Las Preguntas más Frecuentes sobre la Hipertensión Arterial

María Elena Giuliano *
Médica Cardióloga, Hospital Italiano de Rosario, Santa Fe, Argentina

 

¿Qué es la presión o tensión arterial?
La “presión arterial” es la presión ejercida por la sangre contra las paredes de las arterias en su paso. El corazón crea esta presión a medida que bombea la sangre. Cuando se contrae, se alcanza la presión máxima (o sistólica), y cuando descansa entre latidos,  se produce la presión mínima (o diastólica).

La medición de presión arterial se registra en dos cifras y en milímetros de mercurio, por ejemplo 120/80, o como habitualmente lo simplificamos en “12/8”.

¿Qué es la Hipertensión Arterial?
 “Hipertensión” significa presión alta. Por regla general, la presión arterial que supere 140/90 se considera elevada. Y cuanto más elevada sea la presión arterial, mayor será el riesgo de presentar hemorragia cerebral, ataque cardíaco, insuficiencia renal y otras complicaciones vasculares. Es justamente para evitar estas complicaciones, que es tan importante tratar la hipertensión.
Además constituye, junto con el colesterol elevado y el tabaquismo, uno de los principales factores de riesgo para desarrollar infarto agudo de miocardio o angina de pecho.

¿Por qué se produce?
La causa del 90 por ciento de los casos de hipertensión arterial es desconocida, pero existe un componente genético o hereditario que predispone a que algunas personas la desarrollen en el transcurso de la vida. A veces (el 10 por ciento restante), la hipertensión es causada por otras enfermedades (de riñón, de glándulas suprarrenales, uso de algunos medicamentos o drogas ilícitas) que pueden potencialmente ser corregidos y la hipertensión desaparecer.

¿Cómo se diagnostica?
Mediante tomas repetidas de presión arterial. La necesidad de repetir los controles  de presión para realizar un correcto diagnóstico de hipertensión y de su severidad, se debe a que la presión arterial es extremadamente variable: de latido a latido cardíaco, por la respiración, por la actividad física y mental, las situaciones de stress, el descanso, etc.

Es importante que Usted sepa que una toma aislada de presión arterial elevada no significa que Usted sea hipertenso y no debe ser motivo de angustia ya que raramente puede provocarle una complicación.

¿Qué molestias produce?
La hipertensión puede producir malestares que son inespecíficos, como por ejemplo:
dolores de cabeza, mareos, insomnio, hemorragia nasal, cansancio general. Pero lo más importante que Usted debe recordar, es que esta enfermedad es ASINTOMATICA, es decir que en la gran mayoría de los casos, no provoca ningún tipo de molestias y se descubre solamente si Usted se controla habitualmente su presión arterial.

¿Cómo se clasifica?
Si bien existe consenso a nivel mundial en que las cifras límite para el diagnóstico de hipertensión arterial son las de 140/90, existen algunas diferencias con respecto a la clasificación sobre cifras más bajas y más elevadas.
La Sociedad Europea de Hipertensión Arterial publicó en el año 2003 la siguiente clasificación:

 

 

Asimismo, el VII Joint National Committee de los Estados Unidos publicó en ese mismo año, una clasificación simplificada, que engloba las categorías normal y normal alta, llamándolas Prehipertensión:
 

 

Debemos tener en cuenta que estas cifras de presión arterial son válidas para los controles hechos por su médico en el consultorio.

Existen otras situaciones o métodos que contribuyen también al diagnóstico y control de la presión arterial como las tomas domiciliarias o el monitoreo ambulatorio de la presión arterial  (MAPA), muy útiles ya que nos permiten conocer los cambios de la presión arterial durante la vida diaria, y donde los límites de normalidad se consideran algo menores.
Otro aspecto a tener presente, es que esta clasificación es aplicable a todas las personas adultas mayores de 18 años. Durante mucho tiempo, existió la creencia de que la presión arterial aumentaba con los años y esto era “normal”, ya que se debía al propio proceso de envejecimiento. Hoy en día, se sabe que no es así, y se ha demostrado el beneficio de normalizar la presión arterial aún en personas mayores de 60 años.

¿Qué es la hipertensión de guardapolvo blanco?
Algunas personas tienen solamente presión elevada cuando es tomada por su médico en el consultorio, mientras que en sus controles domiciliarios o a través de monitoreo ambulatorio de 24 horas, su presión es normal.

¿La hipertensión es curable?
Lamentablemente todavía no existe cura definitiva para la hipertensión. Pero existen muchas cosas que Usted puede hacer para ayudar a controlar su presión arterial. Puede mantener su peso en niveles normales, hacer ejercicio regularmente, reducir el consumo de sodio, y tomar correctamente la medicación.

¿El tratamiento es de por vida?
En la mayoría de los casos el tratamiento es de por vida. La hipertensión arterial es una enfermedad crónica, no se cura, pero se controla.

Existen algunas situaciones especiales, en las cuales se puede solucionar el problema que le da origen a la hipertensión y no requerir más tratamiento (por ejemplo: algunas hipertensiones secundarias); o mejorar el tratamiento higiénico-dietético de forma tal que se logre un buen control de presión arterial, sin que sea necesario tomar medicamentos de por vida.
Es su médico el encargado de evaluar estas situaciones. Es importante que recuerde que, si Usted está tomando medicación, no la debe abandonar cuando la presión se normalice.

¿Qué consecuencias puede provocar si no se trata?
La hipertensión no tratada produce daño a nivel de los que se denominan “órganos blanco de la hipertensión”: cerebro, corazón, riñón y arterias.

