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978-987-22746-2-7



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Corazón de Atleta y Electrocardiografía.
Hacia una Interpretación Racional
 

Pablo Senatra

Universidad Nacional de Cuyo (UNC).
Mendoza, Argentina.


Introducción
La realización de actividad física con distinto nivel de exigencia constituye una de las medidas de prevención y disminución del riesgo cardiovascular. [1-2]

El denominado corazón de atleta descripto inicialmente en 1899 en deportistas que realizaban sky de travesía incluye fundamentalmente adaptaciones morfológicas y eléctricas, moduladas por el sistema nervioso autónomo.

A nivel funcional la disminución de la frecuencia cardíaca y el aumento de los diámetros diastólicos posicionan al corazón del deportista en un punto más adecuado de la curva de Frank-Starling; mientras que el incremento del grosor parietal al final de la sístole sin un consiguiente aumento del radio cavitario, genera menor estrés de fin de sístole. Además se observan mejores cualidades lusitrópicas. [3,10]

El electrocardiograma puede presentar trastornos del ritmo, de la conducción auriculoventricular, intraauricular y ventricular, aumentos de voltaje del QRS y alteraciones diversas en la repolarización ventricular. Los cambios morfológicos detectados por ecocardiografía incluyen  aumento en las dimensiones cavitarias y en los espesores parietales. Estas modificaciones  dependen de distintos factores como: tipo de actividad realizada, sexo, raza y factores individuales vinculados a polimorfismo genético, tal es el caso del gen de la enzima convertidora de angiotensina.

Respecto al tipo de actividad realizada se ha visto que aquellas actividades que implican esfuerzos marcados y prolongados, se asocian a cambios significativos, tal es el caso del remo, el sky de travesía y el ciclismo. Estos cambios parecen vincularse al elevado gasto cardíaco alcanzado durante las fases de entrenamiento y competencia. [24]

La correcta interpretación de los hallazgos clínicos, eléctricos y ecocardiográficos al momento de de una evaluación cardiológica,  tiene como finalidad prevenir eventos durante la práctica deportiva así como también autorizar la participación en eventos deportivos de distinto nivel en diferentes grupos poblacionales. [11, 13]

A continuación realizaremos una revisión basada en las recomendaciones actuales a partir de la 36º Conferencia de Bethesda, el Comité Olímpico Internacional y la Sociedad Europea de Cardiología entre otras.


Valoración Inicial

Al momento de realizar una evaluación deportiva cardiológica debemos basarnos en una correcta anamnesis y un completo examen físico, así como también en la utilización racional de una serie de estudios complementarios. [17, 28, 32]

Historia Clínica*

Antecedentes personales

       Dolor precordial de esfuerzo
       Sincope inexplicado
       Disnea de esfuerzo excesiva
       Soplos cardíacos
       Hipertensión arterial


Historia familiar

      Muerte súbita en menores de 50 años
      Inelegibilidad deportiva debido a Cardiopatías
      Condiciones específicas: Miocardiopatía hipertrófica, canalopatías,
      Sindrome de Marfan


Examen físico

      Soplos cardíacos*
      Estigmas marfanoides
      Pulsos femorales a fin de excluir coartación
      Tensión arterial  



Recomendaciones de la American Heart association (AHA) basada en la Utilización de los 12 elementos en Screening precompetitivo en atletas.
* Verificación por parte de padres en menores.
† Excluyendo sincope vasovagal.
‡ Incluye auscultación dinámica.

Al momento de analizar el electrocardiograma de un deportista y de acuerdo a la clasificación propuesta por Corrado y col. pueden clasificarse en dos grandes grupos: (1) Cambios comunes vinculados al entrenamiento y (2) Cambios poco comunes y no vinculados al entrenamiento. [13, 17, 23]

Los elementos claves de este análisis incluyen entre otros los rasgos de benignidad asociados a la presencia de: El criterio aislado de Hipertrofia ventricular basado solamente en el voltaje y el patrón de repolarización precoz como relacionados al entrenamiento. [14, 24, 33, 41, 44]

Los denominados cambios comunes corresponden al 80% de los hallazgos encontrados. [24]

Destacamos la  utilidad del electrocardiograma en la detección de múltiples cardiopatías como: Miocardiopatía hipertrófica, Displasia arritmogénica de ventrículo derecho, miocardiopatía dilatada; estenosis aórtica; distintas canalopatías como Síndrome de QT largo y corto, Síndrome de Brugada; y síndrome de Wolff-Parkinson-White. En base a series de datos provenientes de Italia y Estados Unidos estas entidades representan las causales del 60% de casos de muerte súbita en atletas. [26-27]

Guías simplificadas de la Sociedad Europea de Cardiología para el uso de ECG  en Screening precompetitivo.

