PROPUESTA DE VARIANTE DEL TEST  DE CLASIFICACIÓN DE SEDENTARISMO Y SU VALIDACIÓN ESTADÍSTICA. 
Cienfuegos, Cuba.

AUTORES:
*Lic.Armando Pérez Fuentes, **Ms Roberto Suárez Surí, ***Lic.Gaspar García Castillo, ****Dr. Alfredo Espinosa Brito, *****Dr.Daniel Linares Girela.  

*Facultad de Cultura Fisica . Universidad de Cienfuegos(Ucf). Cuba.  
** Facultad de Informatica. . UCf  
*** Facultad de Cultura F’isica. Ucf.  
****Hospital Docente C’linico Quirurgico. Cienfuegos.  

*****
Facultad de Educacion. Universidad de Granada. Espana.
   

                                                                                                                              

RESUMEN 

Descriptores: Condicion Fisica Saludable, Sedentarismo, Actividad Fisica, Salud Cardiovascular. 

El desarrollo de programas de intervención de actividad física para la salud, con el objeto de transformar la situación existente en una determinada población, necesita de una evaluación confiable del nivel de condición física de los miembros de dicha población. Este trabajo, tiene como objetivo, exponer la fundamentación teórica de una variante del test de clasificación de sedentarismo Pérez-Rojas-García, en correspondencia con la concepción de sedentarismo asumida, y, su validación estadística con base en los resultados de su implementación en una muestra representativa de la población laboral activa del municipio de Cienfuegos.

INTRODUCCIÓN

Para abordar este trabajo, resulta necesario esclarecer varios conceptos y definiciones que guardan relación, de una forma u otra, entre los componentes de la actividad física y la salud, pues, por un lado, con frecuencia, se atribuye un mismo concepto a determinadas prácticas físicas, y, por otro, el uso de una terminología estandarizada, permitirá  un mejor conocimiento de la relación entre el movimiento y la salud, y, además ofrecerá la posibilidad de comparar estudios nacionales e internacionales.

En tal sentido, para evitar confusiones debido a la diversidad de definiciones existentes, se considera conveniente establecer una diferenciación entre los conceptos de actividad física; ejercicio físico, deporte y condición física. Son considerados los criterios de los autores : (Blair y col., 1992; Pratt, 1996; Delgado y col., 1998; Casimiro, 2000  y  Tercedor Sánchez, 2001), para arribar a las definiciones básicas siguientes:

Ø      Actividad Física: Cualquier movimiento del cuerpo producido por los músculos esqueléticos y que tiene como resultado un gasto energético.

Considerando esta definición se puede apreciar que el concepto de actividad física es genérico y, por tanto, siempre que exista algún tipo de movimiento, por mínimo que éste sea, se está hablando de actividad física. El mismo incluye tanto a las actividades comunes de la vida diaria desde las más leves como leer; mirar televisión, escribir etc. , hasta las más vigorosas (trabajos pesados), así como también, las actividades bien estructuradas y planificadas en forma de ejercicio y entrenamiento físico.

Ø      Ejercicio Físico: Se define el mismo como cualquier movimiento del cuerpo estructurado y repetitivo, que tiene por objeto, una mejora o mantenimiento de la condición física.

Se puede apreciar que la diferencia esencial entre el ejercicio físico y la actividad física radica en la intencionalidad y la sistematización. Así, por ejemplo, ir al trabajo caminando o en bicicleta, no representa una intención de mejorar la condición física en la gran mayoría de los casos, por lo que debe ser considerado una actividad física pero no un ejercicio físico. Sin embargo, caminar 30 minutos con cierta intensidad, busca presumiblemente el desarrollo de la condición física y, en este caso, evidentemente, puede ser considerado un ejercicio físico.

Ø      Deporte: Es el ejercicio físico  que se realiza dentro de unas reglas que conjugan  actividades física con otras características donde generalmente se compite.

Se plantean subcategorías del deporte: deporte recreativo y deporte de alto rendimiento.

