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Publicaciones > Revista > 10V39N4

Registro de Insuficiencia Cardíaca en Internación (Santa Fe).
Marcadas diferencias entre pacientes internados con insuficiencia
cardíaca en instituciones privadas y públicas de la misma ciudad.

CARLOS A. BECKER*†, CRISTIAN E. BOTTA*‡,
SERGIO ARIAS§, JUAN C. BOSSIO§, LAURA SCHUERI*

* Hospital Provincial José María Cullen. Santa Fe.
† Sanatorio San Jerónimo. Santa Fe.
‡ Clínica de Nefrología y Enfermedades Cardiovasculares. Santa Fe.
§ Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas. Universidad Nacional del Litoral. Santa Fe.
Dirección postal: Carlos A. Becker. Pedro Funes 872. 3000 Santa Fe. Pcia. de Santa Fe. Argentina.
Correo electrónico
Los autores de este trabajo declaran al mismo no afectado por conflictos de intereses.


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Los registros multicéntricos de insuficiencia cardíaca (IC) brindan información no disponible en los estudios clínicos controlados, permitiendo describir adecuadamente la población, estudiar la evolución de la enfermedad, identificar factores pronósticos y realizar controles de calidad. No obstante muchos de ellos resultan de incorporar pacientes sólo de instituciones que respondieron a la convocatoria de quien planificó ese estudio, con el riesgo de disponer de datos que no coincidan con la realidad. El objetivo de nuestro registro fue documentar las diferencias entre pacientes internados con IC en distintos servicios. Material y método: se diseñó un registro prospectivo reclutando los pacientes internados con IC, en un período de 6 meses, en una institución pública y dos privadas de la misma ciudad. Paralelamente se realizó un registro con el total de las internaciones. Resultados: ingresaron 1.075 pacientes, 276 con IC (25,7%), con edad media de 63,5 ± 13,8 años, y amplias diferencias entre el hospital (56,9 ± 12,3 años) y los privados (71,5 ± 13,7 años) (p < 0,001). La IC motivó 34,8% de las internaciones hospitalarias y 19,1% en los centros privados. La distribución por sexo también fue disímil. Se estimó función sistólica deprimida en 74,7% de los pacientes hospitalarios y 50% de los privados (p < 0,0001). Se diagnosticó Chagas en 19 pacientes, 18 de ellos hospitalarios. Las reinternaciones fueron más frecuentes en el sector privado. La mortalidad hospitalaria (11,3%) fue similar en los tres servicios. Conclusiones: se reconocieron marcadas diferencias entre los pacientes con IC en servicios de la misma ciudad, planteándose la necesidad de realizar registros que reflejen adecuadamente, mediante un muestreo apropiado, el universo en estudio.

 

La insuficiencia cardíaca (IC) es una patología frecuente, progresiva y de alta mortalidad, con incidencia y prevalencia crecientes con cada década de la vida, en especial en las personas mayores de 65 años [1]. Su hospitalización se asocia con un pobre pronóstico y una carga asistencial elevada, responsable del 75% del gasto sanitario del tratamiento para esta enfermedad, en parte por las frecuentes rehospitalizaciones en hospitales metropolitanos y en hospitales rurales de la comunidad [2,3]. VEASE EL EDITORIAL

La población hospitalizada por IC constituye un grupo heterogéneo que incluye tanto pacientes con fracción de eyección deprimida como conservada [4], ambos grupos con un porcentaje elevado de comorbilidades y reinternaciones, admisiones estacionales, similares costos de hospitalización y pronóstico a largo plazo [5].

Pese al avance en el diagnóstico y al advenimiento de nuevas drogas para su tratamiento, la mortalidad en la fase aguda sigue siendo elevada, persistiendo alrededor del 9,6% a los dos meses, con un riesgo combinado de muerte y rehospitalización a 60 días del 30% y el 60% [6].

Los estudios clínicos controlados brindan valiosa información para el tratamiento de los pacientes con IC, fundamentando las evidencias que dirigen las estrategias de tratamiento y permitiendo una mayor sobrevida de los pacientes a partir de su aplicación, pero no describen todo el universo sino al grupo al que se expone a determinada terapéutica.

Los registros, en cambio, brindan información no disponible en los estudios clínicos controlados. Al reclutar a todos los pacientes permiten describir toda la población, ya sea de una institución, una región, un país o varios países. Resultan de utilidad para estudiar la evolución de una enfermedad, identificar factores pronósticos y realizar controles de calidad sobre la aplicación de estrategias diagnósticas, terapéuticas y de prevención.

