Index XXII Congreso - Index FAC

 

DISCURSO DEL PRESIDENTE
EN LA CONFERENCIA INAUGURAL

 

Sr. Ministro de Salud de la Nación, Dr. Ginés González García, en representación del Sr.
Presidente de la Nación Dr. Néstor Kirchner.

Autoridades presentes, Estimados colegas, Señoras y Señores:

Una vez más, la Federación Argentina de Cardiología nos convoca en el acontecimiento más importante del año: nuestro Congreso Nacional donde año tras a año, se renueva el compromiso con la Investigación en cardiología, apuntando al crecimiento no sólo de la Institución, sino al de cada uno de los cardiólogos de nuestro país y de aquellos que nos visitan.

La unión de las cinco sociedades Federadas de la Patagonia, Comahue, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Neuquén y Río Negro, como organizadoras del Congreso, constituye un hecho inédito que nos enriquece de modo particular a todos los patagónicos y donde la ciencia es la protagonista.

A partir de la Reunión del Consejo Federal de Tanti, en Diciembre de 2002; cuando se confirmó a la Patagonia como organizadora del vigésimo segundo Congreso Nacional; comenzó un período de actividad disciplinada y tenaz en el que cada miembro integrante de las diferentes áreas tuvo un rol específico y fundamental para el buen funcionamiento del todo.

Fueron muchos los obstáculos aunque preferimos tomarlos como desafíos. Quizás el más importantes haya sido el de las distancias geográficas. Sin embargo no fue óbice para continuar con nuestra tarea.

En un primer momento, pensamos llevar a cabo este evento en la Ciudad de San Carlos de Bariloche, Provincia de Río Negro, la cual, a su indiscutible atractivo natural suma una capacidad hotelera adecuada y un acceso relativamente sencillo. No obstante, el centro de convenciones con la infraestructura imprescindible para un evento de esta embergadura no estaría construido para la fecha programada.

Algunos pensaron que esta decisión afectaría al federalismo y que nos transformaríamos en simples marionetas fagocitadas por las fuerzas centrífugas de Buenos Aires o bien que nos agotaríamos a mitad de camino.

Este obstáculo que se nos presentó entonces y que decidimos transformar en desafío, lo hicimos asumiendo los riesgos y las incomodidades, apuntando al trabajo constante y mancomunado, la confianza en el progreso y la excelencia de nuestra cardiología y el espíritu federal, que como ya dijimos, es uno de los pilares básicos que sostienen a nuestra Federación.

Para ello, fue clave la unión y el esfuerzo de nuestras 34 Sociedades Federadas, 11 Delegaciones y de la Fundación FAC.

Fue también de vital importancia contar con el apoyo constante de nuestra Mesa Directiva, tanto de la actual con sede en Córdoba, cómo de la anterior con sede en Rosario, así como el consejo experimentado y solícito de nuestros ex - presidentes que, a través de su propia experiencia, allanaron nuestro camino.

Uno de los objetivos primordiales de este Congreso, ha sido por sobre todas las cosas, la excelencia en su Programa, que el Comité Científico, con su experiencia, meticulosidad y talento y con el aporte del trabajo especializado de los 21 Comités Científicos de FAC, supo perseguir con extremado celo: Y lo que en principio era una noble aspiración se transformó en una tangible realidad.

Este Congreso, otorgó un espacio privilegiado a los temas libres, porque creemos que son el lugar donde los jóvenes expresan sus conocimientos, empuje y creatividad, dando renovados bríos a nuestra cardiología. También a ellos queremos agradecerle su interés y su masiva asistencia; porque su compromiso nos hace sentir la posibilidad de un futuro auspicioso para la ciencia.

Todo este proceso tampoco hubiera sido posible sin la invalorable y fecunda labor de todo el Comité organizador del Sur, como así también la labor desempeñada por nuestra Secretaria de la Sociedad de Cardiología de Neuquén y Río Negro.

Queremos destacar además muy especialmente la asistencia y cooperación de todos los integrantes de la Sede Permanente Bulnes de nuestra Federación, verdadero pivote entre las distintas estructuras que constituyen el Congreso.

Y reconocemos muy especialmente la labor de CETIFAC que permitió el acercamiento y la comunicación efectiva entre los miembros de todo el Comité Organizador del Sur con la confección y regulación de las listas virtuales.

De esta manera se nos hizo posible ir trazando poco a poco un mapa representativo con división de tareas y toma de decisiones mancomunadas.

Como es de público conocimiento, este evento no hubiera podido realizarse sin el inestimable apoyo de la Industria Farmacéutica y Empresas de Equipamiento tecnológico y afines, que una vez más, nos han elegido como ventana para exponer sus productos, todo lo cual, nos llena de satisfacción. A ellos mi más profundo agradecimiento.

Fue de suma importancia también el aporte de los gobiernos de las Provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y las Municipalidades de Río Grande (Tierra del Fuego), de Esquel y de la ciudad de Neuquén, que posibilitaron nuestros desplazamientos hacia Buenos Aires desde los más remotos puntos del Sur de nuestro país. Nuestro agradecimiento también está dirigido a los expositores patagónicos que con gran esfuerzo muestran en Buenos Aires los productos de la zona.

Y por supuesto, el agradecimiento sincero a mi esposa y los afectos cercanos a mi corazón que no sólo han sabido ceder gran parte de su tiempo sino que se han comprometido con la labor que se les encomendara formando parte invalorable del equipo.

La sensación que tenemos es de orgullo y agradecimiento, porque a pesar de las dificultades económicas y las distancias geográficas, pudimos continuar con la difícil tarea de hacer un Congreso Nacional representativo.

Es evidente que asumir la integración de todas las partes resulta más conflictivo que erigir una única y central mirada, aplanadora de las diferencias que nos remonta a la idea del médico en el templo, devenido en demiurgo; una especie de canal de Dios que determinaba sobre la salud y la vida de los demás seres humanos.

Para terminar, quiero traer a nuestra memoria, un fragmento del discurso pronunciado por el Dr. René Favaloro, en el acto de clausura de nuestro decimonoveno Congreso Nacional de Cardiología realizado en la ciudad de Mendoza, en el mes de Junio del 2000, cuando el recordado maestro decía: "...De una vez y para siempre, debemos entender que la salud es un derecho y todo esto debiera estar al alcance de todos...".

Por eso, yo propongo, que redoblemos nuestro compromiso e internalicemos estas maravillosas palabras cuyo eco todavía resuena en nuestros corazones y que apelan a un concepto de salud integral que contempla todos los aspectos de la misma y no el meramente físico.

Muchas gracias por estar acá, por su atención y espero que puedan disfrutar su estancia en Buenos Aires y que este Congreso contribuya a enriquecerlos cada vez más para el engrandecimiento de la Cardiología Nacional.

Buenas Noches.

Tope

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