Ø      Condición física o forma física (physical fitness): Consiste en un conjunto de atributos (estado funcional), que los individuos poseen u obtienen, y que están relacionados con la capacidad de desarrollar actividad física. El término condición física se deriva de la frase en  inglés physical fitness, y viene a designar la vitalidad de la persona y su aptitud real para las acciones que emprende. La condición física puede tener por propósito lograr un alto rendimiento, como en el caso del deporte competitivo, necesitando para su desarrollo, cargas físicas muy vigorosas, generalmente al límite de las posibilidades, y lograr altos niveles en componentes tales como: velocidad; potencia, fuerza, resistencia a la fuerza, resistencia cardiovascular o aeróbica, agilidad, flexibilidad... etc. Otro propósito, bien diferente, resulta el de alcanzar una condición física saludable, esta puede y debe ser lograda  con cargas físicas leves y moderadas, ajustadas a las posibilidades de cada individuo, según su edad y estado funcional actual. Asimismo, se debe destacar que, los componentes para una condición física saludable son también diferentes, y están bien definidos, su número resulta menor, solamente cinco(5) componentes, ellos son: en primer lugar, la capacidad aeróbica o de resistencia cardiovascular (considerada la más importante); fuerza muscular, resistencia muscular, flexibilidad y composición corporal. Sus mediciones se realizan mediante la aplicación de test físicos y funcionales.

Resulta muy importante señalar que la condición física presenta un componente genético, pero indudablemente, también es susceptible de ser mejorada con más actividad física y con ello, alcanzar niveles superiores. El recurso que emplean las personas para mejorar la condición física es el movimiento intencionado, está mejora se concreta por medio del ejercicio físico o el deporte, aunque es susceptible de mejorar  con actividad física no intencional.

Resulta muy importante destacar que, tanto la actividad física, como el ejercicio físico y la práctica del deporte son conductas, a diferencia de la condición física o forma física, los cuales son una serie de atributos que las personas tienen o logran y  se relacionan sobre todo con el estado funcional que el organismo posee o adquiere. Esto resulta de suma importancia para considerar los beneficios y efectividad de la actividad física para la salud, puesto que no se trata solamente de conocer y medir la actividad física que el individuo realiza , sino lo que verdaderamente su organismo asimila.
 
El sedentarismo,
como concepto, es muy importante abordarlo, porque guarda una fuerte relación con el estado de salud, fundamentalmente del sistema cardiovascular, asi como también con la actividad física y sus componentes. 

DESARROLLO 

Sedentarismo y condición física.

 

El sedentarismo , en muchos países, hoy día, se considera como uno de los problemas más importantes que tienen que enfrentar los gobiernos y las autoridades de la salud. Es muy grande la cantidad de personas que no hace ejercicios con regularidad, por eso en los países de avanzada la promoción del ejercicio forma parte de las campañas nacionales de salud pública ( Savedra, 2000).   Sin embargo, no parece haber una correspondencia necesaria entre sedentarismo y una vida activa, así como entre una vida activa y una buena condición física, Actualmente se considera más importante el hecho de mantener una condición física adecuada como predictor de una buena salud

 En 1992, la American Heart Association (AHA), basada en el gran número de evidencias científicas acumuladas  en las últimas décadas, realizó un anuncio oficial de gran importancia médica: " la vida sedentaria  fue oficialmente  ascendida  a factor de riesgo mayor e independiente de enfermedad coronaria". Esto significa que la vida sedentaria, por si sola, puede llevar al cierre arterial, a la arteriosclerosis y al infarto (Burnham, 1998). Sin embargo, al realizar el análisis de una revisión bibliográfica, sobre el concepto de sedentarismo y sus clasificaciones relacionadas con los factores de riesgos de las enfermedades cardiovasculares y cerebrovaculares utilizada en sus investigaciones por los autores:  (Alvarez Li, 1995; Palau, 1997; Rodríguez Domínguez, 1998; Machado Díaz, 1998; INDER, 1998),  se pudo concluir que, su definición no queda clara, pues, aunque existe una generalizada coincidencia en relacionar el sedentarismo con  la falta o insuficiente  cantidad de actividad física, el concepto de sedentarismo es definido y, sobre todo, clasificado, de diferentes formas; generalmente, basado en encuestas que determinan la actividad física y el ejercicio que realizan las personas, lo que puede resultar insuficiente, pues sólo informa sobre la conducta y no la condición física alcanzada que es un atributo como fue aclarado anteriormente.Desde hace tiempo las evidencias científicas enfocan la importancia decisiva del nivel de condición física para la salud, especialmente la cardiovascular. Así, Cooper (1971-1974) en Fordman y Leaf, (1989), respalda la hipótesis de que las enfermedades de las arterias coronarias parecen estar asociadas con un nivel más bajo de condición física. Blair (1992) en Pratt (1996), afirma que todas las causas de muerte y las cardiovasculares están asociadas a niveles bajos de condición física, y que además se aprecia mayores beneficios para la salud a niveles más altos de la misma.Wing y col (1999), realizan un importante estudio donde se establece la relación entre obesidad y muerte por todas las causas de enfermedades y cardiovasculares, llegando a la conclusión de que dichos niveles no están determinados por el grado de obesidad, sino por el nivel de condición física.En resumen, todo parece indicar que para medir, evaluar y clasificar acertadamente el sedentarismo, en relación con las enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo, parece ser necesario hacerlo a través de los niveles de condición física - especialmente del sistema cardiovascular- que los individuos poseen o adquieren y, no solamente, por la actividad física y ejercicio físico que estos realicen. 

INNOVACIÓN QUE DA LUGAR AL TEST DE CLASIFICACIÓN DE SEDENTARISMO (PÉREZ-ROJAS -GARCÍA) 1996 

Algunos antecedentes

El autor y sus colaboradores, realizaron estudios en centros de trabajo, a través de programas especiales de preparación física para la salud, mediante los cuales se incorpora la actividad física . Para medir la capacidad física de trabajo con el indicador de máximo consumo de oxigeno (MVO2) se aplicó, en dichas investigaciones el Test de Rogelio Manero, fisiólogo cubano en medicina del trabajo. Las conclusiones principales de la aplicación del test en estos estudios investigativos fueron: 

-          Factibilidad del  test, desde el punto de vista de la asequibilidad de las cargas aplicadas en el mismo para la población adulta no deportista. 

-          Facilidad de aplicación por parte de los profesionales  de cultura física  en unión de los médicos de la fábrica. 

-          Lo sencillo, seguro  y  económico de su aplicación. 

El test de Manero, determina el máximo consumo de oxígeno y consiste en: subir y bajar un escalón de 25 cm de altura, durante 3 minutos, aplicando tres cargas con ritmos progresivos de 17, 26 y 34 pasos/min. (se considera un paso, un ciclo que comprende subir el pie derecho, el izquierdo, bajar el derecho y finalmente bajar el izquierdo). Se toma el pulso en 15 seg. al finalizar cada carga y se descansa 1 minuto entre ellas. El procedimiento a seguir para ejecutar el test es el siguiente:  

1.      Se define el 65 % de la frecuencia cardiaca máxima (FCM) del evaluado en un minuto  mediante la formula:  

FCM = (220 - EDAD)

65 % FCM =( FCM X  0.65 ) Lat/min.

El resultado se divide entre 4, para llevarlo a la frecuencia  en 15 seg.

Esa cifra se convierte en el límite de asimilación de las tres cargas físicas posibles a aplicar (17, 26 y 34 pasos por minuto). 

2.      El individuo debe subir y bajar un escalón de 25 cm de altura  a un ritmo de:

1ra carga 17 pasos por minuto durante 3 minutos. Finalizado los 3 minutos de carga, se sienta al evaluado y se le toma el pulso en los primeros 15 segundos de primer minuto de recuperación. Si la cifra de la frecuencia cardíaca  permanece por debajo del 65 % de la frecuencia cardiaca máxima obtenida, entonces se pasa, después que complete el minuto de recuperación, a la segunda carga. Si la cifra es superior entonces ya termina su prueba y por fórmulas de regresión establecidas en un normograma que considera el peso y la edad, se determina el máximo consumo de oxigeno en Litros/min.  que dividido entre el peso corporal proporciona indicadores en ml por Kg de peso.

3.      Con el mismo procedimiento se aplica la segunda carga (26 pasos por minuto y la 3ra carga 34 pasos por minuto), siempre aplicando 3 minutos de carga y un minuto de recuperación).

      Con la utilización de un normograma, que relaciona el peso la edad y los niveles de cargas aplicados se determina el máximo consumo de oxígeno.

Por mucho tiempo y con buen resultado, fue aplicado ese test, pero tres hechos fundamentales motivaron su modificación dando lugar al surgimiento, como innovación tecnológica, al test de clasificación de sedentarismo (Pérez-Rojas-García). Estos tres hechos fueron los siguientes: 

1ro.-Los resultados informados en cifras de máximo consumo de oxígeno no eran

        comprendidas por los trabajadores, y se hizo, por tanto  necesario, como norma,

        clasificar e informar sus resultados  a los mismos por los niveles de cargas vencidas. 

