Inicio > 6CVC > Enfermedad de Chagas
Imprimir sólo la columna central

Simposio del Comité de Chagas de FAC
La Mujer y la Enfermedad de Chagas

Luisa Gimenez

Unidad Cardiología, Hospital de Agudos Teodoro Álvarez
Buenos Aires, Argentina.

Jorge Mitelman

Unidad Cardiología, Hospital de Agudos Teodoro Álvarez
Buenos Aires, Argentina.

 

Aida Dopazo


La ecuación pobreza /enfermedad de Chagas es disparadora de un circulo vicioso en la cuál la pobreza es causa de Chagas y el Chagas ocasiona pobreza. Durante el siglo XX se origina un importante movimiento de igualización de los géneros con resultados aun en los días actuales  en muchos casos progresivamente promisorios pero en otras aun dispares, imprecisos y aún sin mayores cambios.  En esta última situación podríamos incluir a la mujer portadora de la enfermedad de Chagas con una problemática propia distinta en el ámbito rural al del ámbito urbano ninguna de ellas satisfactoria; en ambas fuertemente ligadas a la actividad familiar; con pocas oportunidades laborales en general no reconocidos sus derechos.

En la ruralidad  sus circunstancias están relacionadas con la falta de igualdad de oportunidades; patrones psicosociales propios; la pobreza con sus estrechas condiciones de vida y consecuencias de malnutrición, viviendas precarias, falta de acceso a agua potable y  de salubridad, imposibilidad en muchos casos de acceder a la educación, a la realización individual y de su grupo, a la imposibilidad de la atención medica sanitaria [1]. Esta mujer presenta todas las características inherentes a la problemática de género; conseguir el sustento familiar; cursar embarazos; enfermedades propias y de sus seres queridos; así como convivir en un hábitat  insatisfactorio que condiciona su existencia y afectan su salud, la de su grupo causando enfermedades. En esas circunstancias puede agregarse a sus desdichas la enfermedad de Chagas propia y las de sus familiares, por vía vectorial o congénita; desarrollando algunos de los miembros de su grupo la miocardiopatía o las, mega vísceras con discapacidades que agravan  la situación. Si finalmente decide emprender la ruta de la migración nuevos desafíos le esperan tales como separarse muchas veces de su familia; ingresar en ambientes culturales diferentes a los que se encuentra habitualmente, vivir en villas miserias; y realizando trabajos muchas veces no reconocidos socialmente. Es posiblemente al ingresar a las grandes ciudades donde descubre ser portadora de su enfermedad y en muchos casos incluso estar enferma; o la posibilidad de transmisión a su descendencia de la misma con un nuevo epíteto agregado a sus desdichas el de ser posible vector de la enfermedad para su descendencia incrementándose su vulnerabilidad.

El progreso social en las grandes ciudades es mas lento en las mujeres que en los hombres pero en muchos casos el impacto socioeconómico se morigera con subempleos que en un mismo contexto social les permite sobrellevar las desigualdades  en mejores condiciones que su par masculino. [2]

EMBARAZO Y ENFERMEDAD DE CHAGAS.
La mujer portadora de Chagas, durante el transcurso de su embarazo puede encontrarse en la etapa indeterminada de la enfermedad o cursando distintos etapas de la miocardiopatía.
En el primer caso solo las reacciones serológicas son positivas, clínica y electrocardiograma normal. Nuestro criterio es control clínico cardiológico cada 4 meses.
En el caso de la miocardiopatía esta puede cursar con arritmias o con insuficiencia cardiaca.
Si la miocardiopatía no se encuentra avanzada (sin cardiomegalia ni insuficiencia cardíaca) lo más común es que no se evidencien complicaciones ni en el embarazo ni en el parto
Durante el embarazo normal es frecuente observar extrasístoles auriculares y ventriculares que cursan sin ocasionar trastornos, pero si esta presente la miocardiopatía se exacerban durante el embarazo, en muchas ocasiones provocan alteraciones hemodinámicas, son mal toleradas y se debe recurrir al tratamiento.
Tratamiento de las arritmias: Ninguno de los fármacos antiarrítmicos utilizados hasta la fecha han demostrado ser totalmente inocuos, pasando la barrera placentaria, o durante la lactancia se encuentran en la leche. Es recomendable seguir las recomendaciones de la FDA (Tablas 1 y 2) [3] y la Clasificación de Vaughan-Williams de los fármacos antiarrítmicos (Tabla 3)

