Rehabilitación Cardiovascular

Gustavo Ferro *
Hospital Italiano de Rosario, Santa Fe, Argentina

 

Inicialmente, la actividad física estaba contraindicada en las enfermedades cardiovasculares. A partir de la década del 50 se empezó a usar el ejercicio para evitar las complicaciones propias del reposo prolongado. Con el tiempo se pasó de la contraindicación a una indicación formal del ejercicio en el tratamiento de la enfermedad coronaria. A partir de la década del 80, también comenzaron a incorporarse pacientes con insuficiencia cardíaca a programas de ejercicios físicos, donde también se observaron beneficios significativos.

El concepto de Rehabilitación Cardiovascular (RHCV) fue cambiando a través del tiempo, al principio lo importante era sólo el ejercicio y el entrenamiento, pero en la actualidad se le agrega toda la modificación de los factores de riesgo CV, así como también los aspectos psicológicos, sociales, laborales y todo aquello que involucre al paciente con su medio.

La RHCV complementa el tratamiento farmacológico convencional, pero de ninguna manera lo reemplaza, aunque seguramente ayuda a disminuir la cantidad de fármacos prescriptos.

Este concepto de RHCV es útil tanto para la prevención secundaria (aquellos que ya hayan tenido un evento cardíaco y no quieran tener otro), así como también para la prevención primaria (aquellos que no han padecido enfermedad CV).

La RHCV está dirigida tanto a personas activas y productivas laboralmente como a personas de tercera edad o gerontes.

Si bien el ejercicio programado es la herramienta central, no es la única. Ayuda a bajar de peso, a cambiar masa grasa por masa muscular, a abandonar el tabaquismo, disminuye el colesterol malo y los triglicéridos, aumenta el colesterol bueno, disminuye la diabetes y la hipertensión arterial. Mejora la capacidad física, disminuye síntomas como dolor de pecho, agitación y fatiga. Generalmente es bien aceptado por los pacientes, causa placer, suele generar hábito, todo esto en un ambiente agradable, con profesionales que los atienden y protegen.

Todos estos beneficios desde el punto de vista físico que se obtienen con la RHCV, se trasladan a la esfera psicológica, ya que el paciente aumenta la confianza en sí mismo, perdiendo el miedo para las actividades de la vida cotidiana, lo que también lleva a un retorno laboral mayor y más precoz.

Se imparten charlas, talleres, jornadas para la comunidad de capacitación sobre factores de riesgo CV, que apuntan a una enérgica modificación de los mismos.

¿Quiénes deberían hacer RHCV? Pacientes con antecedentes de infarto, angina de pecho, enfermedad coronaria silente (que no da síntomas), revascularizados (angioplastia, STENT, cirugía de by pass), arteriopatías de miembros inferiores, insuficiencia cardiaca, valvulopatías, transplante cardíaco (en la etapa pre y post transplante), marcapasos, arritmias y pacientes en prevención primaria con factores de riesgo como hipertensión, diabetes, dislipidemia, obesidad, sedentarismo, etc.

Un párrafo aparte merece la RHCV precoz que comienza ya en la fase hospitalaria. Estando el paciente internado, se le indica movilización, precoz para evitar lo efectos deletereos del reposo prolongado, a su vez se aprovecha esta fase aguda para educar acerca de los factores de riesgo coronarios, ya que el éxito de su modificación, es mayor si se comienza a actuar en esta etapa. También se lo contiene desde el punto de vista psicológico para prevenir la ansiedad y la depresión que genera el evento CV agudo.

El staff de RHCV está compuesto por un equipo multidisciplinario a saber: enfermero, kinesiólogo, profesor de educación física, psicólogo, nutricionista y médico cardiólogo rehabilitador.

En cuanto al programa en sí, la actividad se llevará a cabo de acuerdo a cuatro premisas: frecuencia, duración, intensidad y modo.

La frecuencia es de 3 veces semanales, la duración es de una hora, la intensidad moderada, contando con muchas herramientas para medirla (frecuencia cardíaca, escala de esfuerzo percibido) y el modo es en base a ejercicios aeróbicos, que comprendan grandes grupos musculares, a saber ejercicios de calentamiento o calistenia (acostado, sentado, posición cuadrúpeda, parados), marcha o trote incluyendo cinta deslizante y pedaleo en bicicleta fija. Finalmente se realiza una actividad recreativa y deportiva como por ejemplo el voley, con lo cual se ameniza en gran medida la sesión.

Cada sesión consta de una entrada en calor, una fase de entrenamiento propiamente dicho, y una fase de vuelta a la calma con un período de relax incluido. Los ejercicios de fuerza también son incluidos, pero se llevan a cabo utilizando cargas leves y muchas repeticiones.

En conclusión, el ingreso a un plan de ejercicios programados, continuos y supervisados por personal idóneo, es capaz de prolongar la vida y mejorar sustancialmente la calidad de la misma, definida esta como la capacidad por parte de una persona para desempeñar adecuadamente y con autosatisfacción su papel en las áreas familiar, laboral y social.

Por todo esto la RHCV es una herramienta terapéutica útil para todo cardiópata salvo para aquel que transitoriamente se encuentre inestable.

 


Curriculum del Autor

- Médico Cardiólogo, Hospital Italiano de Rosario, Santa Fe, Argentina.
- Jefe del Servicio de Ergometría, Hospital Italiano de Rosario, Santa Fe, Argentina.
- Integrante del Servicio de Rehabilitación Cardiovascular Hospital Italiano de Rosario, Santa Fe, Argentina.
- Presidente del Comité de Cardiología del Ejercicio de la Sociedad de Cardiología de Rosario.
- Organizador del Simposio de Cardiología del Ejercicio “30 Aniversario de Rehabilitación Cardiovascular del Hospital Italiano de Rosario”, llevado a cabo en Septiembre del 2006. 

 

"La información proporcionada en el sitio de la Federación Argentina de Cardiología ha sido planteada para apoyar, no reemplazar, la relación que existe entre un paciente/visitante de este sitio web y su médico"

Publicación: Octubre de 2007