Una condición esencial de los registros multicéntricos es que incorporen a todos los individuos, lo cual frecuentemente es imposible, o que los pacientes reclutados representen adecuadamente ese universo mediante un muestreo adecuado. A pesar de lo cual muchos de los registros disponibles resultan de la incorporación de pacientes referidos por los centros de salud que respondieron a la convocatoria del grupo que planificó el estudio, pero sin reflejar la composición de la población que se busca describir, con lo cual se corre el riesgo de obtener datos que no concuerden con la realidad.

Independientemente del número de casos, un registro multicéntrico describe sólo las características de los pacientes que fueron agrupados en ese estudio. El tamaño del registro, o sea el número de casos, no es indicador suficiente de representatividad.

Las variables demográficas y clínicas de los pacientes con IC pueden variar notablemente, incluso dentro de la misma ciudad [7-10]. En nuestro caso, a partir de la amplia disparidad observada en edad, sexo, etiología y fisiopatología entre los pacientes del sector público y privado, planteamos realizar un registro multicéntrico para confirmar esta hipótesis y aportar nuevas evidencias sobre la necesidad de respetar la composición del universo en estudio para que el registro obtenido represente a toda la población estudiada.

 

MATERIAL Y METODO
En la ciudad de Santa Fe se diseñó un registro prospectivo, multicéntrico y observacional, reclutando a todos los pacientes mayores de 18 años internados con IC durante un período de 6 meses (del 1 de marzo al 31 de agosto de 2008) en el Hospital José María Cullen (HJMC) de Santa Fe (única institución pública con servicio de cardiología) y dos instituciones privadas sin internación del PAMI (Obra Social para Jubilados y Pensionados de la Nación): el Sanatorio San Jerónimo (SSJ) y la Clínica de Nefrología y Enfermedades Cardiovasculares (CNECV).

Las tres instituciones convocadas para el registro tenían internación para adultos sin ninguna restricción, con la única diferencia entre el efector público y los centros privados derivada de la disponibilidad o no de cobertura de obra social.
El criterio de inclusión fue el diagnóstico de IC emitido por el médico que internó al paciente, sustentado en la clínica y radiología al ingreso, excluyéndose a quienes en las 48 horas siguientes a la internación se les hubiese descartado ese diagnóstico. Un grupo de enfermos ingresó por otro diagnóstico y luego se reconoció que presentaba o que desarrolló IC.

Paralelamente, se realizó un registro con todos los pacientes internados en los tres servicios de cardiología durante los 6 meses del reclutamiento, documentándose edad, sexo y diagnóstico de internación.

Para cada paciente se diseñó una ficha impresa en la que se registraron edad, sexo, síntomas y signos de IC, factores de descompensación, antecedentes de hipertensión arterial, diabetes y fibrilación auricular, y el diagnóstico etiológico final de IC. También se registró si el paciente ingresó en UCO o en sala común, las reinternaciones y el óbito. Se estimó la función sistólica, clasificándose a los pacientes según presentaran función ventricular izquierda conservada o deprimida, con punto de corte en fracción de eyección ventricular izquierda 50%. El método utilizado primordialmente fue el eco Doppler cardíaco.

También se registró la presencia de signos de bajo gasto cardíaco, el laboratorio y la medicación indicada al ingreso, complicaciones durante la internación, estudios realizados, y se clasificó la IC como derecha, izquierda o global.

La asignación etiológica del cuadro de IC debió cumplirse al alta, dejando constancia de que en el hospital se solicita serología para Chagas en todos los casos de IC, mientras que en los servicios privados se solicita cuando el paciente reconoce epidemiología positiva para Chagas.

En base a las guías europeas del año 2005, se definió IC aguda al síndrome de rápida progresión de signos y síntomas típicos de IC, secundarios a una anormalidad de la función cardíaca, con o sin enfermedad cardíaca previa, y cuya disfunción podría ser sistólica, diastólica o un mismatch precarga-postcarga, e incluso por anormalidades del ritmo.