2do.-Otro factor observado que motivo la búsqueda de fundamentación científica para

         introducir modificaciones en el test, resultó ser, que las personas que lograban vencer

         la primera y segunda carga con regularidad, tenían en buenos indicadores todos los

         factores de riesgos (pulso, tensión arterial, colesterol., etc.) de las enfermedades

         cardiovasculares, y, por el contrario, las personas que sus indicadores eran

         desfavorables no sobrepasaban la 1ra o segunda carga aplicada. 

3ro.-En los análisis de los resultados científicos de la aplicación del programa en 10

        semanas de ejercicio físico a los trabajadores, se pudo observar  que se elevaba el

        nivel de condición física y paralelamente se modificaban favorablemente los factores de

        riesgo estableciéndose cierta correlación.  

Estos hechos, unidos a la necesidad de una clasificación eficaz, comprensible, capaz de evaluar el verdadero efecto de la actividad física necesaria para provocar cambios favorables ,fundamentalmente en los factores de riesgos de las enfermedades cardiovasculares y ante la confusión que aún persiste referente a los numerosos conceptos y clasificaciones de sedentarismo existentes, basados esencialmente en encuestas que consideran como no sedentarios a personas porque realicen una actividad física como el caminar, montar bicicleta para trasladarse al trabajo, motivó las investigaciones (Álvarez Ravelo, 1997; Machado Díaz, 1998 y Pérez Fuentes y col. 1999 abcd) que dieron lugar a la modificación del test de Manero y bajo estas premisas y antecedentes surge el actual test de clasificación de sedentarismo (Pérez-Rojas-García) que relaciona el nivel de condición física con los indicadores de los factores de riesgo y sobre esa base clasifica el sedentarismo. 

Test  de clasificación  de sedentarismo  (Pérez-Rojas-García).

El test  consiste en :

Subir y bajar un escalón de 25 cm de altura, durante 3 minutos, aplicando tres cargas con ritmos progresivos (17, 26 y 34 pasos /min). ( se considera un paso , un ciclo que comprende subir el pie derecho, el izquierdo, bajar el derecho y finalmente bajar el izquierdo). Se aplica cada carga durante 3 minutos y se descansa 1 minuto entre ellas.

Se sigue el siguiente procedimiento para ejecutar el test :

1.- Se toma la presión arterial y el pulso en reposo.

2.- Se define el 65 % de la Frecuencia Cardiaca Máxima(FCM) del evaluado en un minuto 

      mediante la formula

      FCM = (220 - EDAD)

      65 % FCM =( FCM X  0.65 ) Lat/min

El resultado se divide entre 4 , para llevarlo  a la frecuencia  en 15 seg.

Esa cifra se convierte en  el limite  de asimilación  de las tres cargas físicas posibles a aplicar ( 17, 26  y 34 pasos por minuto)

3.- El individuo debe subir y bajar un escalón de 25 cm de altura  a un ritmo de :

1ra carga 17 pasos por minuto durante 3 minutos. Finalizado los 3 minutos de carga , se sienta al evaluado y se le toma el pulso en los primeros 15 segundos de 1 minuto de recuperación. Si la cifra de la frecuencia cardiaca  permanece por debajo del 65 % de la frecuencia cardiaca máxima obtenida , entonces pasa , después  que complete el minuto de recuperación, a la segunda carga . Si la cifra es superior entonces ya termina su prueba otorgandole la clasificacion , en este caso de sedentario

4.-Con el mismo procedimiento se aplica la segunda carga (26 pasos por minuto y la 3ra carga 34 pasos por minuto , siempre aplicando 3 minutos de carga y un minuto de recuperación). 

CLASIFICACION DE SEDENTARISMO

 SEDENTARIOS 

              CRITERIO                                                                             CLASIFICACION

a.- No vence la primera carga (17 p/min.)                                        Sedentario Severo.

b.- Vence la primera carga, pero no la segunda (26 p/min.)           Sedentario Moderado. 

ACTIVOS 

C.- Vence la segunda carga, pero no la 3ra (34 p/min.)                          Activo

d.- Vence la 3ra carga (34 p/min.)                                                        Muy Activo

Notas aclaratorias:

 Se utilizará para controlar el ritmo de la prueba, un metrónomo, una grabación o en su defecto un cronómetro.Como se puede observar  el test evalúa  la condición física real alcanzada estableciendo una relación de la misma con los indicadores de los factores de riesgo y sobre esa base clasifica los niveles de sedentarismo. Los trabajos científicos del autor y sus colaboradores citados anteriormente, concluyen que las personas que logran una clasificación de  “activos” o “muy activos” no son sedentarios y tienen controlados los factores de riesgo de las enfermedades crónicas no transmisibles que inciden en las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares (1ra y 3ra causa de muerte de Cienfuegos, Cuba y muchos países del mundo) lo que significa que tienen en indicadores favorables los principales factores de riesgos: la tensión arterial, el Colesterol, HDL, relación COLESTEROL/ HDL y pulso. Los que permanecen en los niveles de sedentarios severos y sedentarios moderados son clasificados como sedentarios y predictivamente poseen un factor de riesgo mayor de padecer enfermedades cardiovasculares.La nueva clasificación de sedentarismo y el instrumento para medirla, reúnen los requisitos para ser aplicados en intervenciones sostenibles poblacionales , teniendo la característica de ser útil no sólo para la clasificación inicial y la futura evaluación de los progresos , sino que constituye un instrumento seguro para ser utilizado con  el propósito de educar la población. Un ejemplo que demuestra lo conveniente de  clasificar el sedentarismo  relacionado con los niveles de condición física y los factores de riesgos de las enfermedades cardiovasculares, pues de lo contrario puede prestarse a lamentables confusiones, lo puede proporcionar el análisis de los resultados de las investigaciones de  Álvarez Li y sus colaboradores (1992-1994) 1995 , quienes asocian la reducción del sedentarismo, en esa etapa, al incremento de la actividad física de la población, por el uso de la bicicleta y el caminar, producto de la disminución del transporte urbano y que junto a la disminución de la ingesta calórica impuesta por las condiciones del periodo especial, incidieron en la disminución de la obesidad y  la hipertensión.Con relación a los planteamientos anteriores, los autores de este trabajo, a la luz de un nuevo enfoque, coinciden en que parece posible que la hipertensión arterial y la obesidad pueden disminuir por el incremento de la actividad física y, la disminución del la ingesta calórica , pero, sin embargo, según los autores señalan en su trabajo, se incrementa los niveles de colesterol, lo cual  llama mucho la  atención, pues este indicador es considerado uno de los principales factores de riesgo y que provoca la ateroesclerosis, mientras que por lo contrario las diferentes investigaciones demuestran que este indicador es modificado favorablemente con la actividad física y la erradicación del sedentarismo . Esto parece confirmar que, cualquier intervención que no conlleve a una práctica individualizada , personalizada y  bien dosificada  ( sobre todo si no se considera el efecto de la carga en la condición física alcanzada ) , pueden incidir desfavorablemente en la intención de disminuir la población sedentaria  como orienta la Organización Mundial de la Salud (OMS).  Parece ser cierto que no son necesarias actividades físicas vigorosas para lograr algún beneficio para la salud; en tal sentido algunos autores(blair, 1992; Ettinger y col 1996; Paffenbarger citado por  Wilmore, 1998) plantean que en un inicio son suficiente actividades de leve intensidad asociándolas con actividades específicas de su vida diaria, y se asevera además, que ofrecen ventajas adicionales como el de ser más seguras (menos riesgos) e inclusive pueden resultar más estimulantes con el propósito de incrementar la práctica de la actividad física a un mayor diapasón de la población. No obstante, las evidencias científicas cada vez dejan más claro que existe una correlación entre el nivel de condición física alcanzado y los beneficios para la salud, incluidos entre ellos menores indicadores de  mortalidad y morbilidad por todas las causas y por enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. Los niveles  de condición física se alcanzan  no sólo considerando la carga que se aplica, sino, la bioadapatación a la misma  del que la recibe, por lo tanto se hace indispensable evaluar su asimilación por el organismo .Por otro lado las posibilidades de lesiones y otros riesgos mayores como la muerte súbita, son ciertos , pero evitables con una buena dosificación de la actividad. En cuanto a la práctica masiva, precisamente el efecto de estas actividades físicas, generalmente de la rutina diaria, sobre lo que se establece que las personas no son sedentarias,  pueden prestarse a confusión y disminuir la cantidad de personas que adquieran una verdadera cultura de erradicar como un estilo de vida el sedentarismo con un programa sistemático e individualizado de ejercicio físico, que sin lugar a dudas es lo ideal, lo cual no excluye como alternativa estimular a aquellas personas que por problemas de salud o inclusive por sus deseos , prefieran realizar actividades más ligeras, que también, aunque en menor medida, influyan en su salud personal y en los propósitos colectivos y sociales de incrementar la actividad física en toda la población. Todo lo antes explicado constituye la fundamentación teórica del concepto de sedentarismo y su importancia actual como marcador  de riesgo primario o principal de  las ECNT , especialmente de las cardiovasculares y cerebrovasculares , su relación con el nivel de condición física y como evaluarlo a través del Test de clasificación Pérez-Rojas -García. 
A continuación  le expondremos la fundamentación teórica y  la validación estadística de una nueva propuesta  de modificación del test, para su perfeccionamiento.

