[ Scientific Activity - Actividad Científica ] [ Brief Communications - Temas Libres ]
Cardiopatía Isquémica. Ganmagrafía de perfusión vs coronariografía. 1997-1998
Quesada Sánchez Lisandra; Borrego López Chávez Martha; Hechavarría Figueras Cesar.Facultad de Ciencias Médicas de Granma Celia
Sánchez Manduley.
Manzanillo. Cuba.
Resumen
Introducción
Objetivos
Material y Métodos
Resultados
Discusión
Conclusiones
Resumen:
Introducción: La cardiología nuclear realiza una valoración objetiva
de la función y perfusión miocárdica regional, facilitando el diagnóstico adecuado de
la isquémia y necrósis miocárdica, al igual que la coronariografía. En el Hospital
Saturnino Lora hubo 3261 ingresos (1988-97); 44% con infarto agudo miocardio; 30,7% angina
inestable; 38,1% de 40-59 años. Esto justifica el uso de estos métodos.
Objetivos: Evaluar la concordancia entre los resultados de la
ganmagrafía y la coronariografía (Enero 1997-Julio 1998); identificar la asociación de
las variables biológicas y el diagnóstico clínico con los resultados de los métodos, y
con ellos relacionar el electrocardiograma y la prueba de esfuerzo; determinar la
presencia de signos de severidad.
Material y Método: Un universo de 60 pacientes (18 infartados, 42 no);
ganmacámara; coronariografía; historias clínicas; coeficiente de Kappa; prueba de
esfuerzo; electrocardiograma periférico (12 derivaciones). Método comparativo.
Resultados: GANMAGRAFIA Y CORONARIOGRAFIA. POSITIVIDAD
Sexo masculino 45-55 años
65%
Infartados
94,4%
No infartados
61,9%
Electrocardiograma Anormal (80%)
79,2%
Prueba de esfuerzo positiva (81,7%)
81,6%
Diagnóstico de la enfermedad de tres vasos : Se diagnosticó (30,2%); se descartó en un
48,8%
Evaluación de los signos de severidad de la enfermedad coronaria: Presencia de signos
(ganmagrafía 40%, coronariografía 33,3%); ausencia de signos (coinciden 60%)
Discusión: Se observó un predominio de los mayores de 45 años del sexo
masculino. En la mayor parte la presencia de alteraciones electrocardiográficas se
acompañó de lesiones funcionales y anatómicas. La ganmagrafía de perfusión con T1201
y la coronariografía resultaron ser concordantes (coeficiente de Kappa: 0,8) para la
evaluación de la severidad. Hubo alto grado concordancia (coeficiente de Kappa: 0,60) en
el diagnóstico de la enfermedad de tres vasos.
Conclusiones: La ganmagrafía presentó mayor porcentaje de positividad;
la presencia de un electrocardiograma anormal y prueba de esfuerzo positiva se acompaño
de un alto porcentaje de estos estudios; ambos métodos resultaron ser concordantes al
evaluar la severidad de las lesiones y el diagnóstico de la enfermedad de tres vasos.
Introducción: La Cardiología es una de las especialidades médicas con mayor número de métodos auxiliares diagnósticos y la enfermedad coronaria es la patología cardiaca que más los utiliza a lo largo de su historia natural. La cardiología nuclear es ya una super especialidad médica que realiza una valoración objetiva de la función y perfusión miocárdica regional facilitando el diagnóstico de la isquemia y necrosis miocárdica demostrando la cuantía del tejido viable, además de permitir estratificar el riesgo individual de cada paciente. Esta investigación es altamente costosa por su tecnología, equipamiento y por lo radiofármacos, sin embargo no debe ser absoluta su utilización pues existen situaciones en los estudios de perfusión positivos y no se informan lesiones del arbol coronario (ejemplo: miocardiopatías, tumores cardiacos, bloqueos completos de ramas, estenósis aórtica, enfermedad de pequeños vasos, etc.).