Grupo 1 Cambios comunes 

Bradicardia sinusal
B AV de primer grado
BIRD
Re polarización precoz
Criterio aislado de hipertrofia basado
en el voltaje

Grupo 2 Cambios no comunes

Inversión de la Onda T
Depresión del segmento ST
Ondas Q patológica
Sobrecarga auricular izq.
Desviación del eje a la izq. / HBIA
Desviación del eje a la der. /HBIP
Hipertrofia Ventricular Der
Pre-exitación Ventricular
BCRD/ BCRI
Intervalo QT largo o corto
Re polarización precoz
Tipo Brugada like

 

BIRD Bloqueo incompleto de rama derecha, BCRD Bloqueo completo de rama derecha, BCRI Bloqueo completo de rama izquierda.


Hallazgos Comunes Vinculados Al Entrenamiento

Bradicardia sinusal
En atletas de alto rendimiento la presencia de bradicardia menor a 30 lat/min y pausas mayores a 2 segundos no son infrecuentes en registros de 24h, particularmente durante el sueño. Es imprescindible valorar la respuesta al ejercicio para corroborar la benignidad de estos hallazgos. [39, 41]


Bloqueo auriculoventricular
La presencia de BAV de primer y segundo grado tipo Mobitz I puede presentarse en 35% y 10% de atletas respectivamente, mediados por el tono parasimpático incrementado, la funcionalidad de los mismo se confirma con la desaparición  durante una prueba de esfuerzo. Mientras que el hallazgo de BAV tipo Mobitz II y BAV de tercer grado requieren evaluación y eventual colocación de marcapasos. [43, 45]


Bloqueo Incompleto de rama derecha
El BIRD se observa en 35 al 50% de atletas en comparación a una prevalencia menor al 10% en la población general. [24, 47, 49] Parece guardar relación con cierto grado de dilatación fisiológica a nivel de ventrículo derecho, estos cambios son reversibles con el desacondicionamiento. La presencia de BIRD no requiere de mayor evaluación, aunque debemos recordar la presencia de BIRD en casos de  defectos septales tipo ostium primum. El diagnóstico diferencial debe hacerse con dos entidades: Displasia arritmogénica de Ventrículo derecho y el Síndrome de Brugada. [53]

En la displasia arritmogénica el patrón de BIRD se asocia a ondas T negativas que se extienden hasta V3 y V4, pudiendo encontrar además extrasístoles ventriculares con morfología de bloqueo completo de rama izquierda.

En el Síndrome de Brugada encontramos un supradesnivel mayor a 2 mm en V1 y V2 de pendiente descendente, el diagnóstico diferencial se establece también con el Bloqueo completo de rama derecha en el cual encontramos Onda S empastada en I y aVL. En casos dudosos se realizan pruebas con bloqueantes del canal de sodio tales como flecainida y ajmalina.

Figura1: Ejemplo de Síndrome de Brugada borderline, planteando la diferenciación con bloqueo incompleto de rama derecha. El cual se evidenció luego de administrar Flecainida.




Figura2: Ejemplos de distintos patrones de Brugada, Tipo 1 elevación del ST≥ 2 mm seguido pr onda T negativa(A). Brugada Tipo 2 con patrón tipo silla de montar seguido de Onda T bifásica (B) o positiva(C). Tipo 3 es un patrón silmilar al tipo 1 y 2 con elevación del punto J ≥2 mm pero elevación terminal del ST <1mm.