 NUEVA MODIFICACIÓN DEL TEST DE CLASIFICACIÓN DE SEDENTARISMO (PÉREZ-ROJAS -GARCÍA)

 El test de clasificación de sedentarismo se convierte en una tecnología cualitativamente nueva y superior, basado en años de aplicación práctica, durante el cual transita por un largo camino de observación, reflexión y fundamentación científica correlacionando estadísticamente los diferentes niveles de condición física -obtenidos con la aplicación del test - con los principales indicadores de los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares (Colesterol, Relación Colesterol/Hdl, TA y pulso). El aporte teórico de los autores de este trabajo es un nuevo concepto de sedentarismo, así como su clasificación, y el aporte práctico lo constituye el instrumento para medirlo, por demás sostenible , fácil, sencillo y adecuado para el contexto de su aplicación por el trabajo integrado del médico de la fabrica y el especialista de cultura física. 
Esta nueva clasificación del sedentarismo y el instrumento para medirlo se ajusta, en el contexto mundial, a las demandas de la OMS para la  promoción de salud , la cual está exigiendo no sólo educación sino acciones prácticas que conlleven a incorporar a la población a erradicar el sedentarismo de una forma eficiente , eficaz y segura .Esta innovación científica tiene un carácter no sólo preventivo sino incluso puede ser utilizado como un método predictivo de las enfermedades crónicas no transmisibles y sus factores de riesgo. 
No obstante, surge un nuevo elemento que se considera por los autores muy importante introducir para perfeccionar el test, se trata de emplear un valor límite único de frecuencia cardiaca para todas las edades que defina el cambio de nivel; como se explicó en la descripción del test, para obtener el límite de carga se propone que el pulso o frecuencia cardiaca se obtenga calculando el 65 % de la FCM, donde la FCM=220-edad, lo cual significa que el límite de carga queda determinado por la edad y es diferente según sea la misma; sobre este aspecto cabe reflexionar preliminarmente lo siguiente:

 a)     En el contexto actual pierde vigencia, pues, ya en muchos indicadores fisiológicos la tendencia es a no considerar la edad, por ejemplo el límite de la presión arterial en la actualidad es de 140/90 para todas las edades.

 b)     En cuanto a las cargas de entrenamiento se esta considerando que no sea la edad sino el nivel de condición física y el estado de salud  los que definan la misma, y que la edad apropiada no es la edad cronológica sino la edad biológica puesta de manifiesto por los indicadores anteriormente citados. 

Pero además, las  reflexiones  que a continuación  se presentan también sirven de referencia inicial, desde luego empírica, para proponer que el límite de frecuencia cardiaca no considere la edad, sino una cifra igual para todas las edades. Para ilustrar tomemos como ejemplo a una persona de 18 años y otra de 60 para determinar el límite de carga aplicando la formula: 65  % FCM = (220- edad) x 0.65. y veamos lo que sucede  en la tabla No 1.

 Tabla No 1. - Cálculo del valor  de frecuencia límite empleando el 65 % de la  FCM

                    para la edad de 18 y 60 años. 

EDAD

FCM

65 %

 15 S

18

202

131

33

60

160

104

26

En este ejemplo se puede observar que si una persona de 60 años se somete a la primera carga (17 pasos/min.) y  su resultado es 27 pulsaciones en 15 segundos; permanece en el primer nivel y es clasificado de sedentario severo. Sin embargo el de 18 años con ese mismo resultado e inclusive con un resultado aún mucho más deficiente 32 pulsaciones, pasaría a la próxima carga y estaría clasificado de sedentario moderado. El ejemplo se explica por sí solo con toda claridad. 
Por ello se considera  que, se debe establecer una cifra única para todas las edades y teniendo en cuenta que la población a estudiar es la población adulta en edad laboral, cuyo rango de edades pudiera ser de 18 a 60 años, es que se sugiere por los autores –aún de una forma empírica- tomar como ejemplo el valor del resultado obtenido para 40 años de edad mostrado en la tabla no 2
: 

Tabla No 2. - Calculo del valor  de frecuencia límite empleando el 65 % de la  FCM

Para las edades de: 60, 40 y 18 años             

EDAD

FCM

 65 %

15 S

60

160

104

26

40

180

117

29.