Una vez diagnosticada la IC, se la clasificó en derecha cuando los síntomas predominantes fueron fatiga asociada con disnea y signos de congestión venosa sistémica como ingurgitación yugular, hepatomegalia y edemas de miembros inferiores. Cuando el paciente presentó disnea como síntoma predominante, asociado con rales crepitantes, signos radiológicos de congestión venocapilar pulmonar, con presión arterial normal o elevada y sin signos derechos, se la denominó IC izquierda. Cuando presentó síntomas y signos combinados de las anteriores, se la consideró IC global.

En el análisis se compararon los pacientes entre las tres instituciones y entre ambos efectores privados y el hospital público, tanto en el registro de IC como en el registro global de internación.

Para las variables cuantitativas continuas se presentaron media y desvío estándar. Entre los grupos de comparación se evaluó la significación estadística comparando dos grupos (público y privado) con la prueba t de Student.

Las variables cualitativas categóricas o dicotómicas se expresaron como porcentajes de cada categoría, comparando también entre público y privado, e incluso entre los tres establecimientos cuando fue considerado adecuado. La asociación de los porcentajes entre grupos y el riesgo se expresó como odds ratio (OR), y se presenta con los intervalos de confianza del 95%, mientras que la significación estadística se determinó con la prueba de Chi cuadrado. Se evaluó como diferencia estadísticamente significativa un valor p < 0,05.

La información fue grabada en una base de datos especialmente diseñada a los fines del estudio y el análisis se realizó con el programa Epi Info versión 3.5.1 de agosto de 2008.

 

RESULTADOS
Registro general
En el período de seis meses especificado, se internaron 1.075 pacientes en los tres centros, con una edad media de 61,7 ± 14,1 años, con una diferencia significativa entre los pacientes hospitalarios (55,9 ± 12,6 años) y los de ambas instituciones privadas (65,6 ± 13,7 años). Sólo el 7,2% de los pacientes hospitalarios superó los 75 años, mientras que el 29,7% de los pacientes de ambos centros privados alcanzó esta edad. También hubo diferencias entre ambos sanatorios, con mayores edades en los pacientes del SSJ aunque sin significación estadística (Tabla 1).

El sexo masculino predominó en la población total (686 hombres; 63,8%), alcanzando el 74,7% en el hospital y el 56,2% en ambos centros privados (p < 0,0001), con clara declinación del predominio masculino a medida que aumentó la edad. Esta distribución por género también fue dispar entre ambos sanatorios, con 73,6% de hombres en la CNECV y 48,4% en el SSJ (p < 0,0001).

La primera causa de internación en cardiología fue la IC (276 pacientes; 25,7%) y la segunda los síndromes coronarios agudos (SCA) (266 pacientes; 24,7%), seguida por el dolor torácico y la fibrilación auricular. Estas cuatro causas motivaron dos tercios de las internaciones en cardiología (717 pacientes; 66,7%) (Tabla 2).

Los SCA presentaron porcentajes similares en las tres instituciones, mientras que la IC ascendió al 34,8% en el hospital y mostró cifras similares en ambos sanatorios, de modo que en el análisis por institución la IC fue la primera causa de internación hospitalaria, y los SCA en ambos sanatorios.

Registro de insuficiencia cardíaca
Se incluyeron 276 pacientes con diagnóstico de IC, con una edad media de 63,5 ± 13, años, destacándose nuevamente amplias diferencias entre el hospital público (56,9 ± 12,3 años) y las instituciones privadas (71,5 ± 13,7 años) (p < 0,001), siendo la diferencia aún mayor que la de la internación general (diferencias entre edades medias: 9,7 años en el registro general y 14,6 años en los pacientes con IC).

La distribución por sexo fue similar a la del registro general, reiterándose similitudes entre el hospital y la CNECV, y clara diferencia con el SSJ, institución con predominio de mujeres.

En las instituciones privadas, todos los casos ingresaron directamente a unidad coronaria, mientras que casi la mitad de los ingresos en el efector público fue en sala común. La tasa de reingresos durante el registro fue mayor en el sector privado (20,4%) comparado con el hospital (11,0%) (p < 0,05) (Tabla 3).

Durante el período de registro se produjeron 31 óbitos en internación, con incidencia similar entre los servicios públicos y privados (11,0% y 11,5%).

La cardiopatía isquémica fue la etiología más frecuente de IC en el registro global (37,3%) y en cada institución (Tabla 4). En segundo lugar se destacan las idiopáticas y no reconocidas (18,8%). Estas etiologías concentran el 56,1% de las causas de IC.

