de Ex-Presidentes, los Comités de Subespecialidades y la Fundación F.A.C., hoy reconocida internacionalmente.

La puesta en marcha del CETIFAC es otro de los logros significativos en esta etapa.


Presidencia del Dr. Adolfo Poliche
1980-81


La situación de la FAC en esos años era realmente muy seria. A pesar del avance importante que había adquirido como Institución a nivel científico, por primera vez se tuvo la sensación cierta de no poder continuar como entidad cardiológica nacional por los graves problemas económicos existentes.

Las Sociedades Federadas ya eran numerosas y resultaba muy difícil poder contactarse con ellas dada las distancias teniendo en cuenta lo costoso que era poder visitarlas e incluso brindarles apoyo científico.

Así lo comprendieron el Dr. Adolfo Poliche y su Mesa Directiva. Por lo que inmediatamente se comenzó a trabajar en pos de lograr apoyo económico para la F.A.C. El Presidente realizó un sinnúmero de viajes a Buenos Aires, reuniéndose varias veces con las Autoridades de la mayoría de las Empresas Farmacéuticas que hasta ese momento prácticamente no tenían en cuenta a la F.A.C. y colaboraban muy poco con la Institución, quizás en gran parte por no estar interiorizadas en forma adecuada de su existencia ni del problema político institucional cardiológico existente en el país.

El inmenso esfuerzo realizado tuvo pronto sus frutos. Debe resaltarse la concreción de la compra de una Sede Administrativa en la calle Pueyrredón 860 de la ciudad de Buenos Aires, lograda con la colaboración de los Laboratorios Astra S.A., Bayer Argentina S.A., Boehringer Shon S.A., Ciba Geigy Argentina S.A., Glaxo Argentina S.A., Química Hoechst S.A., Labinca S.A., Lepetit S.A., Montedison Farmacéutica S.A., Pfizer Argentina S.A., Searle Argentina S.A. e Ici Farma.

A fines de 1981, durante las sesiones del XVIII Congreso de la Cardiología Argentina realizado en Bs. As. y presidido por el Dr. Bernardo Boskis fue inaugurada dicha Sede con la presencia de las Autoridades de la F.A.C., ex presidentes, delegados de las distintas Sociedades de Cardiología federadas y numerosos invitados especiales, entre ellos el Presidente de la S.A.C. Dr. Manuel Cuesta Silva y el Dr. René Favaloro, quienes además del Presidente de F.A.C. hicieron uso de la palabra en dicho acto rindiéndose además un homenaje al Dr. Ricardo Podio, primer presidente de la Institución, imponiendo su nombre al Salón de Actos.

Es de destacar la importante colaboración recibida para concretar esta idea por parte del Dr. Américo García, integrante de la Sociedad de Cardiología de San Juan y uno de los pioneros de la Institución, a la sazón residente en Buenos Aires.

Pero además, se consiguieron importantes aportes mensuales, que posibilitaron realizar viajes a las distintas Sociedades, organizar cursos en las mismas y la designación por primera vez de un Secretario Administrativo para desempeñarse en la sede de Buenos Aires, el Sr. Orlando Jerez, quien desde entonces colabora en forma realmente eficiente con la F.A.C.

Durante este período se concretó la obtención de la Personería Jurídica de la F.A.C., otorgada por la Pcia. de Santa Fe luego de haberse iniciado los trámites varios años antes durante la Presidencia del Dr. Osvaldo Robiolo, quien trabajó intensamente durante todo ese tiempo en pos de dicho objetivo.

En 1980 se realizaron las VI Jornadas Nacionales de Cardiología en Santa Fe, con singular éxito.

Se creó el Comité de Actividades Científicas, que fue integrado por los Dres. Florencio Garófalo de Rosario, Carlos Lofeudo de Santa Fe y Daniel Mackinon de Entre Ríos, quienes redactaron por primera vez la reglamentación de las Jornadas Nacionales y Regionales, como también el otorgamiento de Auspicios para eventos científicos no organizados por la F.A.C.. Se constituyó el Comité de Ecocardiografía cuyos integrantes, junto a los representantes de la S.A.C. en esa disciplina participaron en las Mesas de Evaluación de Capacidad propuestas por la C.O.M.R.A.

Se crearon durante este período 4 nuevas Sociedades de Cardiología: La Rioja, Jujuy, Chaco y Misiones, estas dos últimas desprendimiento de la Sociedad de Cardiología del Noreste, que integraban junto a la Sociedad de Corrientes. Todas ellas luego se incorporaron a la F.A.C..

Con respecto a la relación con la S.A.C., siguió en forma amistosa. En abril de 1980 se reunieron en Paraná durante las VI Jornadas de Ergometría y Rehabilitación, organizadas por la Sociedad de Cardiología de Entre Ríos, representantes de ambas Mesas Directivas: los Dres. Manuel Cuesta Silva y Guillermo Pujadas por la S.A.C. y los Dres. Adolfo Poliche, Juan Solchaga y Ernesto Alderete Salas por la F.A.C. resolviéndose trabajar en forma concreta por la reunificación. Para ello programaron nuevas reuniones de ambas Mesas Directivas, en mayo en Mendoza y en julio en Catamarca.

En esta última reunión (ver Anexo III) se resolvió redactar un anteproyecto de una nueva Entidad Unica de la Cardiología Argentina basada fundamentalmente en los siguientes puntos:
1. La nueva Sociedad estaría integrada por la S.A.C. y sus distritos regionales, las Sociedades Federadas de la F.A.C. y las Sociedades eventualmente a crearse.
2. Dichas Sociedades estarían representadas en forma proporcional como en la Cámara de Diputados.
3. Se convino en esa reunión la formación de una subcomisión que deberá estudiar una justa representatividad en la nueva Sociedad.

El acta de Catamarca, como después se la conoce, representó la base sobre la cual se fue edificando el proyecto definitivo de unificación.

En octubre de 1980, se reunió la Comisión designada por ambas entidades (ver Anexo III) y por unanimidad resolvió proponer la proporcionalidad que resultase de las cifras que arrojase el Censo Nacional a realizarse ese año en cuanto al número de médicos que ejercían en las distintas zonas, o en su defecto del Censo de Recursos Médicos que en 1977 efectuó la Secretaría de Salud Pública de la Nación. Además sugirió estudiar un sistema que asegurase una rotación periódica en la conducción de la Sociedad de acuerdo a la proporcionalidad de los representantes de la S.A.C. y la F.A.C.

Numerosas reuniones se sucedieron entre representantes de ambas entidades, llegándose a coincidencias importantes, hasta que en agosto de 1981 la S.A.C. envió a consideración de la F.A.C. un proyecto sobre la nueva Entidad Cardiológica Nacional inspirado en las ideas del Dr. Alberto Demartini.

Según dicho proyecto, la nueva Entidad se constituiría con los siguientes principios fundamentales:
a) Regionalización del país
b) Completa independencia científico patrimonial de cada una de las Sociedades integrantes

Consistiría en consecuencia en una Sociedad de Sociedades con regionalización.

Las regiones serían en principio seis: I, II, III, IV, V y VI.

La región I estaría formada por Capital Federal y Gran Bs.As. La regionalización del resto del país sería establecida por el Consejo Nacional Provisorio.

La nueva entidad estaría integrada por una Asamblea Nacional de aproximadamente 30 miembros, el 50% de los cuales correspondería a la Región I.