18

202

131

33

 De esta manera el valor medio, para todas las edades, pudiera ser aproximadamente  29 pulsaciones en 15 segundos para toda la población como límite para pasar de una carga a otra. Estos razonamientos llevaron a los autores de este trabajo a buscar, con una confirmación científica, el valor único de límite de carga que demuestre estadísticamente la relación con los indicadores de los factores de riesgo y el nivel de condición física

VALIDACIÓN ESTADÍSTICA 

La validación estadística de la variante del test se realizó con una muestra de 175 trabajadores de 5 centros laborales del municipio de  Cienfuegos, seleccionados por un muestreo por conglomerado de los centros con condiciones para realizar el programa de intervención de actividad física en dicha población. Para los análisis se utilizaron los datos totales de la medición inicial  y final (pretest y postest), para un total de 350 casos. 
Primeramente se realizó un estudio de las correlaciones entre los FR y los resultados de la clasificación por ambas variantes, posteriormente se determinó el comportamiento de los FR en cada grupo logrado mediante los estadísticos descriptivos e intervalos de confianza del 95 %, luego se pasó a valorar los resultados de la clasificación lograda con la variante propuesta a través de su coincidencia con la clasificación lograda en un análisis de clusters realizado con las variables:
%grasa, aks, colesterol, hdl, razón col/hdl, pulso en reposo y tensión arterial máxima y mínima, lo cual debe proporcionar una clasificación más objetiva, y la comparación del comportamiento de estos indicadores en los distintos grupos, por último se realizó un análisis discriminante lo cual permitió establecer el peso de los diferentes FR en la clasificación y el capacidad predictiva  de la variante propuesta.
Resulta conveniente aclarar que para proponer el cambio se trabajó estadísticamente con límites fijos de 112;
116; 120; 124 y 128 pulsaciones por minutos para todas las edades, comparando las correlaciones de cada uno de ellos con los indicadores de los factores de riesgo, resultando finalmente la variante de 120 pulsaciones por minuto la más apropiada. Es por ello que a continuación sólo se presenta  el análisis de correlación de la cifra de 120  como límite de carga  para todas la edades en comparación con la del 65 % de la frecuencia cardiaca máxima de cada edad.

ANÁLISIS DE LAS CORRELACIONES.

 Para probar la validez del test, con la variante propuesta de 120 pulsaciones como límite para todas las edades, es necesario probar que la clasificación lograda con su aplicación presenta correlaciones significativas con los indicadores de los factores de riesgo  de las enfermedades cardiovaculares. En correspondencia con el nivel ordinal de la clasificación lograda con la aplicación del test  se ha empleado el coeficiente de correlación de Spearman y los resultados se presentan en la (tabla No 3) donde se calcula las correlaciones con el test sin modificar (65 % de la frecuencia cardiaca máxima para cada edad)  y con la nueva variante de 120 pulsaciones por minutos para todas las edades

Tabla No 3 -. - Comparación de los coeficientes de correlación de ambas variantes.

VARIBLES

HDL

COL

C/HDL

PR

AKS

BMI

%G

TMIN

TMAX

Nivel 65%

0,704

-0,365

-0,715

-0,775

0,115

-0,123

-0,393

-0,412

-0,352

Nivel Sign.

0,000

0,000

 0,000

 0,000

0,031

 0,021

0,000

  0,000

 0,000

Nivel 120

0,685

-0,329

-0,684

-0,740

0,154

-0,060

-0,369

-0,368

-0,369

Nivel Sign.

0,000

0,000

 0,000

  0,000

0,140

  0,210

0,000

  0,000

 0,000

 Exceptuando las correlaciones con el BMI (Body Mass Index) que en las dos modalidades que son muy próximas a cero y no resultan significativas, el resto de las correlaciones son estadísticamente significativas y muestran valores con pocas diferencias entre las variantes en análisis. Las correlaciones más fuertes se establecen con los factores de riesgos siguientes: HDL, relación Col/HDL y pulso en reposo(PR).
 Lo visto anteriormente permite destacar que a pesar que la variante de 120 pul/min muestra valores modulares levemente inferiores a los de la variante del 65%, se considera que se valida claramente la relación entre la clasificación lograda y los Factores de Riesgos(FR).

 COMPORTAMIENTO DE LOS (F.R.) POR GRUPOS DE SEDENTARISMO.