  • Cerebro: accidente cerebrovascular hemorrágico, comúnmente llamado “derrame cerebral”, por ruptura de un vaso sanguíneo; o accidente cerebrovascular isquémico, comúnmente llamado “infarto cerebral”, causado por trombosis cerebral asociado a enfermedad aterosclerótica de las arterias intracraneales. Pueden manifestarse como parálisis total o parcial de alguna parte del cuerpo, problemas en el habla, trastornos visuales.
  • Corazón:

    - angina de pecho e infarto agudo de miocardio. La angina de pecho se produce por una obstrucción parcial de las arterias coronarias que irrigan el músculo cardíaco, lo cual produce dolor de pecho; mientras que el infarto se debe a una obstrucción total de una de esas arterias, generando un dolor de pecho más severo y prolongado, que se puede acompañar de otros síntomas como sudoración fría, náuseas, vómitos, falta de aire o pérdida del conocimiento.
    - Hipertrofia ventricular izquierda: es el aumento de espesor de las paredes del corazón debido a una sobrecarga crónica de presión por la hipertensión arterial. Su presencia favorece la aparición de otras complicaciones como arritmias e insuficiencia cardíaca.
    - Insuficiencia cardíaca: sobreviene cuando el corazón falla en contraerse y/o relajarse producto del agrandamiento de sus paredes o dilatación de sus cavidades consecuencia de la hipertensión crónica. Se manifiesta por falta de aire, cansancio y retención de líquido.

  • Riñón: la hipertensión es una de las causas más frecuentes, junto con la diabetes, de insuficiencia renal y de necesidad de diálisis. Los pacientes hipertensos tienen cinco veces más riesgo de desarrollarla que los normotensos.
  • Arterias: cuando los vasos sanguíneos están sujetos a un aumento de presión mantenido, responden engrosándose, lo que los hace menos flexibles. En estas arterias rígidas se fijan con facilidad las grasas que circulan en exceso en la sangre. La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo para producir enfermedad aterosclerótica.

Debemos tener en cuenta que la mayoría de estas complicaciones pueden ser evitadas con un adecuado control de la presión arterial.

¿Hasta cuánto hay que bajar la presión arterial?
Para disminuir el riesgo de presentar complicaciones por la hipertensión, los niveles de presión arterial recomendados que se deben alcanzar y mantener son los siguientes:

 

Para llegar a estas cifras de presión arterial, especialmente si Usted además de hipertenso, es diabético o insuficiente renal, es necesario en la mayoría de los casos, utilizar combinaciones de varios medicamentos, en ocasiones hasta 3-4 drogas.

No se preocupe si Usted está tomando varios medicamentos para bajar su presión, lo importante es que esté normalizada.

¿Qué debo hacer para bajar mi presión arterial?
Primero que nada, las modificaciones en el estilo de vida son fundamentales para el buen control de la hipertensión arterial.

Se recomienda realizar actividad física moderada regularmente, si es posible todos los días, o por lo menos 5 días a la semana, durante por lo menos 30 minutos. Lo ayudará además a bajar de peso, aumentar su colesterol bueno (HDL)  y disminuir  triglicéridos.

La pérdida de peso desciende las cifras de presión arterial. En algunos casos, con esta sola medida se alcanza la normalidad y no es necesario tomar medicamentos.

La restricción en el consumo de sal también ayudará. Actualmente existe acuerdo en que con una reducción moderada del consumo de sal, se reduce levemente la presión arterial. Para que el efecto de la restricción de sal en la dieta se ponga de manifiesto sobre la presión arterial, ésta debe ser mantenida durante un tiempo no menor a 3 meses. Usted debe saber que no existen reducciones mágicas de la presión arterial por la dieta con poca sal a poco de comenzada.

La adopción de una dieta rica en frutas, vegetales, lácteos descremados, cereales integrales  y legumbres (dieta DASH) también contribuye a descender la presión arterial.

El excesivo consumo de alcohol es también causa de hipertensión arterial, por lo cual se recomienda moderar su consumo o dejarlo. Además el abandono de este hábito, favorece la pérdida de peso contribuyendo al control de la obesidad, por el exceso de calorías adicionales que aporta y mejora el perfil de lípidos disminuyendo los triglicéridos.

Se recomienda abandono del hábito de fumar. Como ya fue mencionado, el tabaco es uno de los factores de riesgo más importantes para sufrir enfermedades cardiovasculares.
En la siguiente tabla, se muestran los descensos esperados en la presión arterial con las diferentes modificaciones del estilo de vida (JNC VII)

 

 

¿Cuál es el medicamento ideal?
No existe en la práctica el medicamento ideal. El tratamiento de la hipertensión con medicamentos debe ser individualizado para cada persona en particular, tratando de lograr que sea eficaz, seguro, bien tolerado, sin efectos adversos, fácil de cumplir y económico. Hoy disponemos de muchas drogas para tratar la hipertensión, que a menudo deben combinarse para lograr mayor eficacia y menores efectos secundarios.

La elección del medicamento a utilizar es exclusiva de su médico tratante. No se automedique.  Si presenta algún efecto adverso a  la medicación, manténgase siempre en contacto con su médico de cabecera.

Dado que la hipertensión no suele dar síntomas, la única forma de saber si los medicamentos están funcionando es tomándose la presión. El objetivo del tratamiento es mantener la TA en rangos normales a lo largo de todo el día.

 


Curriculum del Autor

- Médica Cardióloga
- Encargada de la Sección Hipertensión Arterial del Servicio de Cardiología del Hospital Italiano de Rosario

 

 

 

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Publicación: Setiembre de 2007