Area Pública

ISBN
978-987-22746-2-7



 
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Las Enfermedades Vasculares y su Vínculo
con los Trastornos Cognitivos y las Demencias
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Dr. Augusto Vicario
Grupo de investigación Certus


 

Identificación y prevención
La gente vive más años y esta condición nos enfrenta a nuevos desafíos, el reconocimiento y tratamiento de otras enfermedades, entre las que ocupa un lugar destacado la demencia. La importancia del hecho radica en el crecimiento exponencial que ésta alcanzó adquiriendo características de una verdadera epidemia. Sin embargo, esta patología que parece tener un curso independiente de nuestra intervención, guarda estrecha relación con las enfermedades vasculares, entendiendo la relación entre el corazón y el cerebro como una cuestión insoslayable, como dos órganos sin frontera.


Como se desprende del párrafo anterior, la edad, resulta ser el factor de riesgo más importante para desarrollar un trastorno cognitivo o una demencia sin embargo, otros factores de riesgo conocidos como factores de riesgo vasculares, tales como la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la obesidad y la falta de actividad física entre otros, juegan un papel decisivo. Todos, han demostrado que suman en forma negativa a la carga genética propia de cada individuo. De hecho, la lesión aterosclerótica que estos factores de riesgo producen en los vasos sanguíneos daña por igual las arterias coronarias del corazón como las arterias cerebrales. Así, la disminución de la irrigación cerebral (isquemia) o los infartos cerebrales se suman a las causas que producen trastornos cognitivos, demencias e incluso alteraciones de los estados emocionales o anímicos tales como la depresión.


Por tanto, la salud cognitiva y emocional de un individuo no debería ser considerada un problema separado de otros aspectos de la salud física y este pareciera ser el punto en que la detección de las enfermedades vasculares ocupa un lugar de jerarquía, en especial en la campo de la prevención.




Preservar las funciones mentales como, la memoria, el juicio o las habilidades ejecutivas es preservar la salud cognitiva y/o retardar la aparición de la demencia. Tal vez entonces, la cuestión más importante sea diferenciar cuando la declinación cognitiva es benigna y cuando implica un problema de salud a tener en cuenta.

El uso de test de rápida y sencilla aplicación, como parte de la consulta médica, permite identificar aquellos sujetos con alteraciones en la cognición. Este hecho guarda extrema importancia si consideramos que el 22% de ellos desarrollará una demencia. Además, ha quedado claramente demostrado, que la presencia de enfermedad vascular y/o factores de riesgo no controlados, no solo agravan el curso de la enfermedad demencial, sino que empeora el pronóstico y acelera su evolución. De manera que, controlar la hipertensión arterial, disminuir el peso y los valores de colesterol así como mantener una actividad física regular, no solo previene las enfermedades cardiovasculares sino que extiende su campo al terreno de la cognición y en especial de la demencia de Alzheimer, su forma más frecuente.

Estas afirmaciones están avaladas por nuestra experiencia y trabajo, intentado trasladar estos conocimientos científicos a la práctica médica. En la ciudad de Villa María, provincia de Córdoba, Argentina, en el contexto del programa “Corazón Sano”, un programa para la Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares, hemos detectado compromiso en la función cognitiva en el 20% de los casi más de 1000 habitantes relevados en los distintos barrios de la ciudad. Cabe destacar que la mayoría de ellos presentaban uno o más de los factores de riesgo mencionados y su nivel de educación era más bajo. Esto ha permitido no solo identificar a los portadores del problema sino que los mismos fueron incluidos en distintos programas tanto para controlar los factores de riesgo como para estimular y rehabilitar los problemas cognitivos con muy buenos resultados.

La problemática trasciende el plano de las especialidades médicas para transformarse en un verdadero problema de salud pública. Es así que nuestro objetivo fue puesto en aquellos profesionales, independiente de su especialidad, que reciben pacientes con patología vascular en la atención primaria, aportando las herramientas necesarias para poder abordar la problemática de estos pacientes. Con tal fin, las recomendaciones publicadas en 2007 en la revista de la Federación Argentina de Cardiología (Rev Fed Arg Cardiol 2007;36 (sup3):S1-S-30; http://www.fac.org.ar/1/revista/07v36n2/gral/supl3_07.PDF) cumplen este propósito. En definitiva, la salud cognitiva en las etapas avanzadas de la vida será el resultado de la salud vascular en la en la juventud y la edad media de la vida. Resulta pues necesario insistir en alcanzar altos niveles de educación, lograr mayor control y prevención de las patologías vasculares y concienciar a los profesionales médicos sobre los alcances del problema.

 


 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 



Publicación: Septiembre 2011


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