La Asamblea Nacional elegiría el Consejo Nacional el 50% de cuyos miembros correspondería a la región I. Este Consejo Nacional sería la autoridad ejecutiva de la nueva Entidad.

Del Consejo Nacional dependerían las relaciones internacionales, la Revista de Cardiología, el Tribunal de Honor.

La nueva entidad:

a) Designaría las autoridades de los Congresos y sus sedes, las que serían rotativas entre las regiones.
b) Coordinaría la Jornadas Interregionales.
c) Organizaría junto con la Fundación Cardiológica Argentina la Semana Nacional del Corazón.
d) Fijaría las bases para el otorgamiento del Certificado de Especialista en Cardiología a nivel nacional.
e) Dictaría normas básicas de admisión a nivel nacional para ingresar en las distintas Sociedades.

Las distintas Sociedades Federadas estudiaron el proyecto "Demartini" y finalmente luego de algunas sugerencias y modificaciones de forma, el Consejo Federal aprobó el mismo. (Ver Anexo III)

Durante las sesiones del Congreso de la Cardiología Argentina realizado en Bs.As. en octubre de 1981 se reunieron ambas Mesas Directivas y resolvieron la creación de la Entidad Unica Cardiológica en base a dicho proyecto, procediéndose a nombrar un Consejo Nacional Provisorio de la nueva Entidad que quedó integrado de la siguiente manera:

a) por la S.A.C.: Dres Jorge Trongé, Manuel Cuesta Silva, Alberto Demartini, Roberto Madoery y el Vicepresidente primero electo para 1982
b) por la F.A.C. los Dres Florencio Garófalo, Rodolfo Calvo, Norberto Santamarina, Fernando de la Serna y Adolfo Poliche

La Presidencia de dicho Consejo sería ejercida por el Presidente de la S.A.C. de 1982.

Durante el acto de clausura del Congreso, los Presidentes de la F.A.C. y de la S.A.C. anunciaron oficialmente que desde ese momento prácticamente la Cardiología Argentina estaba nuevamente unificada.

El Consejo Federal se reunió por primera vez en la Sede Administrativa de la F.A.C. en Capital Federal durante las sesiones del Congreso. Entre otros temas debió elegir la nueva Mesa Directiva. Se resaltó la encomiable labor realizada por el Dr. Poliche y el delegado de Entre Ríos Dr. Daniel Mackinon propuso con el apoyo del representante de la Sociedad de Cardiología de Córdoba Dr. César Serra al Dr. Florencio Garófalo como Presidente de la F.A.C. en representación de la Sociedad de Cardiología de Rosario.

Dado el sistema rotatorio que se venía cumpliendo, no le correspondía a la Sociedad de Rosario ser sede de Mesa Directiva (por otra parte tampoco se había postulado para ello) sino a la Sociedad de Mendoza. Basado en ello, el delegado de Mendoza postuló al Dr. Rodolfo Calvo para el cargo. Luego de numerosas consideraciones de los delegados sobre la no obligatoriedad de continuar con dicha tradición, se pasó a un cuarto intermedio. Luego del mismo el Dr. Rodolfo Calvo retiró su candidatura siendo designado por unanimidad el Dr. Florencio Garófalo modificándose de esa manera la modalidad de elección de Mesa Directiva, eligiendose al Presidente y éste a sus colaboradores.


Presidencia del Dr. Florencio Garófalo
1982-83


Esta Presidencia se inició con las mejores perspectivas, ya que la situación económica tendía a solucionarse.

Inmediatamente se comenzó planificar la puesta en marcha de numerosas inquietudes existentes en la Institución prácticamente desde su nacimiento.

Se puso en marcha el Plan Docente de la F.A.C., designándose a los Dres. Armando Pacher de Entre Ríos, César Serra de Córdoba y Carlos Crespo de Rosario bajo la coordinación del Dr. Ricardo Reca de La Plata como integrantes del primer Comité de Docencia. Lamentablemente, al poco tiempo de estar en funciones falleció el Dr. Ricardo Reca habiendo realizado realmente un trabajo encomiable en dicho Comité. Así lo reconoció el Presidente de la F.A.C. al pronunciar algunas palabras en sus exequias.

A través de este Comité se comenzó a trabajar en la docencia de postgrado inmediato como también en la de actualización y perfeccionamiento del postgraduado.

A comienzos de 1982 se llevaron a cabo los primeros concursos para otorgar 4 becas de residentes por 3 años destinadas a médicos residentes en zonas no universitarias, con el fin de que pudieran realizar su formación en Centros Cardiológicos de jerarquía de Córdoba, Rosario, Entre Ríos, La Plata y San Juan. Para poder llevar a cabo este proyecto se contó con la inestimable aporte y colaboración de un grupo de Laboratorios que comprendieron la importancia del mismo: Astra, Bayer, Boehringer Ingelheim, Ciba, Glaxo, Hoechst, Merck Sharp y Dohme, Pfizer y Squibb y al poco tiempo se fueron incorporando otros, entre ellos Laboratorio Roemmers.

Con respecto a la docencia de actualización, en 1983 se puso en marcha por primera vez un Curso Anual de Cardiología en la ciudad de Salta dictado cada 15 días de marzo a diciembre por cardiólogos destacados de todo el país. Ello representó un gran esfuerzo especialmente de los docentes que participaron, habiendo resultado su concreción un gran éxito tanto por acogida recibida por parte de los cardiólogos del noroeste argentino como por las consecuencias beneficiosas en todo sentido que ello tuvo en el progreso de la cardiología en esa región.

Se llevaron a cabo además numerosas Jornadas regionales en distintos puntos del país.

En cuanto al aspecto de perfeccionamiento, se concretaron pasantías de cardiólogos del interior por el término de 15 días a un mes por la Fundación Favaloro.

Toda esta labor pudo ser desarrollada dada la bastante buena situación económica de la F.A.C. basada fundamentalmente en el apoyo cada vez más importante de las Empresas Farmacéuticas con quienes se entabló una relación cada vez más estrecha. Sin lugar a dudas habían comenzado a conocer y entender que era y que quería la F.A.C., como también a valorar el número importante de cardiólogos que la integraban.

Otras de las aspiraciones que pudieron concretarse en esta etapa fue el inicio de la publicación del Boletín Informativo de la F.A.C., que si bien figuraba como meta desde la creación de la Institución, no había sido posible ponerlo en marcha. Ello sirvió como medio de intercomunicación entre Mesa Directiva y todos los cardiólogos del país.

Un problema que debió enfrentarse fue el de la Revista de la F.A.C. El Dr. Osvaldo Robiolo presentó la renuncia como Director de la Revista al Consejo Federal, luego de estar al frente de ella durante más de 7 años recibiendo de todos los Delegados Federales felicitaciones y muestras de agradecimiento por la importante labor desarrollada, ya que gracias a su empeño y esfuerzo personal se logró continuidad en su aparición.

La publicación de la Revista estaba asignada desde hacía muchos años, en lo que se refiere al aspecto técnico y administrativo, a una Empresa particular. Desde algún tiempo atrás era notorio cierto grado de disconformidad, tanto por las características de su impresión como por el costo elevado que significaba mantenerla, ya que no era redituable. Por ello el Consejo Federal resolvió cancelar el contrato con dicha firma y decidió que su publicación estuviese directamente a cargo de F.A.C. Además, designó como Director de la Revista al Dr. Carlos Baudino, Secretarios a los Dres. Raúl Breglia y Hugo Londero de Córdoba y al Sr. Orlando Jerez como secretario administrativo.