La hipertensión arterial y la enfermedad de Chagas tuvieron presentaciones disímiles en los diferentes centros, predominando la primera en los privados, mientras que 18 de los 19 casos de Chagas ingresaron en el hospital público.
Se reconoció el factor de descompensación en el 79,7% de los casos, siendo la transgresión higienicodietética y/o el abandono parcial o total de la medicación la más frecuente en todas las instituciones (27,2%), sin diferencia entre ambos tipos de institución. La fibrilación auricular es el segundo factor de descompensación, con un 18,8% de los casos, más frecuente en el hospital, con un OR de 2,03 (p < 0,05). Las infecciones fueron más frecuentes en los efectores privados (OR 0,28; p < 0,05) (Tabla 5). Los otros factores de descompensación variaron en los diferentes servicios.

En el 63,4% de los casos se identificó función sistólica ventricular izquierda deprimida, con amplia disparidad entre los pacientes hospitalarios (74,7%) y los de ambos sanatorios (50%) (p < 0,0001). La prevalencia de hipertensión arterial fue mayor en los pacientes del sector privado, mientras que la diabetes y la fibrilación auricular no mostraron diferencias. La FA fue más frecuente en el SSJ, con un OR de 1,97 respecto de las otras dos instituciones (IC 1,16-3,33; p < 0,05) (Tabla 6).

 

DISCUSION
Este registro reclutó a todos los pacientes internados con IC en las tres instituciones, durante seis meses, sin restricciones por tiempo de evolución, severidad ni etiología, con el fin de incluir todas las IC en individuos mayores de 18 años de edad. Paralelamente se realizó un registro con todas las internaciones en los tres servicios de cardiología.

Si bien este estudio buscó incorporar a todos los individuos con IC en las tres instituciones, no fue diseñado para describir la población de pacientes adultos internados con IC en la ciudad de Santa Fe, sino para documentar las diferencias entre los pacientes internados con ese diagnóstico en servicios de la misma ciudad.

El criterio diagnóstico para IC fue el del médico que internó al paciente, conducta seguida también en otros registros [11-17], porque interpretamos que es el que mejor refleja el mundo real. Con ese objetivo se descartaron los pacientes cuya asignación diagnóstica inicial fue errónea y se incorporaron aquellos reconocidos dentro de las 24 horas posteriores al ingreso.

Los médicos que participaron en este registro trabajan en el hospital y en ambas instituciones privadas, compartiendo criterios tales como diagnóstico de IC, diagnóstico etiológico, factores de descompensación y estrategias terapéuticas, lo cual minimiza las probables diferencias atribuibles a disparidad de criterios.

Los criterios de selección de los pacientes en los diferentes registros de IC en internación no han sido homogéneos, seleccionando algunos de ellos poblaciones específicas respondiendo a un objetivo de análisis concreto, tal como pacientes octogenarios [18], pacientes con función sistólica conservada o sólo pacientes ingresados en unidades coronarias con IC severa [19]. Otros registros excluyeron las IC que complicaron a un SCA y algunos evitaron incluir a los pacientes con IC de evolución inferior a un mes. El Registro Platense de IC (REPLICAR) [20] reunió la información de todos los pacientes atendidos en UC con diagnóstico final de IC aguda según los criterios diagnósticos de Framingham.

Algunos han sido más amplios, incorporando a la mayoría de los pacientes con IC; tal el caso del Registro Italiano [21], el ADHERE [22] y el Registro de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte [23], criterio que compartimos en este trabajo.

Cuando el objetivo de un registro multicéntrico es el análisis de toda la población, es importante minimizar las exclusiones en los criterios de selección de pacientes, manteniendo la especificidad en los criterios de inclusión, asegurándonos mediante un adecuado muestreo que los reclutados representan al universo en estudio, al punto de que hay quienes han planteado la necesidad de incluir en los registros también a los pacientes asistidos en centros de atención primaria [24,25].

Ninguna de las instituciones convocadas en este Registro interna pacientes de la Obra Social para Jubilados y Pensionados; podría postularse que, si se hubiesen incorporado instituciones con este convenio, las diferencias en edad hubiesen sido aún mayores.

Las diferencias entre el hospital y ambos sanatorios se establecen en la edad de los pacientes, mayor edad de las mujeres en ambos privados, distribución por género, ingreso a sala o a unidad coronaria, prevalencia de IC con función sistólica ventricular izquierda conservada, ciertas etiologías, prevalencia de fibrilación auricular e hipertensión arterial, y tasa de reinternación.

La marcada brecha entre las edades de los pacientes internados en el hospital y en los servicios privados se debería principalmente a la distribución de la cobertura de obra social, mutual o plan privado de salud en relación con la edad.

Según el último censo nacional disponible (2001), el 42% de la población del departamento La Capital de la provincia de Santa Fe carecía de cobertura, cifras que coinciden con el resto de la provincia. Esta carencia sobrepasaba el 50% en los menores de 14 años, alcanzaba el 42,4% en la franja de 15 a 64 años y continuaba descendiendo hasta el 11,8% en los mayores de 65 años (Tablas 7 y 8).

 

 

Los pacientes sin cobertura de obra social son habitualmente los de menor poder adquisitivo, con mayor índice de pobreza y menor instrucción, y comprenden los habitantes de los cordones periféricos, con migraciones desde localidades del  norte de la provincia, mayor población indígena y naturalmente mayor prevalencia de Chagas.

Las migraciones han sido de familias jóvenes, y además los individuos de tercera edad oriundos de nuestra ciudad han tenido menos desocupación, se encuentran jubilados y con alguna cobertura social. La prevalencia de pobreza es mayor en la población más joven, tal como lo muestran las cifras del INDEC (Censo Nacional de Población, Vivienda y Hogares 2001).

Esta selección etárea resultante genera varias de las diferencias entre los internados en los hospitales y en las  instituciones privadas, pero encontramos también diferencias entre los dos sanatorios.

Entre ambos centros privados se destaca mayor edad en el SSJ, sobre todo en las mujeres. Esta diferencia podría deberse, al menos en parte, a que el SSJ tiene menos derivación externa para cardiología intervencionista, dependiendo más de las internaciones de su plantel de cardiólogos, quienes tienen una media de edad 10,8 años mayor que la de los cardiólogos de la CNECV, con pacientes con más años de seguimiento, y por lo tanto mayores en edad. Además, las mujeres en nuestro país tienen una expectativa de vida siete años mayor que los hombres (INDEC: Censo 2001), pudiendo postularse que cuanto más alto el estrato de la pirámide de población analizado, mayor la proporción de mujeres. Además en nuestro registro hubo predominio de mujeres en el SSJ , y con una edad media mayor que las pacientes internadas en la CNECV. No disponemos de una hipótesis que explique la diferencia en sexo tan marcada entre ambos centros privados, fuera del tamaño de la muestra.

La IC fue la primera causa de internación en el Servicio de Cardiología del Hospital Cullen, correspondiéndole el 34,8% de los ingresos, en comparación con el 19,5% en los centros privados, en una patología cuya incidencia aumenta exponencialmente con la edad, al igual que las demás enfermedades cardiovasculares, tal como ocurre con la hipertensión arterial, la cardiopatía isquémica, la tromboembolia venosa y la fibrilación auricular. Las hipótesis para explicar este fenómeno son varias: 1) único efector público en la mitad norte de la provincia con servicio de cardiología, para responder a toda la demanda cardiológica de individuos sin cobertura; 2) derivación selectiva de ciertas patologías, tales como IC o infarto de miocardio, desde otros centros, atendiéndose localmente otras patologías de menor complejidad; 3) diferentes etiologías de IC, como Chagas; 4) la distribución proporcional de las diferentes patologías cardiovasculares entre los adultos jóvenes y de edad media podría ser diferente a la de los individuos mayores, con mayor proporción de casos de IC en los primeros.

La función sistólica estuvo preservada en el 25,3% de los pacientes hospitalarios y en el 50% de los pacientes de ambos sanatorios, en concordancia con la mayor edad de estos últimos, y asociada también con una mayor prevalencia de hipertensión arterial.

El 48% de las internaciones por IC en el hospital se realizaron en sala común, a diferencia de ambos sanatorios donde el 100% de los casos ingresó en unidad coronaria, diferencia de causa logística que impide cualquier análisis de severidad a partir del lugar de internación. El hospital carece de suficientes camas para satisfacer su demanda y es habitual internar pacientes con IC, síndromes coronarios agudos sin supradesnivel ST o unidades de dolor en sala común, para citar sólo algunos ejemplos. En ambas instituciones privadas todos estos pacientes ingresan en UCO [26].

