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[ Scientific Activities - Actividades Científicas ]

Obesidad (Fundamentos de las Recomendaciones FAC '99 en Prevención Cardiovascular)

Dra. Silvia S. Saavedra

Argentina

Definición y clasificación

La definición de obesidad o exceso de peso o exceso de grasa corporal permanece aún en discusión, pero nadie duda de que la obesidad es el exceso de grasa corporal, el cual puede distribuirse difusamente o localizadamente en el cuerpo. En principio, hay diferencias en la ubicación de la grasa entre el hombre y la mujer. La grasa que en la mujer se deposita principalmente en las nalgas y los muslos, confiere el patrón 'ginoide', femenino y de la zona baja del cuerpo. En el hombre la grasa se deposita principalmente en el abdomen y confiere el patrón 'androide', masculino o de la porción superior del cuerpo, u obesidad abdominal o central. Estos patrones no son exclusivos de cada sexo y pueden presentarse en ambos.

La relación sobrepeso-obesidad/morbimortalidad cardiovascular es conocida desde hace milenios. Hace más de 20 siglos, Hipócrates había reconocido que 'la muerte súbita es más común entre aquellos que son naturalmente obesos que en los delgados'.

Hoy sabemos que el exceso de peso se relaciona con una serie de condiciones que afectan la salud y la calidad de vida, entre ellas: hipertensión arterial, accidente cerebrovascular, enfermedades cardíacas, dislipidemias, diabetes mellitus tipo 2 (no insulino-dependiente), osteoartritis, alteraciones del humor, alteraciones del sueño, desórdenes alimentarios, gota, enfermedades de la vesícula biliar y el aparato digestivo en general, algunas formas de cáncer.

En los EE.UU. han tomado datos de mortalidad provistos por la compañía Metropolitan Life Insurance para definir obesidad en base a mediciones de índice de masa corporal (IMC). La medición del IMC mediante la fórmula de Quetelet ha ido ganando adeptos y en la actualidad se usa en todo el mundo para medir adiposidad. Aunque se considera que el mejor valor para la mujer ronda los 21 kg/m2 y algo más para el hombre, se han tomado arbitrariamente valores de 5 en 5, desde 25 en adelante, para clasificar los diferentes estadios de riesgo.

El cálculo del índice de masa corporal o índice de Quetelet se hace con la siguiente fórmula, en la cual el peso se mide en kilogramos y la talla en metros:

IMC = peso / (talla x talla)

Los pacientes que tienen índice de masa corporal mayor de 25 están excedidos de peso, padecen sobrepeso o preobesidad y tienen aumento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Aquellos que tienen un IMC mayor de 30 son obesos y el riesgo está elevado. Por encima de 35 el riesgo está muy aumentado (Tabla I).

 

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Este cuadro, es un concepto clásico tomado de Bray (1987) y en él los factores de riesgo (F de R) considerados para clasificar el nivel de riesgo son: diabetes, HTA, hiperlipidemia, sexo masculino y edad < 40 años.

Las personas que tienen el exceso de grasa localizado en el abdomen padecen obesidad androide o central. Según estudios más modernos la presencia de obesidad central es un parámetro más sensible que el IMC, y se propone medir el perímetro de la cintura o el índice cintura-cadera para lograr mayor precisión en la determinación del riesgo.

En las mujeres el valor anormal es > 80 cm y el valor de alto riesgo es > 88 cm. En el hombre, el valor anormal es > 94 cm y el valor de alto riesgo es > 102 cm. El índice cintura/cadera es un índice diferente del IMC, y debe ser valorado independientemente de este; puede ser aplicado en pacientes con IMC < 25, pues un paciente puede tener un IMC de 25 o menos y tener obesidad abdominal, con circunferencia de cintura o índice cintura/cadera anormal. Los valores se muestran en la Tabla II.

 

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Como puede verse, todos los pacientes con exceso de peso (especialmente los que padecen obesidad central) tienen incrementado el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular aterosclerótica y en nivel de prevención secundaria, la obesidad es un indicador de riesgo aumentado de nuevos eventos.

Reducción de peso

La reducción de peso puede lograrse con un adecuado programa de alimentación y actividad física; implica un cambio de conducta pues el peso normal debe ser alcanzado y mantenido en el tiempo. Se sabe que los cardiópatas que mantienen un IMC menor de 25 en forma permanente obtienen mejores resultados.

La reducción de peso ayuda a reducir las cifras elevadas de presión sanguínea, la hipercolesterolemia y la hipertrigliceridemia, y es importante para controlar la glucemia en los diabéticos. Estos cambios favorecen el logro de objetivos de tratamiento en hipertensión arterial, dislipidemias y diabetes y, por lo tanto, disminuyen el riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica y de nuevos eventos en los pacientes que ya tienen la enfermedad desarrollada.

Cuando los pacientes de prevención primaria de alto riesgo o de prevención secundaria presentan IMC mayores de 30 kg/m2, el tratamiento de la obesidad pasa a ser importante. Las medidas no farmacológicas (alimentación hipocalórica y actividad física) son los medios más seguros, pero también los que presentan mayores índices de fracaso.

Los métodos farmacológicos presentan limitaciones y contraindicaciones; algunos fármacos recientemente introducidos debieron ser retirados del mercado por presentar efectos adversos cardiovasculares relacionados con el tratamiento (hipertensión pulmonar, valvulopatías). Parecen ser más seguros los que actúan inhibiendo la absorción de grasas en el intestino o los métodos quirúrgicos que, con diferentes técnicas, permiten disminuir la absorción de nutrientes.

Tope

Bibliografía

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Coautores:
Dr. Jorge Waitman
Dr. Carlos Cúneo

Tope


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Actualización
08/Feb/2000 


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