En 1982, se crearon las Sociedades de Cardiología de Jujuy, Chaco y Misiones y se incorporaron a F.A.C.. Al crease estas dos últimas Sociedades, casi simultáneamente la Sociedad de Cardiología del Noreste, de la cual participaban cardiólogos de Corrientes, Chaco, Misiones y Formosa, cambió su nombre por el de Sociedad de Cardiología de Corrientes. La Sociedad de Cardiología de Formosa fue fundada más tarde, en 1985.

En 1983 la Sociedad de Cardiología de San Luis, creada unos años antes, comenzó las tratativas con F.A.C. para su incorporación, la cual se concretó al año siguiente.

Con el fin de incrementar el contacto y de conocer sus problemas e inquietudes, la Mesa Directiva realizó visitas a la gran mayoría de las Sociedades Federadas.

Con el criterio de que la experiencia adquirida por las anteriores gestiones debería ser utilizada por la F.A.C. fue creado el Comité de Ex Presidentes, con el cual Mesa Directiva tuvo permanente contacto con fines de asesoramiento.

Además se pusieron en marcha en calidad de entes asesores, los Comités de Subespecialidades con el fin de incentivar el aspecto científico en cada una de ellas.

Uno de los temas que preocuparon durante años era la implementación del Certificado de Médico Cardiólogo de la F.A.C.. Se redactó un reglamento al efecto, el cual fue aprobado por el Consejo Federal en 1982 y que desde entonces está vigente en la F.A.C., habiéndose conseguido su reconocimiento oficial en numerosas provincias del país.

Con respecto a la relación con la S.A.C., continuaron las reuniones a través del Consejo Nacional de Cardiología, creado poco tiempo antes, con el fin de analizar los detalles de la unificación.

De acuerdo al proyecto Demartini aprobado en general, se resolvió que las 8 regiones en la que se dividiría el país, estuvieran en principio integradas de la siguiente manera:

Región I: Capital y Gran Buenos Aires
Región II: Centro de Pcia. de Bs. As y La Pampa
Región III: Santa Fe y Norte de Bs.As.
Región IV: Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones
Región V: Córdoba y La Rioja
Región VI: Mendoza, San Juan y San Luis
Región VII: Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago de Estero y Catamarca
Región VIII: Río Negro, Neuquén y el resto de la Patagonia

Todo parecía encaminado para que la tan ansiada unificación se concretara en los hechos. Pero quedaba un importante escollo: la situación de la Cardiología en Córdoba.

Al crearse la F.A.C., un grupo de cardiólogos cordobeses no estuvieron de acuerdo con separarse de la S.A.C. y siguieron ligada a ella, dejando de ser miembros de la Sociedad de Cardiología de Córdoba. En 1980 la S.A.C. creó un Distrito Regional en dicha ciudad y los nucleó. Ello originó en su momento un gran malestar en los cardiólogos de la Sociedad de Cardiología de Córdoba que se extendió a todos los miembros de la F.A.C..

La existencia de dos entidades en Córdoba se contraponía con el criterio de unificación sustentado por ambas entidades madres, por lo que el Consejo Nacional designa a los Dres. Rodolfo Calvo (por la F.A.C.) y Alberto Demartini (por la S.A.C.) con el fin de que tuvieran entrevistas con miembros de ambas entidades cordobesas y de esa manera poder conocer sus posturas y evaluar la posibilidad de lograr su unión. (ver Anexo III).

Los miembros de la F.A.C. estuvieron de acuerdo en lograr la unidad de la cardiología cordobesa y propusieron que la Sociedad de Cardiología de Córdoba reincorporase a los miembros que se habían alejado de ella y de esa manera fuese la única Entidad cardiológica de Córdoba. Para ello ofrecían a los miembros del Distrito cargos en la conducción de la Sociedad e inclusive apoyar a un miembro de dicho grupo como próximo presidente.

La opinión de los integrantes del Distrito de S.A.C. era opuesta: no participaban de la idea de una Sociedad única en Córdoba y en caso de formarse proponían la creación de una nueva Sociedad en la que tuvieran una participación del 50% en su conducción.
Como se comprenderá se creó una situación realmente grave dado que el Distrito de S.A.C. en principio no deseaba la unificación y eventualmente pretendía la desaparición de la Sociedad de Cardiología de Córdoba con sus 30 años de existencia y 82 miembros Titulares en esos momentos, además de aspirar tener una participación igualitaria siendo que era una entidad con pocos años de vida y con sólo 17 miembros Titulares en su seno.

Este resultado repercutió mucho en las negociaciones entre F.A.C. y S.A.C. en el seno del Consejo Nacional. La F.A.C. sostuvo que era ilógico hablar de unificación si ella no se lograba en Córdoba. Sin embargo se siguió trabajando en la búsqueda de una solución al respecto.

Con el paso del tiempo, la relación entre ambas Entidades en este aspecto comenzaron a ser algo más tensas. Distintas circunstancias originaron conflictos. E inclusive era ya perceptible que si bien todos decían que la unificación era indispensable, grupos significativos tanto por su representación como por su número de F.A.C. y de S.A.C. no estaban convencidos de ello y sus opiniones pudieron haber tenido gran influencia en ese cada vez mayor grado de enfriamiento en las tratativas.

En junio de 1982, durante las sesiones del Congreso Mundial de Cardiología realizado en Moscú, el Presidente de F.A.C. Dr. Florencio Garófalo y el Dr. Adolfo Poliche, pidieron audiencia para entrevistarse con el Presidente de la Sociedad y Federación Internacional de Cardiología con el fin de  presentarles sus saludos en nombre de la Institución. Durante la misma, en la que estaban el Presidente y el Past Presidente de la S.F.I.C. Dres. Neunfeld y Goodwin, además de dejar sentada nuevamente la presencia de F.A.C. en los eventos internacionales, se comentó la situación de la cardiología argentina, recalcando la buena relación existente con la S.A.C. durante los últimos años, anunciándoles a dichas autoridades que estaba realmente muy cerca la solución del problema ya que existía mucho optimismo con respecto a la unificación.

Esta entrevista provocó una protesta de la S.A.C. por considerar que esa actitud inconsulta era una manera de la F.A.C. de querer escalar posiciones en la representatividad internacional.

No se tuvo en cuenta en primer lugar, que en todos los otros Congresos Mundiales, la F.A.C. había tenido la misma conducta y segundo, que si bien se estaba trabajando en pos de la unificación, la F.A.C. no se consideraba obligada a solicitar autorización a la S.A.C. para entrevistarse con quien deseara, máxime que no había recibido tampoco de parte de S.A.C. invitación alguna, ni siquiera como oyentes, a las distintas reuniones de carácter internacional que se realizaron en dicho Congreso. Por otro lado, en ningún momento durante la reunión, la F.A.C. planteó el problema de representatividad.

Por resolución del Consejo Nacional de Cardiología, el XIX Congreso de la Cardiología Argentina se decidió realizarlo en setiembre de 1983 en la ciudad de Tucumán, estando la responsabilidad máxima de organización, según los acuerdos previos, a cargo de la F.A.C. siendo designado Presidente el Dr. Adolfo Poliche de Tucumán.