 

Patrón de repolarización precoz
El patrón de repolarización precoz es la regla más que la excepción en atletas, con incidencias del 50-80%, respecto a la incidencia de 1-2% en la población general con  un claro predominio en varones. [56, 59]

Se caracteriza por elevación del punto J de al menos 1mm respecto al segmento ST con una muesca o notching en la porción final del QRS, seguido de Onda T positiva. La elevación del ST tiende a desaparecer al incrementarse la frecuencia cardíaca, lo cual tiene valor al realizar una prueba ergométrica.

El patrón de repolarización es un hallazgo reversible tras periodos de desacondicionamiento.  

A pesar de algunas publicaciones de estudios retrospectivos que relacionan los cambios de repolarización precoz en la cara inferior y lateral con eventos de fibrilación ventricular idiopática, los mismos no poseen significación estadística, por lo cual el patrón de repolarización precoz debe considerarse un hallazgo normal y benigno del corazón de atleta. [63]



Figura3:
Diferentes patrones de repolarización precoz en dos atletas jóvenes, con las distintas variables de elevación del ST con concavidad superior y elevación convexa.

 

Hallazgos Anormales
Dentro de los hallazgos no vinculados al entrenamiento podemos citar: Criterios de hipertrofia no vinculados al voltaje, es decir además del criterio de Sokolow-Lyon encontramos: sobrecarga auricular izquierda, desviación del eje a la izquierda, deflexión intrinsicoide retardada, anormalidades del ST y la onda T, así como ondas Q patológicas. [11, 13, 17, 26] En estos casos esta recomendada la realización de una ecografía a fin de descartar miocardiopatía hipertrófica. Destacamos el hecho de que contrariamente a lo que se pensaba años atrás  la presencia de Ondas T negativas es Infrecuente en atletas,  con una incidencia menor al 3% según Pellicia y col. [24-25] En casos de encontrarnos con Ondas T negativas ≥2 mm en dos o más derivaciones adyacentes, principalmente en cara inferior o lateral debemos  a descartar: cardiopatía isquémica, cardiopatía hipertensiva, enfermedad aórtica e inclusive miocardio no compacto.En casos de persistencia pos puberal de ondas T negativas más allá de V1 debemos plantearnos la posibilidad de encontrarnos con  cardiopatías  congénitas asociadas a sobrecarga de cavidades derechas, displasia arritmogénica de ventrículo derecho y canalopatías.


Figura4: Atleta con displasia arritmogénica de ventrículo derecho, se observan ondas T negativas a nivel anteroseptal e inferior y complejos de bajo voltaje en las derivaciones frontales. El diagnóstico se estableció tras realizar un ecocardiograma y una resonancia magnética.



Figura5:
Paciente asintomático con ECG anormal, se observan criterios de hipertrofia en base al voltaje del QRS y ondas T negativas asimétricas.




Trastornos de conducción intraventricular
La presencia de bloqueos  completos de rama así como también de hemibloqueos es inusual en atletas (<2%) y debe alertarnos acerca de posibles patologías subyacentes. [78, 81] El hemibloqueo anterior izquierdo es más común en varones y la prevalencia aumenta con la edad, la prevalencia en atletas es similar a la de la población general 0.5-1% en menores de 40 años. [24, 81]

Dentro de las patologías a considerar ante trastornos de conducción se incluyen: HTA, cardiopatía isquémica, miocarditis, canalopatías y cardiopatías congénitas no reparadas y reparadas. Por otra parte la presencia de bloqueo intermitente dependiente de frecuencia también se considera anormal.

Se recomienda la realización de una prueba de esfuerzo, monitoreo holter y técnicas de imagen a fin de descartar patologías subyacentes. Ante pacientes jóvenes con bloqueo bifascicular se debe excluir la Enfermedad de Lenegre, trastorno de herencia autosómica dominante, caracterizada por degeneración progresiva del sistema de conducción pudiendo llevar a bloqueo auriculoventricular. [84-85]


Pre-exitación ventricular (Wolff-Parkinson-White)
La prevalencia de preexitación es similar  a la de la población general y varia de 0.1 a 0.3%. [86] Generalmente estos individuos permanecen asintomáticos, pero pueden tornarse sintomáticos en casos de desarrollo de taquicardias supraventriculares, incluyendo  fibrilación auricular con riesgo potencial de degenerar en fibrilación ventricular. Un tercio de los pacientes con Síndrome de Wolff-Parkinson-White desarrollan fibrilación auricular.

