InfoFAC Nº 1 - Año 2005
21 de Octubre

 

Enfermedad de Anderson-Fabry. Un nuevo desafío para el Cardiólogo
Dr. Gustavo Pereiro

Reiniciamos con este artículo la serie INFOFAC dedicada a la Enfermedad de Fabry (EF), que como ya conocemos es un raro desorden genético que provoca la deficiencia parcial o completa de la enzima lisosomal a Galactosidasa A con la consiguiente acumulación de sustratos intracelulares (Glucoesfingolípidos neutros). Estas sustancias tienen una distribución sistémica y se acumulan también en el miocardio donde generan a través de los años una hipertrofia ventricular de comienzo tardío que obliga al diagnóstico diferencial con la Miocardiopatía Hipertrófica clásica.

¿Por qué es importante que los Cardiólogos tengamos presente esta alternativa diagnóstica realmente poco frecuente cuando nos enfrentamos a un paciente con hipertrofia ventricular izquierda no explicada?

La respuesta a este interrogante radica en el hecho de que este trastorno tiene actualmente un tratamiento específico con la terapia de reemplazo enzimático que logra mejorar sustancialmente tanto sus manifestaciones generales como cardiacas y permite torcer su evolución progresiva y mortal. Por lo tanto, su detección ya deja de ser un hallazgo académico para convertirse en un esfuerzo necesario.

En general, la mayoría de los casos de EF clásica no son diagnosticados por los cardiólogos, sino por dermatólogos, nefrólogos o neurólogos, dada la amplia y variada manifestación clínica que suele comenzar en la infancia. Sin embargo, la presencia de casos con variante cardiovascular que se caracteriza por la afectación cardiaca en ausencia de manifestaciones generales, obliga al cardiólogo el compromiso de su reconocimiento. Esta situación particular suele darse en algunos varones con mutaciones específicas y en mujeres portadoras con actividad disminuida de a Galactosidasa A.

La incidencia de la Enfermedad de Fabry es de 1/40000 a 60000 varones, es decir 100 veces menos frecuente que la Miocardiopatía Hipertrófica cuya incidencia estimada es de 1 en 500. Pero como los estudios de incidencia consideraron sólo los pacientes varones es probable que la cifra real sea mayor , debido a que la gran mayoría de las mujeres "portadoras" en realidad tienen algún grado de afectación sistémica o cardiaca; lo cual además pone en duda el concepto clásico de transmisión recesiva de la enfermedad. Asimismo, la heterogeneidad clínica y la variedad de síntomas que pueden simular muchas otras entidades hacen del diagnóstico un proceso dificultoso y tardío.

En un estudio realizado por Sachdev y col. y publicado en 2002 [1] se observó que la prevalencia de EF en 79 pacientes varones con hipertrofia ventricular izquierda diagnosticada más allá de los 40 años fue de 6.3% mientras que cuando se consideran los pacientes menores de 40 años la proporción desciende drásticamente al 1.4%. En el estudio de Nakao sobre 230 hombres mayores de 55 años con hipertrofia ventricular inexplicada se halló un 3% de variantes cardiacas de la EF [2].

En cambio, el trabajo italiano de C Chimenti estudió una cohorte más pequeña de 34 mujeres con hipertrofia primaria de comienzo tardío y obtuvo una prevalencia del 14%.

Es por lo tanto poco probable que la hipertrofia ventricular izquierda que se desarrolla durante la adolescencia y se descubre a edades tempranas pueda corresponder a la EF ya que en este desorden la hipertrofia es un fenómeno tardío.

Si bien la MH es la causa paradigmática de hipertrofia primaria causada por defecto genético , el cardiólogo se enfrenta actualmente a un nuevo desafío en estos pacientes. Ya no sólo es importante poder detectar el pequeño grupo en riesgo de muerte súbita sino que además debemos dilucidar quienes son los portadores de este trastorno genético que posee tratamiento y pronóstico diferente.

Aunque la EF es un defecto raro, podemos decir que es por lo menos tan frecuente como alguna de las mutaciones sarcoméricas que provocan Miocardiopatía Hipertrófica.

En próximas entregas de INFOFAC trataremos de explicar cuándo tenemos que sospechar EF en un paciente con hipertrofia ventricular no explicada.

Hasta pronto.

Bibliografía

  1. B. Sachdev, T. Takenaka, H. Teraguchi, C. Tei, P. Lee, W.J. McKenna, and P.M. Elliott. Prevalence of Anderson-Fabry Disease in Male Patients With Late Onset Hypertrophic Cardiomyopathy Circulation, Mar 2002; 105: 1407 - 1411.
  2. Nakao S, Takenaka T, Maeda M, et al. An atypical variant of Fabry's disease in men with left ventricular hypertrophy. N Engl J Med. 1995; 333: 288293
  3. Chimenti C; Pieroni M; Morgante E; Antuzzi D; Russo A; Russo M; Attilio Maseri; Frustaci A. Prevalence of Fabry Disease in Female Patients With Late-Onset Hypertrophic Cardiomyopathy. Circulation. 2004;110:1047-1053.

 

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