En su preparación, estuvieron trabajando intensamente miembros de ambas Instituciones. Pero a principios de 1983, se dió a publicidad la realización de un Simposio Internacional de Unidad Coronaria organizado por uno de los Consejos de la S.A.C. con un temario semejante al programado para el Congreso y con destacados invitados especiales extranjeros a realizarse en Bs.As. un mes antes del mismo.

Ello motivó una protesta por parte de la F.A.C. solicitando su suspensión, aduciendo que su realización incidiría en forma manifiesta en el éxito del Congreso de Tucumán y si bien la responsabilidad principal de su organización en esta oportunidad recaía en la F.A.C., este era un Congreso de ambas Instituciones. (Ver Anexo III)

La S.A.C. resolvió no suspenderlo, sosteniendo que dicho Simposio no era organizado por la S.A.C. sino por uno de sus Consejos y que si bien seguían apoyando la realización del Congreso Conjunto, no veían la necesidad de que se suspendieran por esa causa otras actividades científicas en el país.

Esta situación acrecentó el ambiente de recelo entre ambas Entidades, paralizando prácticamente las tratativas de reunificación.

El Congreso se realizó al fin en forma exitosa con un trabajo intenso y mancomunado entre miembros de ambas Instituciones que merece ser destacado. Uno de los tantos invitados especiales al Congreso fue el Dr. Paul Puech destacado cardiólogo francés y Presidente Electo de la Sociedad y Federación Internacional de Cardiología quien durante la clausura del mismo entre otras cosas dijo "....Componemos nosotros los latinos de ambos lados del Atlántico, una fuerza enorme y creo que debemos sacar de nuestras raíces comunes el poder para hacer en conjunto el contrapeso a los cardiólogos que llamamos del Norte. Pero este objetivo necesita la unión que ha menudo a faltado, incluido en un mismo país. Por eso les suplico que descarten toda idea obsoleta de dominación, toda rivalidad entre gente de las capitales y las provincias que ahora debe pertenecer al pasado. El futuro de la Cardiología es el asunto de todos y todos debemos participar en la construcción de un edificio establecido no solamente sobre una nación sino además sobre un continente".

En diciembre de 1983, el Consejo Federal reunido en Rosario designó al Dr. Julio de la Riva de Córdoba como Presidente de la F.A.C. quien recibió en un Acto Académico organizado al efecto el escudo de oro de la F.A.C. que desde entonces distingue al Presidente y a los Ex presidentes de la Institución.

Presidencia del Dr. Julio de la Riva
1984-85


La grave situación económica del país en 1984 repercutió en forma acentuada en la Institución. Las Empresas comenzaron a disminuir su aporte económico y el mantenimiento de la estructura de la F.A.C. fue un verdadero desafío. El Plan Docente peligraba, pero sin embargo, se lo consideró prioritario y con gran esfuerzo de Mesa Directiva y del Comité de Docencia presidido por el Dr. César Serra se siguió adelante con las Becas de Residentes y los Cursos Regionales. Debe destacarse la importante ayuda recibida durante este período por el Laboratorio Roemmers, Empresa que desde entonces no ha escatimado esfuerzos en colaborar con la Institución.

Se llevaron a cabo dos Cursos Anuales, esta vez en San Juan y Chaco con todo éxito y durante este período egresaron luego de aprobar el examen correspondiente los primeros Residentes de F.A.C.

En 1984, el Dr. Carlos Baudino fue designado Decano normalizador de la Facultad de Medicina de Córdoba. Dado a que  dicha función le demandaba mucho tiempo y no podía dedicarse a la Revista de la F.A.C. como él deseaba, transcurriendo un tiempo presentó su renuncia como Director por lo que se hizo cargo de la misma el Dr. Raúl Breglia, quien desde entonces junto con el Sr. Jerez han realizado una obra valiosa dando como resultado el excelente nivel que hoy tiene la Revista de la Federación Argentina de Cardiología desde todo punto de vista, con una tirada de 4.500 ejemplares y con el reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional por su calidad científica. Y además con superávit en su balance.

En setiembre de 1984, continuando con la costumbre implementada muchos años antes, el Presidente de la F.A.C. concurrió al IX Congreso Europeo de Cardiología realizado en Dusseldorf entrevistándose con autoridades de la Cardiología Mundial.

La relación con la S.A.C. seguía empeorando y la demora en la entrega del Balance del último Congreso Conjunto realizado en Tucumán provocó quejas de ésta ante el Comité Organizador. De acuerdo al convenio suscripto, dicho Comité debía presentar la Memoria y el Balance antes de los 180 días de finalizado el mismo (23 de marzo de 1984). Vencido dicho plazo la S.A.C. envió una carta documento reclamando el mismo. Recién dos meses después, el día 15 de mayo fue entregada oficialmente la Memoria y el Balance del Congreso a las Autoridades de S.A.C..

El balance reflejó un magro resultado económico que fue atribuido por las Autoridades del Congreso a la realización del Simposio Internacional organizado un mes antes en Buenos Aires. La S.A.C. rechazó enfáticamente tanto la Memoria como el Balance del Congreso y con fecha 24 de mayo de 1984 envió una carta documento firmada por los Dres Alberto Rodríguez Coronel y José Navia en calidad de Presidente y Secretario por la cual se comunicaba a la F.A.C. que la Comisión Directiva de la S.A.C. en pleno acuerdo con su Comité Asesor (integrado por los últimos 12 ex presidentes de la Institución) habían decidido rescindir el convenio sobre los Congresos Conjuntos (Ver Anexo III)

La Mesa Directiva de F.A.C. con fecha 8 de junio del mismo año acusó recibo de la misma y el 20 de junio reunió al Consejo Federal en la sede de Buenos Aires. En dicha sesión se reconoció el incumplimiento por parte de las Autoridades del Congreso en el envío de la Memoria y Balance como así también se lamentó el escaso rédito económico obtenido que sin duda perjudicaba a ambas Instituciones. Pero también se consideró apresurada y drástica la medida tomada por la S.A.C. renunciando a la realización de los Congresos Conjuntos. Finalmente, frente al hecho consumado, se resolvió emitir una resolución expresando el profundo pesar de la F.A.C. por lo resuelto por la S.A.C. ratificando su vocación de unidad de la Cardiología Argentina. (Ver Anexo III)

Ante esta situación la F.A.C. resolvió organizar las Jornadas Nacionales en Mendoza en 1985 y reiniciar a partir de 1986 sus propios Congresos designándose como sede del mismo a Rosario y como Presidente al Dr. Florencio Garófalo.

Con fecha 28 de junio de 1984, la S.A.C. envió una carta a cada una de las Sociedades Federadas (y no a las autoridades de F.A.C.) tratando de dar una explicación a su actitud. (Ver Anexo III).

En dicha nota atribuyó a la F.A.C. un permanente ataque a la representación internacional de la S.A.C. a través de los contactos que realizaban sus autoridades con personalidades de entidades cardiológicas internacionales, como por ejemplo la reunión llevada a cabo en el Congreso Mundial de Moscú (ya comentada) y la invitación al Congreso de Tucumán de autoridades políticas de la Cardiología Internacional como el Dr. Puech, futuro presidente de la Sociedad y Federación Internacional de Cardiología con el fin de desprestigiarla.