El riesgo de muerte súbita asociado con pre-exitación es 0.15% anual en individuos asintomáticos y 0.25% anual en individuos sintomáticos. [88, 90]

Recomendación: realización de prueba de esfuerzo y registro holter de 24hs. La presencia de Preexitación intermitente o la desaparición súbita durante una prueba ergométrica nos debe hacer pensar ante la presencia de una vía anterograda con periodo refractario largo lo cual mejora el pronóstico. [13, 24, 30]

Atletas con diagnóstico de pre-exitación deben ser referidos a un especialista para la realización de un estudio electrofisiológico a fin de establecer inducibilidad de taquicardias supraventriculares  y evaluar la refractariedad del haz anómalo, así como también realizar la ablación por radiofrecuencia en pacientes de riesgo.


Intervalo QT largo
La medición del intervalo QT debe realizarse en DII, V2 y V5 debiendo considerar el valor más prolongado como el de referencia. La corrección mediante la formula de Bazzett es útil para frecuencias cardíacas entre 40 y 120 lat/min. [93, 94] Se considera un intervalo QTc prolongado a valores por encima de 440 mseg y 460 mseg en varones y mujeres respectivamente. Generalmente el intervalo QT en atletas es más prolongado y esto guarda relación con la bradicardia de reposo.

Recordemos que el Intervalo QT prolongado puede ser congénito o adquirido, entre las causas secundarias se destaca el uso de drogas que interfieren con la corriente Ikr, considerando entre otras los  trastornos metabólicos y electrolíticos.  El síndrome de QT largo constituye un trastorno genético que puede asociarse a la presencia de arritmias ventriculares y taquicardia ventricular multiforme (Torsade de Pointes). [98-99]

Existen tres tipos, el tipo LQT1 y LQT2 se producen como consecuencia de alteraciones en las corrientes de salida de potasio y el LQT3 se debe a una  alteración en el canal de sodio.

Estos tipos son diferenciables por las características electrocardiográficas y por la asociación con distintos capaces de desencadenar arritmias ventriculares. Se conoce que el tipo 1 se asocia a sincope y muerte súbita durante esfuerzos físicos, fundamentalmente natación, el tipo 2 se vincula con eventos durante estrés emocional o auditivo, mientras que en el tipo 3 los eventos se producen durante el sueño predominantemente.

En resumen: ante la presencia de un intervalo QT ≥ 500 mseg y descartando causas secundarias el diagnóstico se confirma y  debemos realizar una valoración que incluya: registro holter de 24hs en busca de dispersión del QT y arritmias ventriculares, una prueba ergométrica enfatizando el comportamiento del intervalo QT. El intervalo QT normalmente se acorta durante el esfuerzo, pudiendo presentar en estos casos alteraciones según el tipo; prolongación en el SQTL1, permanecer sin cambios en el SQTL2 y sufrir un acortamiento excesivo en el SQTL3. [100]

También destacamos la descripción del SQT corto, definido como intervalo QT<320 mseg, el cual predispone al desarrollo de fibrilación ventricular en ausencia de cardiopatía estructural. [101] Existen publicaciones que describen la asociación de intervalo QT corto con el uso de anabólicos esteroides.

 


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Curriculum del Dr. Pablo Senatra

- Médico egresado de la Universidad Nacional de Cuyo (UNC).
- Ex Médico Residente de Clínica Médica del Htal. Luis Lagomaggiore, Mendoza.
- Médico Cardiólogo (Especialidad certificada en la FAC).
- Ex Becario de la Federación Argentina de Cardiología.
- Ex Médico Residente de Cardiología, Htal. Luis Lagomaggiore, Mendoza.
- Docente de la Cátedra de Medicina Interna.
- Área de Cardiología Universidad Nacional de Cuyo.
- Ex Becario de la Unidad de la Unidad de Cardiología.
- “Hospital Puerta de Hierro”, Madrid, España.
- Miembro Titular de la Federación Argentina de Cardiología.
- Miembro de la Asociación Andina de Medicina de Montaña.

 

 

 



Publicación: Septiembre 2011

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