Llamativamente, el hospital público tuvo menos reingresos de pacientes ya reclutados durante los seis meses del registro, respecto de los centros privados (11,02% vs 20,49%) (p < 0,05), y sin diferencias entre estos grupos en la tasa de transgresión higienicodietética como factor de descompensación, como podría haberse supuesto inicialmente.

Nuestro hospital les provee mensualmente toda la medicación a los pacientes ambulatorios, lo cual reduce la posibilidad de suspensión por falta de medios, y esto también facilita que el paciente ambulatorio refiera cualquier molestia y sea atendido sin demora. Los controles clínicos por consultorio son generalmente cuatrimestrales, pero los pacientes concurren mensualmente para retirar la medicación.

La enfermedad de Chagas fue patrimonio del hospital, con 18 de los 19 pacientes con ese diagnóstico. En el sector privado, la cardiopatía isquémica y la hipertensión arterial presentaron mayor prevalencia que en el público, con similar incidencia para las valvulopatías.

La prevalencia de fibrilación auricular y de diabetes fue similar entre los pacientes hospitalarios y los del sector privado, a diferencia de la hipertensión arterial que, acorde con la mayor edad de los pacientes sanatoriales, resultó más frecuente en estos.

Se reconoció al menos un factor de descompensación en el 79,7% de los casos, con similar incidencia de las transgresiones en las medidas higienicodietéticas y medicación entre los distintos centros, reconociéndose mayor incidencia de las infecciones y de la anemia en los pacientes del sector privado, y la fibrilación auricular y los SCA entre los pacientes hospitalarios.

La mortalidad durante la internación (11,2%) fue similar en los pacientes hospitalarios y en los del sector privado (11,0% y 11,5%), pese a que la edad es un potente factor pronóstico. El impacto de la edad podría estar atenuado por la peor condición socieconómica de los pacientes hospitalarios, variable asociada con mayor mortalidad [27].

 

CONCLUSIONES
Este Registro documenta marcadas diferencias entre los pacientes ingresados con insuficiencia cardíaca en servicios de la misma ciudad, aportando evidencia a favor de la necesidad de realizar registros multicéntricos que minimicen la posibilidad de sesgos en la inclusión de pacientes mediante un muestreo apropiado, reflejando adecuadamente el universo que se quiere estudiar.

Los registros unicéntricos son más sencillos porque requieren reclutar a todos los individuos durante un período de tiempo.

Probablemente no podamos evitar sesgos al realizar registros multicéntricos y debamos aceptar esa circunstancia, pero debemos identificarlos y explicitar los límites en la precisión de nuestro estudio para que resulte una herramienta adecuada a los fines para los que se utiliza, ya sea describir la población, estudiar la evolución de la enfermedad, identificar factores pronósticos, definir la demanda y utilización de recursos, la planificación en salud y para realizar controles de calidad [28].

 

SUMMARY
HEART FAILURE REGISTRY (SANTA FE)
Multicentric registries of heart failure (HF) provide information unavailable in randomized controlled trials (RCTs). Such registries allow an adequate description of the population, study the evolution of the disease, identify prognostic factors and evaluate quality of care. However many registries rely on voluntary participation by hospitals and physicians, resulting in data that may be not representative of these universe population.
Objectives. To document the differences between patients with HF admitted to different health care services.
Material and method. We designed a prospective registry enrolling all patients admitted with HF in a public hospital and two private institutions, in the same city. A registry of the total admissions was performed simultaneously.
Results. A total of 1,075 patients were included, 276 with HF (25.7%), mean age 63.5 ± 13.8 years, and there were notable differences between hospital patients (56.9 ± 12.3 years) and private patients (71.5 ± 13.7 years) (p < 0.001). The HF caused 34.8% of the hospital admissions and 19.1% of the private admissions. Gender distribution was also uneven. Depressed systolic function was estimated at 74.7% in hospital patients and 50% in private (p < 0.0001). Chagas’ disease was diagnosed in 19 patients, 18 of which were hospital patients. Rehospitalizations were more frequent in the private patients. In-hospital mortality (11.3%) was similar in all three services.
Conclusions. Marked differences were recognized among patients with HF at the present registry in three health care institutions in the same city, raising the need for records using appropriate sampling, that adequately reflect the universe under study.

 

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La voluntad es el fuerte hombre ciego que lleva sobre sus espaldas al hombre tullido que puede ver.
CHESTERTON

 

Publicación: Diciembre 2010

 


 

Editorial Electrónica
de FAC





XXXI Congreso
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1º Setiembre al
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