Además, denunció el incumplimiento de los Reglamentos de Congresos Conjuntos con una Memoria y Balance del Congreso de Tucumán inaceptable y un tratamiento desconsiderado hacia las Autoridades de S.A.C.

Como conclusión refería que para la cardiología argentina era mucho más conveniente la existencia armónica de dos entidades nacionales amigas con una integración científica a todos los niveles.

Esta actitud de la S.A.C. provocó gran indignación, no solo en las autoridades de F.A.C. y el Consejo Federal sino también en el seno de las mismas Sociedades Federadas, tanto por el tenor de la nota como por el hecho de desconocer implícitamente a la F.A.C. como entidad que las nucleaba.

Es dable aclarar que en ningún momento la F.A.C. tuvo una actitud tendiente a desprestigiar internacionalmente a la S.A.C.; por el contrario, siempre reconoció ante sus interlocutores la trayectoria y jerarquía de ella. Solamente la F.A.C. siempre deseó hacer conocer al mundo cardiológico internacional que el 50% de los cardiólogos argentinos no estaban representados por la S.A.C.; que la cardiología argentina no estaba centrada exclusivamente en la ciudad de Buenos Aires y que su aspiración máxima radicaba en poder dar a conocer la opinión sobre diferentes temas de ese importante número de cardiólogos del interior del país a través de una participación en las distintas reuniones. En una palabra, no se deseaba seguir aislados del quehacer cardiológico internacional. Por otro lado, durante los últimos años siempre expresó durante las entrevistas realizadas su profundo optimismo sobre la unificación con la S.A.C.

Una grave situación institucional comenzó a gestarse en F.A.C. a partir del Consejo Federal realizado en la ciudad de Paraná en noviembre de 1984, durante las sesiones del Simposio de Muerte Súbita organizado en esa ciudad por la Sociedad de Cardiología de Entre Ríos.

Durante sus deliberaciones, el delegado por la Sociedad de Mendoza informó sobre la organización de las Jornadas Nacionales XX Aniversario de la F.A.C. programadas para 1985 en esa ciudad. Al referirse al programa científico dió a conocer el listado de invitados especiales, en el que figuraban un importante número de miembros de la S.A.C. Ello provocó que la gran mayoría de los delegados lo objetaran, teniendo en cuenta que muchos de los posibles invitados habían tenido importante influencia en las decisión tomada recientemente por la S.A.C. de denunciar el convenio de  los Congresos Conjuntos y en el tenor de la nota enviada a las distintas Sociedades.

Luego de varias horas de deliberaciones se decidió facultar a Mesa Directiva para que junto con los miembros organizadores de las Jornadas tomaran una decisión al respecto, teniendo en cuenta el espíritu reinante en esa Asamblea.

A ello se agregó el informe, en la misma sesión del Consejo Federal, por parte también de la Sociedad de Cardiología de Mendoza sobre la organización de las Jornadas Transandinas de Cardiología.

El Dr. Rodolfo Calvo reseñó que el propósito de organizar unas Jornadas Chileno-Argentinas surgió de la S.A.C. y de la Sociedad Chilena de Cardiología en momentos que las relaciones F.A.C. S.A.C. eran normales y que la Sociedad de Cardiología de Mendoza se sumó al proyecto. La Sociedad Chilena solicitó a la S.A.C. la firma de un convenio según el cual la presidencia de las Jornadas cuando se realizaran en Argentina debía estar a cargo del Presidente de la S.A.C., la Vicepresidencia de la Sociedad de Cardiología de Chile y el resto de lo cargos por la Sociedad Organizadora. En Chile sería a la inversa. La F.A.C. solamente figuraría como auspiciante de dicha reunión científica internacional. Con el aval de la Mesa Directiva, la Sociedad de Cardiología de Mendoza comenzó su organización bajo la presidencia de las Jornadas a cargo del Dr. Alberto Rodríguez Coronel, presidente de la S.A.C.

Este informe causó sorpresa y gran malestar en casi todos los delegados al Consejo Federal, primero por no haberse conocido previamente la realización de esas Jornadas Transandinas, presentándose en la sesión como un hecho consumado, y segundo por considerar que al participar como organizadora una de sus Sociedades Federadas, la F.A.C. automáticamente también lo era, no correspondiendo por lo tanto ser simple auspiciante de la misma. Se consideró además que la situación era aún más grave dado los últimos acontecimientos en  la relación F.A.C. y S.A.C..

El representante de Mendoza insistió en que todo lo actuado contaba con el aval de Mesa Directiva. El presidente de la F.A.C. manifestó que asumía personalmente la responsabilidad de los errores cometidos por la Mesa Directiva y que el auspicio otorgado, hecho con profundo desagrado, tuvo como única finalidad evitar un nuevo conflicto con la Sociedad de Mendoza.

Luego de un cuarto intermedio, hubo numerosas propuestas de retirar el auspicio de la F.A.C. a dichas Jornadas, lo que hubiera significado desautorizar la actuado por la Mesa Directiva, generando una delicada situación institucional. Por suerte predominó la moderación, resolviéndose finalmente aprobar la siguiente resolución, redactada con el espíritu de avalar lo actuado por Mesa Directiva considerando que había procedido correctamente y con amplitud y que si algún error había cometido fue por falta de información:
"El Consejo Federal de la Federación Argentina de Cardiología en reunión ordinaria del 1 de noviembre de 1984 ante la situación planteada por la inminente realización de las Primeras Jornadas Transandinas de Cardiología en la ciudad de Mendoza resuelve mantener el auspicio otorgado por Mesa Directiva de la F.A.C. a dicho evento. La proximidad de su realización obliga a esta resolución por lo que se autoriza a la Sociedad de Cardiología de Mendoza y al delegado de la Sociedad de Cardiología de San Juan a continuar hasta la finalización de dichas Jornadas. La F.A.C. no actuará en las mismas ni concurrirá oficialmente al evento por considerar que hubiera correspondido para su participación que la Institución madre dirija las Jornadas. Los eventos que realiza cualquiera de sus Sociedades Federadas cuando se trate de reuniones entre Sociedades Nacionales y/o Internacionales deben ser autorizadas por la Federación Argentina de Cardiología.

Es su interpretación que la S.A.C. tiene como único interlocutor válido en el interior del país a la F.A.C. y no a las Sociedades Federadas consideradas individualmente y que por lo tanto para la realización de la reunión en cuestión debiera haberse dirigido a ella, solicitando la autorización correspondiente al necesitar la colaboración de una Sociedad Federada".

Sin lugar a dudas fue una de las reuniones del Consejo Federal más álgidas de los últimos años de la F.A.C. dado el tenor de las discusiones.

Las tratativas entre la Mesa Directiva y la Sociedad de Cardiología de Mendoza con respecto a la organización de las Jornadas Nacionales no tuvieron éxito, por lo que se resolvió trasladarlas a la ciudad de Córdoba.

Casi simultáneamente, la Sociedad de Cardiología de Mendoza comunicó su retiro de la F.A.C.. Por primera y única vez en sus años de existencia, la F.A.C. sufrió una crisis institucional con la separación de una de sus Sociedades Federadas.

En noviembre de 1985 se realizaron en Córdoba las Jornadas Internacionales "XX Aniversario de F.A.C." las que a pesar del corto tiempo disponible para su organización (apenas 3 meses) resultaron un éxito.

Otro conflicto surgió en 1984 en la Sociedad de Cardiología de Río Negro y Neuquén. A pesar de los esfuerzos de la Mesa Directiva, el problema finalizó con la separación de dicha Sociedad de los cardiólogos de Río Negro, quienes años después crearon la Sociedad del Comahue también incorporada a la F.A.C.

Dos nuevas Sociedades de Cardiología se incorporaron a F.A.C. durante este período, la Sociedad de Cardiología de San Luis (como se mencionó anteriormente) y la Sociedad de Cardiología de Formosa, recientemente creada.

La actividad científica en las ya 20 Sociedades Federadas se incrementaba permanentemente a través de Cursos y Simposios algunos de carácter internacional.

A fines de 1985, el Consejo Federal eligió al Dr. Carlos Fernández de Tucumán como nuevo Presidente de la F.A.C.

Presidencia del Dr. Carlos Fernández
1986-87


Durante esta gestión, el problema económico de la F.A.C. nuevamente tendió a estabilizarse.

El Plan Docente siguió en marcha, realizándose Cursos Regionales e incorporándose nuevos Residentes en distintos centros cardiológicos del interior del país.

El Curso Anual de Cardiología se desarrolló durante 1986 en Misiones y Santiago del Estero y en l987 en La Pampa, realizándose cursos regionales en La Rioja, Formosa, Chaco, Salta, Jujuy, Corrientes, San Juan y Norte de la Pcia. de Bs. As.

Los Comité de subespecialidades comenzaron a funcionar a pleno y los diez hasta esta fecha constituidos desarrollaron importantes actividades científicas.

De acuerdo a lo resuelto oportunamente, en octubre de 1986 se realizó el X Congreso Nacional de Cardiología en Rosario conjuntamente con la I Reunión Científica de la Sección Latinoamericana de la Sociedad Internacional de Investigaciones Cardiológicas, con gran éxito tanto científico como económico, reiniciándose de esta manera los Congresos de la F.A.C.

Al año siguiente se realizaron las Jornadas de Cardiología en Santa Fe que también reunieron a una gran cantidad de cardiólogos de todo el país y además dejaron un rédito económico significativo.

El Presidente y otras autoridades de la F.A.C. concurrieron al Congreso Mundial de Cardiología realizado en Washington en 1986 entrevistándose con distintas autoridades.

El Consejo Federal reunido a fines de 1987 eligió como presidente de la F.A.C. al Dr. Juan Plastino de La Plata.


Presidencia del Dr. Juan Plastino
1988-89


La importante actividad docente desarrollada por la F.A.C. comenzó a dar sus frutos. El nivel científico cardiológico se incrementó en forma manifiesta en distintas zonas del interior del país evidenciado, ya sea por las múltiples actividades científicas que fueron organizando las distintas Sociedades, como por la creación de numerosos Centros Cardiológicos de importancia. Esta nueva Mesa Directiva continuó esa senda.

Dos nuevos Cursos Anuales fueron dictados, esta vez en Corrientes y en Entre Ríos además de Cursos cuatrimestrales en San Juan, Neuquén, Formosa, Necochea y Catamarca.

Las Residencias de la F.A.C. ya estaban jerarquizadas lo cual era palpable por el importante número de aspirantes que se presentaban al examen de ingreso. Se llegó a contar con 13 Residentes en los distintos años de cursado y distribuidos en 13 Centros Formadores de Córdoba, Rosario, La Plata y Mendoza,  los cuales eran visitados anualmente por los integrantes del Comité de Docencia presidido por el Dr. César Serra.

El XI Congreso Nacional de Cardiología junto con las Primeras Jornadas Argentinas Brasileñas de Cardiología se realizaron en 1988 en Salta presidido por el Dr. Jorge López Sosa y por primera vez su organización estuvo a cargo  de una de llamadas Sociedades "chicas" de la F.A.C., en una ciudad geográficamente distante y que no albergaba una Universidad Nacional en su medio.

Si bien se trataba de una demostración de auténtico federalismo, el riesgo que se corría era evidente. Las expectativas superaron las más optimistas previsiones, con una concurrencia entusiasta (más de 1.400 inscriptos) en su mayoría jóvenes cardiólogos.

Desde el punto de vista organizativo y científico, el Congreso fue brillante, contándose con la presencia, además de importantes invitados extranjeros de E.E.U.U, Francia, España Brasil etc., de los presidentes de 9 Sociedades Cardiológicas del continente: Bolivia, Brasil, Chile, Guatemala, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, quienes se reunieron en un aparte de las sesiones con la Mesa Directiva de F.A.C. y Ex Presidentes de la Institución. En esa reunión fueron informados de los fundamentos de la Institución expresando su reconocimiento a la vigencia y autenticidad de la Federación Argentina de Cardiología.
Sin lugar a dudas, el alejamiento de la Sociedad de Cardiología de Mendoza de la F.A.C. en su momento, había ocasionado un duro golpe a la Institución y todos sus miembros habían quedado dolidos por el hecho, máxime teniendo en cuenta, además de la jerarquía científica de la misma y de sus integrantes, de que se trataba de la primera Sociedad de Cardiología creada en el interior del país y una de las Sociedades Fundadoras de la F.A.C. Durante los años que siguieron, las conversaciones y tratativas para lograr su reincorporación no se interrumpieron, debiéndose destacar la importante labor desarrollada al respecto por el Dr. Rodolfo Calvo, el único Ex Presidente de la F.A.C. en representación de la Sociedad de Cardiología de Mendoza.

Por fin, durante las sesiones del Consejo Federal del 5 de abril de 1989, la Sociedad de Cardiología de Mendoza solicitó su reincorporación a la F.A.C. la cual fue aprobada por unanimidad y con el beneplácito de la totalidad de los Delegados. Durante las mismas sesiones, el Consejo Federal resolvió organizar el próximo XII Congreso Nacional de Cardiología "25 Aniversario de la F.A.C." en la ciudad de Mendoza en 1990 bajo la presidencia del Dr. Rodolfo Calvo.

Una iniciativa importante de este período fue la intención de extender la actividad de la Institución hacia regiones del país hasta ese momento relegadas. Dos nuevas Sociedades de Cardiología se crearon y se incorporaron a F.A.C., la Sociedad de Cardiología de Necochea y la Sociedad de Cardiología de Santa Cruz con sede en Río Gallegos.

Otro hecho institucional de relevancia fue la creación de las Delegaciones. A través de una reglamentación aprobada por el Consejo Federal se posibilitó que Sociedades de Cardiología, con un pequeño número de asociados, pudieran participar de alguna manera en las actividades de la F.A.C. en calidad de Delegaciones de las Sociedades miembros. Las primeras fueron Cuenca del Salado (La Plata), Rafaela (Santa Fe), Roque Saenz Peña (Chaco), Venado Tuerto (Rosario) y Concepción del Uruguay (Entre Ríos).

Nuevamente los avatares económicos del país incidieron en la Institución y las Jornadas Nacionales programadas en 1989 en Corrientes debieron ser postergadas.

A fines de 1989, el Consejo Federal reunido en Córdoba eligió al Dr. Juan C. Linares Casas de Rosario como Presidente de la F.A.C.


Presidencia del Dr. Juan C. Linares Casas
1990-91


Nuevamente la situación económica del país trajo problemas en la conducción de la Institución. Los aportes de la industria farmacéutica al Plan Docente disminuyeron y si bien el Congreso de Salta tuvo un éxito magnífico, desde el punto de vista económico no redituó lo que se esperaba.