En el periodo de 1988-97 se produjeron 3261 ingresos en la unidad de vigilancia intensiva coronaria; el 38.1% de estos pacientes estuvo entre las edades de 40-59 años, etapa donde el hombre rinde los mayores tributos a la sociedad, la cardiopatía isquémica y el infarto del miocardio vienen a truncar este periodo de vida por lo que se justifica el uso de métodos que, aunque costosos e invasivos, se empleen en la práctica diaria para diagnosticar, evaluar y pronosticar el riesgo de la enfermedad coronaria. Esto motivo a realizar una evaluación de la concordancia entre ambos métodos.
General.
Específicos.
Positivos: Cuando aparecieron unos o más defectos de captación en las
imágenes de estrés.
Negativos: No existieron defectos de captación.
Positivos: Se visualizó en la película radiológica una imagen de
estenosis u obstrucción atribuible a placas de ateroma independientemente de su magnitud
y morfología.
Negativos: Se visualizaron vasos lisos y de calibre uniforme y adecuado según segmento
anatómico.
Anormal: Cuando se encontraron alteraciones específicas o inespecíficas de cardiopatía isquémica.
Positiva: Cuando presentaron alteraciones clínicas y/o eléctricas incluidas en los criterios de positividad sugeridos por RC Schlant (Schlant RC, Blomovist CG, Brandenburg RO., et al. Guidlines for exercice testing a report of the American College of Cardiology / American Heart Association Task Force on assessment of cardiovascular procedures (sub-committe on exercice testing) JAm Coll Cardiol 1983; 8 : 725-38).
Discusión: Observamos según grupos de edades y sexos que los estudios ganmagráficos fueron positivos en 58 pacientes (96.7%) y la coronariografía mostró 43 individuos de estudios positivos (71.7%). En los pacientes entre 45-55 años aparece el predominio de positividad para el sexo masculino. De los pacientes con electrocardiograma anormal el 79.2% (38) presentaron ambos estudios positivos, aunque la concordancia fue mala (coeficiente de Kappa=0.28). No obstante existe relación directa entre las alteraciones eléctricas y las lesiones coronarias. El uso de pruebas de esfuerzo puede demostrar isquémia miocárdica. En aquellos individuos que presentaron una prueba de esfuerzo positiva (49 para un 81.7%), el 81.6% (40) presentaron ganmagrafía y coronariografía positivas y en 9 casos se mostraron resultados positivos ganmagráficos en ausencia de lesiones coronarias demostrado por la coronariografía (coeficiente Kappa indefinido, mala concordancia).
Por otro lado la perfusión y la angiografía coronaria han sido utilizados en el diagnóstico de la enfermedad de tres vasos. De 43 pacientes con angiografías coronarias positivas en 13 de ellos (30.2%) se hizo el diagnóstico de la enfermedad de 3 vasos. En 21 casos (48.9%) se descartó su existencia por ambos métodos. El coeficiente de Kappa (0.60) mostró una buena concordancia para el diagnóstico de esta enfermedad. En nuestra serie el 40% (24 pacientes) presentaron enfermedad coronaria severa por estudios nucleares y el 33.3% (20 pacientes) por coronariografía. En 20 pacientes (33.3%) ambos estudios coenciden en diagnósticar una enfermedad severa y sólo el 6.7% de los casos presentaron una cardiopatía isquémica severa diagnosticada por ganmagrafía. Ambos estudios coincidieron en señalar ausencia de signos de severidad en 36 pacientes (60%). Se obtuvo un coeficiente de Kappa de 0.8.
Se recomienda emplear tempranamente la ganmagrafía y la coronariografía en pacientes con infarto agudo del miocardio para facilitar una adecuada conducta diagnóstico y terapéutica.
Preguntas a los Autores, comentarios y aportes: envíe un e-mail escrito en Español, Portugués o Inglés (de hasta 15 líneas, sin archivos agregados) a image-pcvc@pcvc.sminter.com.ar
|
|
© CETIFAC |
Colabora para la realización de este Congreso:
