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[ Scientific Activities - Actividades Científicas ]

Prevención de la Muerte súbita a través de educación
a la comunidad: Resultados de una encuesta

Técn. Carlos A. López, TPC

Servicio de Cardiología del
Hospital Argerich,
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Argentina.

Introducción

Población

Conocimiento de teléfonos útiles

Otros datos

Conclusiones

Referencias

Introducción

La muerte súbita (MS) constituye uno de los grandes problemas a resolver en nuestro tiempo. En los Estados Unidos es la causa principal de muerte, ya que 1.200 personas mueren súbitamente por día, es decir unas 400.000 por año (0,2% de la población total de dicho país). (1)

Si proyectamos estos datos a la población argentina y aceptamos los mismos porcentajes podríamos estimar que en nuestro país fallecen por año súbitamente 66.000 personas. Es importante destacar que en los Estados Unidos el 80% de las MS tienen enfermedad arterial coronaria comprobada por autopsia. (2, 3)

En nuestro país la presencia de la enfermedad de Chagas-Mazza (3.000.000 de infectados) elevaría notablemente las cifras de víctimas de MS si se toma en cuenta comunicaciones que mencionan que un 20% de los pacientes chagásicos muere súbitamente. (4, 5)

En ciudades con un alto desarrollo en la atención de urgencias la tasa de supervivencia luego del paro cardíaco es de 20-30%. (6)

El tiempo que transcurre desde el inicio de un evento hasta la atención primaria es de vital importancia en la sobrevida de pacientes con muerte súbita. (7-9)

Evidentemente la atención inmediata que requiere una víctima de paro cardíaco hace necesaria la participación de toda la comunidad.

Para poder realizar un enfoque primario en la prevención de la MS realizamos una encuesta que permitió evaluar el conocimiento de la población general de: a) teléfonos útiles para resolver una emergencia, b) definición de MS, c) maniobras básicas de resucitación cardiopulmonar (RCP), interés en realizar un entrenamiento en estas técnicas.

El sistema de entrevista consistió en un cuestionario frente a frente realizado por un encuestador previamente adiestrado. La población encuestada provenía de Capital Federal y Gran Buenos Aires.

Población

Se encuestaron un total de 903 personas, 58% mujeres y 42% varones. El 94% de los entrevistados tenía nacionalidad argentina y un 6% eran extranjeros.

La edad promedio fue 35 años ( rango 16-70 ).

La figura 1 muestra la representación esquemática del nivel de formación de los encuestados.

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Fig. 1

Debido a nuestras características socieconómicas, es muy frecuente que una importante franja de la población viva en el Gran Buenos Aires y trabaje en la Capital Federal o a la inversa. La figura 2 muestra la distribución de los encuestados por área de influencia.

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Fig. 2

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Conocimiento de teléfonos útiles

En este punto de la encuesta consideramos más importante el número telefónico de emergencias médicas pero también se preguntaron los números de la policía y de los bomberos.

En la Capital Federal existen 33 hospitales municipales distribuidos en los distintos barrios y se cuenta con el Servicio de Asistencia Médica (SAME) que posee un número telefónico de tres dígitos para las emergencias (107). También poseen un número de tres dígitos la Policía Federal (101) y los bomberos (100) de la capital. En el Gran Buenos Aires cada partido cuenta con su hospital de influencia y todos tienen guardias permanentes de 24 horas, aunque no existe un número de tres dígitos.

Analizando los datos recogidos se destacó que solo el 35,2% de la población con asiento en la Capital Federal conoce el número 107, el 54,8% conoce el 101 y el 9,3% el número 100.

En el Gran Buenos Aires de 441 personas solo el 3,4% conoce un número telefónico para la emergencia, el 9,7% conoce el número telefónico de la policía local y el 12% el de los bomberos. En estos casos los números son de 7 dígitos, debiendo discar primero la característica local mas 3333 para la policía y 2222 para bomberos.

En dato más llamativo se encontró entre las 150 personas que distribuyen su tiempo entre Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Nadie contestó correctamente los teléfonos de emergencias y solo el 1,3% demostró conocer los números de policía y de bomberos. Fig. 3.

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Fig. 3: Conocimiento de teléfonos útiles por área de influencia.