Sin embargo se continuó con las actividades docentes. El Curso Anual de Cardiología se llevó a cabo en Misiones, además de Cursos cuatrimestrales en Catamarca, Río Gallegos, Santiago del Estero, Chaco, Jujuy y San Luis.

Las Residencias continuaron con nuevos llamados a concursos y las visitas a los Centros Formadores siguieron a cargo de los miembros del Comité de Docencia presidido por el Dr. Florencio Garófalo.

El XII Congreso Nacional de Cardiología "25 Aniversario de F.A.C." y la 2da Jornada Argentino Brasileñas se realizaron en Mendoza en 1990, a pesar del grave período inflacionario que se vivía, circunstancia ésta que obligó al Presidente del Congreso a trasladarse y residir en Buenos Aires durante los últimos meses con el fin de solucionar los problemas económicos-financieros, teniendo una expectativa realista de poder contar con 800-900 asistentes. Pero finalmente el Congreso fue muy exitoso con un muy elevado nivel científico, invitados extranjeros de jerarquía, una concurrencia muy numerosa (1450 inscriptos) y hubo cierto toque de originalidad que quienes asistieron siempre recordarán. Sucedió que las sesiones del Congreso coincidieron con el desarrollo de los tramos finales del Campeonato Mundial de Fútbol realizado en Italia y en el cual Argentina se clasificó entre los finalistas. Dado el interés despertado por ello, debieron modificarse sobre la marcha los horarios del programa científico, algunas sesiones fueron postergadas y en su lugar se trasmitieron en pantalla gigante los partidos de Argentina. Quizás hayan sido las sesiones más concurridas, vividas en un ambiente de cordialidad y alegría difícil de olvidar.

Al año siguiente, se realizaron las Jornadas de Cardiología de las Tres Fronteras, en Iguazú, organizadas por la Sociedad de Cardiología de Corrientes con la colaboración de las Sociedades de Cardiología de Misiones y Chaco y con importantes invitados especiales extranjeros de E.E.U.U. Europa y países limítrofes.

Con el fin de coordinar la actividad científica de la F.A.C. y aunar criterios en la organización de los Congresos y Jornadas fue creado el Comité de Eventos Científicos de la F.A.C.

Las relaciones con la S.A.C. volvieron a ser cordiales con inclusive algunas reuniones entre los presidentes de ambas Instituciones buscando nuevamente la posibilidad de realizar Congresos Conjuntos. Incluso se decidió formar una nueva comisión al respecto con representantes de ambas Entidades; la F.A.C. designó los suyos pero la S.A.C. no lo hizo y nuevamente quedó frustrada la intentona. Pero la interrelación entre las distintos Comités Científicos de la F.A.C. y los Consejos de la S.A.C. se fue incrementando haciéndose reuniones y trabajos científicos en forma conjunta.

Como ya era costumbre durante los Congresos Internacionales, el presidente de la F.A.C. se entrevistó con el Presidente de la Sociedad y Fundación Internacional de Cardiología Dr. Rutihauser durante el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología en Amsterdam, interiorizándolo del accionar de la Institución. Si bien esta conversación no aportó progresos visibles en la situación internacional de la F.A.C., tuvo la virtud de restablecer los nexos epistolares con la I.S.F.C. y la recepción periódica de su Revista Oficial Heart Beat que se habían perdido desde 1983.

Además se estrechó la relación con la Sociedad Española de Cardiología la cual desde entonces envía su Revista Española de Cardiología a cada una de las Sociedades Federadas, recibiendo en cambio la Revista de la F.A.C.

Una vieja aspiración pudo concretarse en este período: se creó la Fundación F.A.C. que por diversas causas -la más importante era la distancia y por ende la incomunicación- no había sido posible crearla hasta ahora. La Mesa Directiva redactó el proyecto de Estatutos y lo sometió a consideración del Consejo Federal a principios de 1991 siendo éstos aprobados por unanimidad. Por razones de distancia y practicidad, se estimó oportuno que los miembros fundadores de la Fundación fueran los Ex Presidentes de la Sociedad de Cardiología de Rosario, teniendo en cuenta que la Personería Jurídica se habría de solicitar en la Provincia de Santa Fe. Al finalizar la gestión de esta Mesa Directiva, fue otorgada dicha Personería Jurídica y el Dr. Juan Carlos Linares Casas fue el primer Presidente de la Fundación F.A.C.

Casi simultáneamente, miembros de la Fundación se pusieron en contacto con autoridades de la American Heart Association en particular con la Dra. Beatriz Champagne, dado que se estaba gestando la creación de la Fundación Interamericana de Cardiología. Luego de participar en numerosas reuniones a las cuales fue invitada, la Fundación F.A.C. integró dicha Fundación Interamericana en calidad de miembro fundadora de la misma.

Al terminar su mandato como Presidente de la F.A.C., el Dr. Juan C. Linares Casas entregó a la nueva Mesa Directiva toda la documentación de la Fundación recientemente creada.

Nuevas delegaciones se incorporaron a la Institución: Cañada de Gomez (Rosario), Goya(Corrientes), Jesús María (Córdoba), Marcos Juarez (Córdoba), Río Segundo (Córdoba) y Tartalgal (Salta).

Un tema de suma importancia fue discutido durante el último año de gestión, en distintas reuniones de Mesa Directiva con el Comité de Ex Presidentes: el sistema de postulación a Presidente de Mesa Directiva.

Algunos sostenían que la postulación del candidato a presidente debería estar a cargo de la Sociedad respectiva; otros opinaban que la Sociedad debería postular una terna de candidatos ante el Consejo Federal. No habiéndose llegado a una opinión unánime se resolvió posponer la discusión hasta la realización de una Asamblea Extraordinaria para reformar los Estatutos donde se incluiría este tema.

A fines de 1991 el Consejo Federal designó como sede de Mesa Directiva a la Sociedad de Cardiología de Córdoba y al Dr. José Sala, postulado por la misma, como Presidente de la F.A.C.


Presidencia del Dr. José Sala
1992-93


La situación económica del país tendía nuevamente a estabilizarse, lo que trajo tranquilidad a la nueva Mesa Directiva en lo que al aspecto económico se refiere.

El Comité de Docencia presidido por el Dr. Julio Waisman de Tucumán continuó su intensa actividad. Siguió el Plan Docente con la incorporación de nuevos Residentes y las visitas a las distintas Instituciones Formadoras.

Se realizaron numerosos Cursos Cuatrimestrales: en 1992 en Norte de Bs. As., San Juan, La Pampa y Necochea y en 1993 en sur de Córdoba, Catamarca, San Luis, Rosario, Entre Ríos, Salta y Santiago del Estero.

Nuevas Provincias reconocieron el Certificado de Médico Cardiólogo otorgado por la F.A.C. como habilitante para ejercer la especialidad (Chaco, Santa Cruz, Santiago del Estero, etc.).

En 1992, una nueva Sociedad se incorporó a la F.A.C.: la Sociedad de Cardiología del Sur de Córdoba con sede en Río VI y una nueva Delegación en Esquel dependiente de la Sociedad de Cardiología de Río Negro y Neuquén.

Los Comités de Subespecialidades continuaron desarrollando una intensa actividad científica mediante la realización de numerosos Cursos y trabajos científicos cooperativos. Con el fin de aunar criterios y facilitar la interrelación entre ellos, Mesa Directiva estableció realizar dos reuniones anuales plenarias con los responsables de cada una de los 15 Comités provocando un real empuje a la labor científica de la F.A.C.

Además, un tiempo antes de las sesiones de los Consejos Federales, la Mesa Directiva instituyó también reuniones con el Comité Asesor de Ex-presidentes con el fin de intercambiar ideas y analizar en forma exhaustiva distintos proyectos. Sin lugar a dudas ello enriqueció a las Autoridades de la F.A.C. las que de esa manera aprovecharon la experiencia vivida en años anteriores en lo que a la parte institucional se refiere.

Continuando con la línea trazada desde muchos años antes, la Mesa Directiva estuvo presente en las reuniones científicas internacionales más importantes tomando contacto con las máximas Autoridades de la Cardiología Mundial al solo efecto de dejar sentada la presencia de la Institución en dichos eventos.

El XIII Congreso Nacional se llevó a cabo en 1992 en la ciudad de Mar del Plata bajo la presidencia del Dr. Eduardo Escudero de La Plata con pleno éxito y en 1993 se realizaron las Jornadas Nacionales en la ciudad de San Martín de los Andes.

Como ya se ha comentado, esta Mesa Directiva recibió de su antecesora toda la documentación de la Fundación F.A.C. recientemente creada y consideró conveniente hacerse cargo de la conducción de la misma con el fin de ponerla en marcha y posteriormente realizar la renovación de sus autoridades. Se continuó participando de la Fundación Interamericana de Cardiología y se analizaron distintos proyectos. Al finalizar la gestión, se resolvió de común acuerdo con la futura Mesa Directiva que la sede de la Fundación F.A.C. quedara en Córdoba.

A fines de 1993, durante las sesiones del Consejo Federal, Salta se postuló como sede de Mesa Directiva y propuso al Dr. Jorge López Sosa como Presidente de la F.A.C.. Esta postulación recibió el apoyo unánime de los Delegados y con ello por primera vez la sede de Mesa Directiva recae en una Sociedad de las llamadas "chicas": Salta.


Presidencia del Dr. Jorge López Sosa
1994-95


Esta Mesa Directiva siguió en gran parte la línea que desde hacia tiempo estaba determinada en la F.A.C.

Los Cursos Cuatrimestrales se siguieron realizando; durante este período se llevaron a cabo en Santa Cruz, Santiago del Estero, Corrientes, Catamarca, Mendoza, Jujuy, Salta y La Rioja.

Con el fin de ampliar el área de acción del Comité de Docencia se proyectó una importante reestructuración del mismo. Se crearon subcomités ejecutivos encargados de:

1. Especialidades:
Certificado de Médico Especialista de FAC  
2. Actividades Docentes:
Formación y Perfeccionamiento de cardiólogos
3. Perfeccionamiento:
Cursos, becas y pasantías en el país y en el extranjero
4. Acreditaciones:
de las actividades docentes y científicas.  Recertificación
5. Residencias:
Formación de residentes y Centros Formadores

Con respecto a las becas de Residencias, provocó inquietud la disminución sensible durante los últimos años del número de postulantes reconociéndose que en gran parte podría ser debido a un déficit de información y promoción. Con el fin de evaluar a fondo el problema, el Consejo Federal a propuesta de Mesa Directiva resolvió suspender los llamados a concursos hasta tanto la subcomisión respectiva propusiera un nuevo proyecto de Residencias.

Lamentablemente esta nueva e interesante estructura funcional del Comité de Docencia no pudo ponerse en marcha quedando interrumpido el plan de Residencias instituido 12 años antes.

Pero sí se comenzó a estudiar la reglamentación de la recertificación de la especialidad, entendiéndose que era indispensable instrumentarla con el fin de mejorar el nivel médico asistencial en todo el país.

La Revista de la F.A.C. siguió mejorando permanentemente tanto en lo que respecta al nivel científico de sus publicaciones (con numerosos trabajos enviados inclusive del extranjero) como en lo que a diseño se refiere, llegando como ya se ha dicho a tener una tirada de 4.500 ejemplares y siendo reconocida y recibida por los Centros Cardiológicos de mayor importancia en el mundo. Todo ello gracias a la silenciosa, persistente y brillante labor de su Director el Dr. Raúl Breglia y su colaborador inmediato el Sr. Orlando Jerez.

El XIV Congreso Nacional de Cardiología se organizó en 1994 en Tucumán bajo la presidencia del Dr. Fernando de la Serna. Tanto desde el punto de vista científico como organizativo fue excelente. Lamentablemente el rédito económico dejado para la F.A.C. no llegó a ser significativo. Dado que lo mismo había sucedido en los últimos Congresos y Jornadas, el Consejo Federal encargó al Comité de Reuniones Científicas estudiara y participara más activamente en la organización de los próximas reuniones científicas.

En 1995 se llevaron a cabo las Jornadas de Cardiología en la ciudad de Paraná. A pesar de una serie de discrepancias en su faz organizativa, dichas Jornadas fueron muy exitosas, con una concurrencia realmente extraordinaria y con la visita por primera vez en nuestras reuniones científicas del Dr. Eugene Braunwald. Además, el rédito económico fue significativo, resultando un gran alivio para las arcas de la F.A.C.

Las relaciones con la S.A.C. siguieron siendo cordiales; los Comités Científicos continuaron trabajando en forma conjunta, participando muchos miembros de la F.A.C. y de la S.A.C. en los distintos Congresos organizados por ambas Entidades.

Lamentablemente, durante el último año de su mandato debió pedir licencia por enfermedad el Dr. López Sosa quien por suerte a los pocos meses se reintegró completamente restablecido. Mientras tanto asumió la Presidencia el Dr. Carlos Cúneo en su calidad de vicepresidente de la Mesa Directiva.

La Fundación F.A.C. durante estos años estuvo sin realizar actividades significativas salvo colaborar en un estudio epidemiológico en Córdoba junto con la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial; sin embargo se siguió participando en las reuniones de la Fundación Interamericana de Cardiología. A fines de 1995, se resolvió que la Fundación F.A.C. volviera a Rosario. Se eligió un nuevo Consejo de Administración presidido por el Dr. Osvaldo Robiolo que comenzó a poner en marcha numerosos programas destinados a la prevención y educación sanitaria de la población.

En junio de 1995 se incorporaron a F.A.C. la flamante Sociedad de Cardiología del Oeste Bonaerense  y la recientemente creada Sociedad de Cardiología de Chubut llegando a ser 26 las Sociedades Federadas.

Una inquietud que desde el primer momento movilizó a esta Mesa Directiva fue la creación del Centro de Teleinformática de la F.A.C. (CETIFAC), red diseñada y puesta en marcha mediante un convenio firmado con la Facultad de Bioingeniería de la Universidad de Entre Ríos, e impulsada por el Dr. Armando Pacher. Este proyecto al concretarse significó un avance altamente importante para la Institución, no solamente por ser una de las primeras redes informáticas a nivel científico del país sino que posibilitó que uno de los graves problemas de la F.A.C., la comunicación entre y con las distintas Sociedades se viera enormemente facilitada.

A fines de 1995 el Consejo Federal eligió a la Sociedad de Tucumán como sede de Mesa Directiva y fue postulado y elegido  el Dr. Sergio Hauad como Presidente de la F.A.C. para el período 1996-97.


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