 El análisis del comportamiento de los factores de riesgo (FR) en los distintos grupos logrados según 3 niveles de clasificación de sedentarismo :sedentario severo,sedentario moderado y activo ( no sedentario) como producto de la aplicación de la variante del test , se puede apreciar en la Tabla No 4 que se muestra a continuación :
Los estadísticos descriptivos media, máximos y mínimos indican las diferencias entre los grupos formados.

Los intervalos de confianza al 95 %  muestra el comportamiento de los marcadores de riesgo en los distintos niveles según la clasificación realizada. El grupo no sedentario mantiene controlados todos los FR y el grupo sedentario severo y moderado presentan niveles catalogados como de alto riesgo, según los límites establecidos en otros estudios, de padecer las consecuencias de  las enfermedades cardiovasculares.

Como se ha explicado en párrafos anteriores la clasificación con la variante del test se realiza teniendo en cuenta solo el pulso de los sujetos sometidos a la medición después de recibir una carga, es de esperar que una clasificación donde se tengan en cuenta los distintos factores de riesgo ( %grasa, aks, colesterol, hdl, razón col/hdl, pulso en reposo y tensión arterial máxima y mínima) debe proporcionar resultados más cercanos a la verdadera condición física vinculada con la salud cardiovascular de los individuos evaluados. Para lograr esta clasificación se realizó un análisis de clúster por conglomerados jerárquicos considerando 3 grupos, el cual mostró un 79,14 % de coincidencia con la clasificación lograda empleando la variante del test , un coeficiente de correlación de Spearman entre ambas clasificaciones de 0,737 , así como intervalos confidenciales para los marcadores de riesgo en los diferentes grupos de ambas modalidades con pocas diferencias, como se puede observar  en la Tabla No 5 :

 
Un análisis discriminante efectuado con la totalidad de los datos, donde se empleó como variable de grupo a la variable nivel de sedentarismo con 3 categorías, es decir los individuos activos y muy activos se fundieron en la categoría no sedentario, corroboró que los grupos de casos formados con los diferentes niveles de sedentarismo se diferencian significativamente en cuanto al comportamiento de los marcadores de riesgo,( Tabla No 6 y 7) exceptuando la variable índice de masa corporal que individualmente no contribuye a diferenciar a los individuos en los distintos grupos , y la variable AKS que tiene un nivel de significación de 0,048, el resto de las variables son altamente significativas de forma individual, (niveles de significación de 0,0000); la prueba sobre la  Lambda de Wilks muestra que las variables consideradas en su conjunto permiten diferenciar los grupos constituidos por el nivel de sedentarismo, que unido al hecho que el análisis discriminante logró clasificar correctamente el 88,7 % de los casos dan fe de la fortaleza del análisis efectuado. La matriz de estructura de análisis discriminante indica como las variables pulso en reposo, razón col/hdl , hdl muestran respectivamente las correlaciones: 0,781; 0,692 y 0,688 con la primera función discriminante que explica el 87,9 de la variabilidad total, en correspondencia con los resultados de otros estudios realizados.  

Tabla No 6 y 7 .  Algunos resultados del análisis discriminante.

 

Los resultados de este análisis permite utilizar con fines predictivos los resultados de la clasificación, pues en correspondencia con los resultados expuestos se puede afirmar con una alta confiabilidad que los individuos clasificados en el primer nivel de sedentarismo presentan valores de los FR en la zona de alto riesgo de padecer enfermedades crónicas no trasmisibles. Estos resultados unidos a los efectuados anteriormente corroboran la fortaleza de lo acertado del test Pérez-Rojas-García con la variante de 120 pulsaciones por minuto como límite para la clasificación.

CONCLUSIONES

1) Se propone se considere sedentario a la persona que no posea una buena condición física (óptimo funcionamiento de los sistemas cardiovasculares y respiratorios) independientemente de la actividad que realice.

 2) El test para la medición del nivel de sedentarismo Pérez-Roja-García garantiza una clasificación de los adultos de 18 a 60 años en categorías que se correlacionan significativamente con los factores de riesgo, entre los cuales sobresalen el pulso en reposo, la razón col/hdl y hdl por la fuerza de las correlaciones y por su importancia en la diferenciación de los individuos en los diferentes grupos.

 3) La variante de las 120 pulsaciones por minuto para todas las edades resulta válida como límite para la clasificación de sedentarismo y posee capacidad predictiva con respecto a los factores de riesgo lo que refuerza su significación educativa.