Grupo A

No existe riesgo fetal tras estudios en humanos

Fármacos seguros

Grupo B

No existe riesgo fetal tras estudios en animales

Fármacos probablemente seguros

Grupo C

Casos aislados de alteraciones fetales

Fármacos utilizables con precaución

Grupo D

Evidencia de riesgo fetal

Fármacos no recomendables

Grupo X

Alto riesgo de malformaciones fetales

Fármacos contraindicados

Tabla 1. Clasificación de riesgo terapéutico durante el embarazo de la FDA

 

Antiarritmicos

Seguridad

Clasificación de la FDA

Digoxina

Segura

C

Bloqueadores β

Segura

B / C

Verapamilo

Probablemente segura

C

Lidocaína

Segura

C

Propafenona

Utilizable con precaución

C

Amiodarona

Con muchísima precaución

C

Adenosina

Posiblemente segura

C

Tabla 2. Seguridad de los principales antiarrítmicos durante el embarazo

 

Clase l

Fármacos bloqueantes de los canales de sodio

Clase IA: quinidina, procainamida, disopiramida, ajmalina.
Clase IB: mexiletina, lidocaína
Clase IC: propafenona, flecainida

Clase ll

Fármacos simpaticolíticos: deprimen la automaticidad y alargan el período refractario

Betabloqueantes: propanolol, metoprolol, atenolol, bisoprolol, etc.

Clase lll

Fármacos que prolongan la repolarización y el período refractario

Amiodarona, sotalol, ibutilide, dofetilide.

Clase lV

Bloqueantes de los canales de calcio: endentecen la conducción AV

Verapamilo, dotoazem

Tabla 3. Clasificación de Vaughan-Williams de los fármacos antiarrítmicos [4]

En las taquiarritmias sostenidas los medicamentos de elección son la Digoxina y los β bloqueantes, mientras que la Adenosina y la Lidocaína no son innocuas Sin embargo la Lidocaína intravenosa en el caso de arritmias ventriculares agudas es segura para la madre y el feto. El Mexitilene puede darse con relativa seguridad. En taquicardias ventriculares y supraventriculares pueden llegar a ser útiles la Propafenona y Fleicanida. Todos los tratamientos deben controlarse   periódicamente. El efecto proaarritmico adverso siempre puede hacerse presente con los fármacos de Clase I y II de Vaughan Williams [4]. La Amiodarona debe tratar de no utilizarse por provocar disfunción tiroidea en el feto. Si una taquicardia ventricular pone en peligro la vida de la paciente se puede indicar la cardioversión eléctrica. No se han relatado arritmias fetales.

En cuanto a los marcapasos su implante sigue las normas del resto de la población. En nuestra Unidad controlamos estas pacientes mensualmente clínicamente y con electrocardiograma, ecocardiograma para valorar función sistólica de ventrículo izquierdo; motilidad y Holter para seguimiento de arritmia y tratamiento según gravedad de la misma.
En el caso de insuficiencia cardíaca en la paciente embarazada se deberá  recomendar reposo y llegar a la internación, especialmente en el tercer  trimestre si se considera necesario. La terapéutica utilizada habitualmente son los digitalicos y diuréticos con moderación ya qué no son potencialmente seguros. Los IECA tienen efecto adverso en el feto.

La anticoagulación en caso de ser indicado por trombo de punta debe ser controlada. El embarazo es trombofilico por si solo. La anticoagulación oral hoy prácticamente es la indicada a pesar de tener  la posibilidad de la embriopatía por anti coagulación.

Durante el parto; las pacientes con cardiopatía deben ser monitoreadas.

En el postparto las pacientes deben ser evaluadas y tratadas según patología subyacente, ya sea arrítmica o de insuficiencia cardíaca.

Durante el año 2007 en los Hospitales del GCBA se detectaron 2395 embarazadas serologicamente positivas; 33 casos de Chagas congénito y 78 casos de Chagas pediátrico fueron asistidos .En el país la seroprevalencia en embarazadas es del 6,78 % y la de Chagas congénito 2,57 %

La transmisión transplacentaria al feto en formación, se puede producir en cualquier etapa de la infección materna, en embarazos sucesivos, y aún en gemelares.

No son comunes los abortos. Durante el embarazo no pueden ser utilizadas los drogas parasiticidas por ser toxicas y teratogenicas

LACTANCIA
La posibilidad de transmisión  de la infección  por la lactancia materna ha sido referida por algunos autores [5] sin embargo no se ha detectado el parásito en la leche materna; no habiendo motivos  para evitar la misma salvo lesiones en el pezón, transitoriamente.

En caso de estar indicados los antiarritmicos (en la madre) se debe tener en cuenta las limitaciones del uso de los mismos; debiendo ser utilizados con precaución la Lidocaína ;Quinidina , Mexitilen no estando indicada la amiodarona por riesgo de producir hipotiroidismo en el lactante.

Los beta bloqueantes atenolol y propanolol se excretan por la leche de forma variable. debiendose usar con mucha precaución. A altas dosis, pueden producir, hipotensión, bradicardia, hipoglucemia.
En cuanto a los diuréticos la Furosemida  puede disminuir la producción de leche durante el primer mes; se debe evitar por ese motivo.

La digoxina y los anticoagulantes no tienen contraindicación; si los inhibidores de la enzima convertidora y los ARA 2.

CHAGAS CONGÉNITO:
Infección producida por el paso del T. cruzi a través de la placenta, desde una madre infectada al feto en formación

  1. Puede transmitirse en cualquier etapa de la infección materna
  2. Puede reiterarse en siguientes embarazos
  3. Puede ocasionar alteraciones en el feto
  4. Pueden presentar manifestaciones clínicas aunque la  mayoría  de los  casos  son asintomáticos
  5. Niños  sanos aparentemente

Prematuros

Hepatomegalia

Bajo peso al nacimiento

Esplenomegalia

Ictericia

Meningoencefalitis

Anemia

Miocarditis

Tabla 4. Clínica

 

Procedimiento parasicológico seriado

Microhematocrito

Strout

Serología (a partir de los 8 meses) (Elisa, HAI, IFI)

Tabla 5. Diagnóstico de Laboratorio

 

Figura 1. Flujo grama diagnostico

Tratamiento: Benznidazol (NR Radanil) 
Prescripción:     60 días  Niños (hasta 40kg): 5-10 mg/Kg/día
Lactantes: 10 mg/Kg/día
Controles clínicos semanales. Pueden presentarse reacciones adversas especialmente cutáneas, muchas veces severas, digestivas, neurológicas, etc.

CHAGAS PEDIÁTRICO.
Es tratable y curable. La eficacia depende de la precocidad con el cuál se inicia el mismo Según  Guías para la Atención del paciente infectado [7] debe tratarse hasta los 14 años.

Algunos autores han señalado  diferencias inmunológicas; en el  comportamiento del sistema autonómico y en la función endotelial entre mujeres y hombres; y que en diferentes patologías, ambos sexos mostrarían no sólo diferencias en la prevalencia sino también en la forma de presentación de las enfermedades. Nuestro grupo [8, 9,10, 11] ha realizado estudios en este campo en enfermos portadores de Chagas no encontrando diferencias en las respuestas por sexo, si por patología.

Encuestas epidemiológicas; de calidad de vida y la existencia de comorbilidades en población femenina portadora de Chagas.

En una encuesta realizada sobre sobre un total de 825 mujeres en edad fértil  el 55.5 % conocían la enfermedad.  De éste 55.5; el 56.5 % eran del NOA o bien sus padres nacieron allí.
El 48.5 % manifestó que la enfermedad de Chagas existía pero no sabían en que región se encontraba.
Ante la pregunta “Si conocían la existencia del  Chagas congénito”. Fig. 4
Ante la pregunta “Si conocen Chagas en el Recién Nacido” el  0 %  de respuestas fueron afirmativas. Fig 2

Figura 2. Encuestas epidemiológicas Ante la pregunta “Si conocen Chagas en el Recién Nacido” el  0 %  de respuestas fueron afirmativas.

Estas mujeres en muchas ocasiones padecen la enfermedad capaz de alterar la calidad de su vida con repercusiones económicas importantes y secuelas permanentes y deben al mismo tiempo acompañar a otros integrantes de su familia enfermos que necesitan cuidados y simultáneamente salir a trabajar en condiciones desafortunadas.

En una encuesta realizada en el Hospital Alvarez Unidad de Cardiología a 374 pacientes del sexo femenino con edades comprendidas entre 26 años y 65 años promedio 57años. Los resultados en cuanto a escolaridad, situación laboral (ocupados, desocupados, subocupados) co morbilidades y factores de riesgo cardiovasculares pueden verse en las figuras 3, 4, 5, 6.los resultados.

Figura 3. En una encuesta realizada en el Hospital Álvarez Unidad de Cardiología a 374 pacientes del sexo femenino con edades comprendidas entre 26 años y 65 años promedio 57años. Los resultados en cuanto a escolaridad, situación laboral (ocupados, desocupados, subocupados) co morbilidades y factores de riesgo cardiovasculares pueden verse los resultados

 

Figura 4. Encuestas epidemiológicas Ante la pregunta “Si conocían la existencia del  Chagas congénito”

 

Figura 5. Problemáticas, sociales y comorbilidades

 

Figura 6. Encuesta realizada en el Hospital Álvarez Unidad de Cardiología.

FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR Y CONCLUSIONES.
La desigualdad de oportunidades entre mujeres y hombres es mayor en mujeres de las áreas rurales pero se mantiene en áreas urbanas.

El estrés puede aumentar el riesgo cardiovascular en la mujer. Recientemente, un estudio  ha demostrado que mientras los niveles de hormonas relacionadas con el estrés disminuyen cuando el hombre llega a casa tras su jornada laboral, en la mujer ocurre lo contrario. Esto se debería a que habitualmente la mujer se tiene que enfrentar con las tareas de la casa y con el cuidado de los niños y en algunos casos con el de los mayores. Esto significa un aumento del estrés y falta de tiempo para realizar ejercicio físico, que les hace más susceptibles a desarrollar sobrepeso.
Hay estudios endocrinológicos que demostrarían que el comportamiento hormonal presente durante el embarazo, favorecen distintas respuestas inmunes. Esto podría explicar  porque algunas mujeres trasmiten la enfermedad y otras no ¿?

Distintos niveles de hormonas producen diferencias entre las mujeres pre y pos menopáusicas y en las mujeres pre-menopáusicas durante las distintas fases del ciclo menstrual. Esto ocasionaría en ambas patologías coronaria y chagásica distinto comportamiento con respecto a  su homologo masculino.
 
Las hormonas sexuales influyen en el depósito de proteínas fibrosas en el miocardio, como colágeno y elastina. Los estrógenos los disminuyen y la testosterona los incrementa,  con mayor incidencia de ruptura cardíaca en el infarto de miocardio  en la mujer.

Hay diferencias significativas tanto en anatomía como en la fisiología del sistema cardiovascular del hombre y la mujer. El peso del corazón de la mujer es 50 mg menor que el del hombre (250 g en la mujer;300 mg en el hombre) y la masa ventricular izquierda media es 20 % superior en el hombre
La mujer con infección chagásica  transita la misma ruta en cuanto a comorbilidades que la mujer isquémica asociándose en muchos casos ambas enfermedades.

La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en las sociedades occidentales, y en particular en mujeres a partir de los 65 años siendo la enfermedad coronaria  la principal causa de muerte cardíaca en el sexo femenino. Los accidentes cerebro vasculares también son mas frecuentes al igual que la insuficiencia cardíaca.
En la mayoría de los lechos vasculares, la vasoconstricción mediada por el simpático basal es mayor en el hombre que en la mujer. Los hombres tienen una mayor actividad autonómica cardíaca simpática y las mujeres  por el contrario, una mayor actividad parasimpática. Este hecho podría relacionarse con la prevalencia y mecanismos diferentes de muerte súbita entre ambos sexos.

Podría ser que por las diferentes respuestas autonómicas ocasionarían mas frecuentes alteraciones bradicardias e hipotensión en la mujer chagásica qué en el hombre ¿?