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Otros datos

Las respuestas correctas obtenidas en la definición de MS (que se simplificó de ex–profeso) se relacionaron con el conocimiento teórico básico de las maniobras de RCP. Este análisis mostró que de los 201 encuestados con nivel inicial, el 58,2% definió correctamente la MS pero solo el 10,2% dijo saber actuar ante esta situación; de los 338 individuos con nivel medio un 74% pudo definir correctamente la MS pero sólo el 20% de ellos dijo saber actuar ante la emergencia, y de los 359 encuestados del nivel superior el 84,1% definió correctamente, de los cuales el 50% dijo conocer las maniobras básicas de RCP. Fig. 4

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Fig. 4: Definición correcta de muerte súbita por nivel de formación.

Con el objeto de obtener una información más precisa de la población general se excluyeron 148 encuestados con conocimientos de Medicina. Fig. 5

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Fig. 5: Relación entre la definición correcta de MS y el conocimiento básico de maniobras
de RCP una vez excluido el personal de salud.


De los 148 trabajadores de la salud el 85% definió correctamente la MS y de ellos el 76% conoce las maniobras básicas de RCP.

Con respecto al interés que despierta el conocimiento de las maniobras básicas de RCP, de las 252 personas que saben RCP el 78% actualizaría sus conocimientos a través de un curso y de las 651 personas que no saben RCP, el 67% estaría dispuesta a capacitarse.

Conclusiones

De la encuesta realizada se pueden extraer una serie de conclusiones:

1. No solo se detectó un significativo desconocimiento del número telefónico de Emergencias Médicas, ya que también se puso en evidencia un desconocimiento de los números de la policía y de los bomberos.

2. Según el nivel de formación no existe una diferencia significativa en la definición de MS.

3. Se observó una incidencia del nivel de formación en el conocimiento de las maniobras básicas de RCP, destacándose el grupo del nivel superior donde de cada 10 encuestados 5 conoce estas maniobras. Sin embargo, excluido el personal de salud, éste valor descendió al 30%.

4. Si bien sería lógico suponer que aquellos que trabajan en salud conozcan las maniobras básicas de RCP, uno de cada cuatro encuestados no las conoce.

5. La población encuestada se mostró dispuesta a la RCP o a capacitarse en tal sentido.

Los resultados obtenidos muestran la necesidad de iniciar una campaña de difusión de teléfonos de emergencia en todo el país, considerando implementar un número único, de tres dígitos, sin costo adicional desde cualquier red.

Es imprescindible informar y formar a los trabajadores que desarrollan su actividad en contacto diario con la población, y en segunda instancia a los adolescentes mediante la implementación de un plan de educación de asistencia primaria .

Se deben realizar cursos de actualización con recertificación de los conocimientos sobre RCP básica y avanzada destinados a los trabajadores de la salud.

Tope

Referencias

1. Calkins H. Muerte Súbita. En Gonzalez Zuelgaray J (ed) Arritmias Cardíacas. Buenos Aires, Interamédica, 1996, p.203.
2. Kuller L, Cooper M, Perpes J. Epidemiology of sudden death. Arch Intern Med 129:714-719, 1972.
3. Roberts WC, Jones AA. Quantitation of coronary arterial narrowing at necropsy in sudden coronary death: Analysis of 31 patients and comparasion with 25 controls. Am J Cardiol 44:39-45, 1985.
4. Lopez ER, Chapadeiro E. Morte súbita em área endémica da doenca de Chagas. Rev Soc Bras Med Trop 16:79-84, 1983.
5. Bonet AH. Epidemiologia de la enfermedad de Chagas en la República Argentina. Elsa Segura (Secretaria de redacción). Simposio Internacional sobre enfermedad de Chagas. Buenos Aires, RA 153, 1972.
6. Cobb A Hallstron AP. Community-based cardiopulmonary resucitation: What have we learned?. Ann NY Acad Sci 328:330-341, 1982.
7. Pionkowski RS, Thompson BM, Gruchow HW. Resucitation time in ventricular fibrillation: A prognostic indicator. Ann Emerg Med 12:733, 1983.
8. Longstreet WT Jr, Imui TS, Cobb LA y col. Neurologic recovery after out-of-hospital cardiac arrest. Ann Intern Med 98:588, 1983.
9. Weaver WD, Cobb LA, Hallstrom AP y col. Considerations for improving survival from out-of-hospital cardiac arrest. Ann Emerg Med 15:1181, 1986.

Co-Autora:
Liliana González, TPC
Servicio de Cardiología del
Hospital Argerich,
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Argentina.

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Actualización
16/Nov/1999