En Latino América la segunda causa más frecuente de implante de un cardiodesfibrilador, como prevención secundaria de la muerte súbita, es la enfermedad de Chagas. En el estudio ICD Labor  se colocaron mas CD en hombres que en mujeres.
En un estudio de seguimiento a 10 años en Honduras la colocación de marcapasos era mayor en mujeres que en hombres.

La enfermedad de Chagas puede reactivarse en pacientes con sida e inmunodeficiencia severa. Esta reactivación generalmente se manifiesta bajo la forma de síndromes neurológicos de masa cerebral ocupante o meningoencefalitis difusa. Con menor frecuencia también se presentan episodios de miocarditis aguda. El diagnóstico precoz y el tratamiento específico pueden mejorar el pronóstico de estos pacientes.

Otra comorbilidad frecuente en la mujer portadora de Chagas es la presencia de anemia Entre las causas mas frecuentes   las deficiencias alimentarias; también se observan en el embarazo, en el postparto, en la menopausia y secundarias a hemorroides.

Sobre 1094 evaluaciones para trasplante cardíaco realizadas en el estudio Getia, sólo 38 fueron realizadas en pacientes portadores de Miocardiopatía Chagásica (3.5 %). 6 mujeres (42 %) y 22 varones (58 %), con una edad media de 50 ± 11 años (27/73).

La diabetes es una comorbilidad muy frecuente en la mujer chagásica complicando muchas veces la evolución de la cardiopatía, acelerando su evolución desfavorable.

También los factores de riesgo tales como. el tabaquismo y otras adicciones (drogadicción) hemos podido detectar con frecuencia en el seguimiento realizado a mujeres portadoras o con patología.

Todos los segmentos de la sociedad, públicos y privados, tienen una función que desempeñar para enfrentar los problemas de salud pública asociados a la reducción del impacto de la enfermedad de Chagas en la mujer.

Una problemática tan compleja no puede resolverse por si sola. Se deberán diseñar políticas públicas y programas de contención psicológica, social y profesional que interprete las particularidades y necesidades concretas de segmentos poblacionales de tan alto riesgo en el cual conviven las inequidades, la enfermedad y las diferencias de género. Garantizar los derechos de las mismas y promover la igualdad del género  es tarea de todos.

Dr. Carlos Repetto
Historial supuesto de La mujer enferma de Enfermedad de Chagas.
Análisis de los aspectos psicológicos del ámbito rural y la urbe en el migrante chagásico. Impactos sobre  la psiquis y sobre la culpa consciente y/o inconsciente de transmisor de la enfermedad, más específicamente en la subjetividad y la historia familiar de la mujer como vector encadenado de transmisión.

Entrecruzamientos entre un protozoario, el Tripanosoma cruzi, agente causal de la enfermedad; su vector en la Argentina, el Triatoma Infestans, insecto de costumbre hematófaga, mas conocido como "vinchuca"; y una mujer de hábitat rural-vivienda rancho y clase social empobrecida por el sistema socio-político-económico que soporta y que la enferma subjetivamente en cuerpo y alma, corazón y mente.

La percepción acerca de la ”cuestión social” estaba ya presente en las investigaciones pioneras en relación a los factores involucrados en la compleja trama de la enfermedad de Chagas. Uno de los colaboradores del  Dr.  Salvador Mazza, el Dr. Miguel Jörg, dice en una carta donde relata su experiencia: "…muchos de estos problemas no eran de índole puramente médica, sino que se vinculaban con aspectos de índole socioeconómica".

Y psicosocial, agregaría yo desde mi formación  y mi práctica como médico psiquiatra, psicoanalista y profesor de Salud Pública y Salud Mental de las Facultades de Psicología y Medicina de la Universidad de Buenos Aires, suponiendo un universo de análisis que prioriza la manera subjetiva en que específicamente la mujer, en este caso,  soporta su existencia como portadora y trasmisora de la enfermedad.  Enfermedad de hábitats empobrecidos, adquirida generalmente en un medio rural del que migra hacia espacios urbanos, con su pareja también comúnmente contaminada.  Con hijos ante quienes se siente culpable de haberles transmitido la enfermedad y su saga cruel y etiquetadora, de corazón ardiendo, en miocardiolisis, sintomatología azarosa, con esquema corporal de cuerpo tocado por el destino y  martirizado. Esta explícita caracterización  de La mujer como centro portador y de soporte familiar enfermante y culpabilizante, que establezco, es efecto de un material clínico psicosocial y un posicionamiento profesional que he dado en llamar: de clínica ampliada, perceptible en acercamientos diversos hacia poblaciones de bajas posibilidades de calidad de vida a niveles económico,  habitacional, cultural, laboral.  Con trabajos y  oficios terrestres, cuando los tienen, de dependencia, sometimiento y  poco reconocimiento, y hasta de exclusión social e inermidad ante las “endemias” y “epidemias” regionales, en su acotado acceso a dispositivos de salud pública, atención primaria y prevención, diagnóstico precoz y terapias acordes en tiempo y lugar.

Vidas y cuerpos trasegados por enfermedades endémicas casi misteriosas, inevitables, naturalizadas, vividas como castigadoras y culpabilizantes para la paciente, como las pestes de la Edad Media, aunque la medicina  actual las considere reconocidas y estudiadas en su génesis, evolución y tratamiento posible.  Pero percibidas por la mujer enferma y su familia, como un tipo de castigo existencial que tiene que ver con sus insatisfacciones y estragos de clase social sometida, desconocimientos de etiología y patogenia, subjetividades apocadas por el sistema social, y culpas azarosas. Mezcla de causalidades de clase  social sin conocimientos de prevención y el azar tan impredecible como las mal-andanzas de un “bicho”-vinchuca picador hematófago. Dráculas vernáculos de un “tercer mundo“.

Mujeres, además, con maridos o parejas que muchas veces no pueden contener las necesidades básicas de sus hogares y perciben las mismas inseguridades e inermidades, de quedar a merced de lo incomprensible e inevitable, casi culpables de su propia desgracia. Donde quedan estampados,  tripanosomas y vinchucas mediante, rancho rural en el inicio de las generaciones familiares, como la cara social que soporta en sus rostros demacrados, excluidos, el rigor de la pestes naturalizadas.

¿Cómo queda colocada aquí la subjetividad en su singularidad especificada en este texto? : Una mujer que, de habitante rural enfermada y contaminante, con culpas agregadas en la construcción de su subjetividad, se hace urbana en los avatares de la gran ciudad ancha y ajena e in-igualitaria que poco sabe de su padecer cotidiano, sus temores, su esquema corporal sobre ascuas y sus sueños contrariados y culpógenos.

La enfermedad de Chagas no sólo involucra los conocidos trastornos biológicos que la caracterizan sino que está íntimamente relacionada con las condiciones de subdesarrollo, o más bien de desarrollo y reparto inequitativo económico y social de vastas zonas endémicas de toda América Latina. Por eso, consideramos que es fundamental abordar esta problemática desde una perspectiva política justa y equitativa, transdisciplinaria y totalizadora, pero al mismo tiempo singularizante y personalizada, con toma en cuenta en forma sistemática y profundizadora de las fantasmáticas que pueblan cotidianamente el largo calvario de una enfermedad polisintomática, estigmatizadora, y que es entendida y vivida como un equívoco naturalizado de la naturaleza y un castigo culpabilizante por sus efectos sobre la cría humana.  Un extraño cruce entre una mujer y un tripanosoma cruzi, bicho-vinchuca mediante, en hogares-ranchos poco propicios para habitarlos humanamente, visto el conjunto hogareño como transmisor temible y desalmado misterioso de una ecología descontrolada que pone entre paréntesis aún su anatomía, fisiología y rol de madre también transmisora culposa de dolor y enfermedad, descolocamiento social y subjetivo, con sufrimientos y consunciones como herencia Una mujer infectada y culpable, por culpas y responsabilidades ajenas de medicina preventiva insuficiente y hogares tanto rurales como ciudadanos poco propicios para no enfermarse, prevenir y acceder a curaciones no siempre a su alcance.

Y establecemos aquí el momento de concluir del historial supuesto de La mujer enferma de Enfermedad de Chagas, sus circunstancias y su contexto. En base a la serie de las singularidades subjetivas del vivir y decir acerca de su situación de paciente encontrada y trabajada en los avatares de nuestra experiencia de entrevistas, en lo que denominamos clínica ampliada, en poblaciones en riesgo, a merced de sistemas de exclusión social y subjetiva, propiciadores de enfermedades evitables y culpabilidades mordaces y equívocas a destajo.

 

BIBLIOGRAFÍA:

1)Garcia Saenz B  La mujer rural en los procesos de desarrollo de los pueblos..Rev. Minis. De Trabajo y Asuntos Sociales. España.1998 107-120
2)Ziccardi A Pobreza ,desigualdad social y ciudadana.Los limites de las políticas sociales en América Latina CLACSO.2001:7-462
3)FDA Current Categories for Drug Use in Pregnancy .Consumer Magazine Vol 35 Nº3 MayoJune
4)Vaughan W EM. Classification of antiarrhytmical drugs. Symposium on Cardiac Arrhythmias. Elsimore, Denmark. Sandoe E., Flensted-Jensen E, Olsen KH. Ed. Asta. Sweden, 1970: 449-472
5) Miles M Trypanosoma cruzi, milk transmission of infection and immunity from mother to  young.Parasitology 1972;65::1
6) Freilij H ;Altech J y Col Guías Clínicas Prácticas de Prevención ;Diagnóstico y Tratamiento de la Enfermedad de Chagas. 2005.15
7) Guías para la Atención al paciente infectado con Tripanosoma cruzi Resolución 1870. Año 2006
8)Mitelman J;Gimenez L;Manzullo E;RomeroVillanueva H ,Gonzalez CUtilización de Métodos Diagnósticos Incruentos para la Detección de Lesiones Miocárdicas en el Período Indeterminado de la Infección Chagásica Crónica Rev..Argent.  Cardiol. 2000 ; 68:797-799.
9)Mitelman J;Gimenez L;Gonzalez C y Colab Asociacióntre Disfunción Endotelial por Prueba de Isquemia con Eco- Doppler Braquial y Factor Von Willebrand en la Enfermedad de Chagas. Rev. Argent. de Cardiol. 2001; 69: Pág. 274-279
10)Gimenez L;Mitelman J;Sterin Borda L, Borda H Anticuerpos antirreceptores autonómicos, alteraciones de la variabilidad de la frecuencia cardíaca y arritmias en sujetos con enfermedad de Chagas. Rev. Argent. Cardiol.  2003; 71:109-113
11)Gimenez L;Mitelman J;Gonzales C  Anticuerpos Antirreceptores a Neurotransmisores y su Correlación con la Alteración de la dispersión del QT y de la Variabilidad de la Frecuencia Cardíaca. Reblampa 2006.19 (3): 408-415.

 

 

 

 



 

Curriculum Dra. Gimenez
- Medica-Medica Cardióloga
- Medica Cardióloga Unidad Cardiología Hospital Álvarez
- Prof. Adjunta Medicina  Facultad de Medicina- Fundación Barceló
- Investigadora  Facultad de Medicina- Fundación Barceló
- Coordinadora Programa de Chagas de los Hospitales de la CABA
- Ex Presidente Comité de Enfermedad de Chagas FAC
- Asesora Comité Chagas FAC
- Ex Directora Consejo de Enfermedad de Chagas Dr. Salvador Mazza  SAC
- Asesora Consejo de Enfermedad de Chagas Dr. Salvador Mazza  SAC

Curriculum Dr. Mitelman
- Medico-Medico Cardiólogo
- Jefe Unidad Cardiología Hospital de Agudos Teodoro Álvarez
- Prof. Titular Medicina Facultad de Medicina- Fundación Barceló
- Coordinador Red de Chagas de los Hospitales de la CABA
- Director Consejo de Miocardiopatias y Enfermedad de Chagas  SOINCA
- Ex Presidente Comité Chagas FAC
- Ex Director Consejo de Enfermedad de Chagas Dr Salvador Mazza SAC


 

 

 




 

 




Publicación: Septiembre - Noviembre/2009

Preguntas, aportes y comentarios serán respondidos por el relator
o por expertos en el tema a través de la lista de Enfermedad de Chagas.
Llene los campos del formulario y oprima el botón "Enviar"


FORMULARIO DESACTIVADO A PARTIR DEL
30 de Noviembre de 2009

Preguntas, aportes o comentarios:
Nombre y apellido:
País:
Dirección de E-Mail:
Confirmación Dirección de E-Mail:
 

     

Publicidad