Payamédicos, el oficio de ayudar a sanar con la risa.
Entre la medicina y el humor, el desafío de un grupo de profesionales en el Hospital de Niños

Del otro lado del vidrio de la habitación donde Yanina (9) vive internada desde hace meses, las doctoras Alegría Fantasía y Fresia Analgesia se entregan a su trabajo con desenfreno. Una toca una corneta de plástico; la otra agita una jeringa gigante como si fuera una matraca. Las miradas escépticas de algunos médicos que atraviesan la sala no consiguen desalentarlas. Saben que desde que comenzaron sus visitas la nena se encuentra mejor y parecen dispuestas a sostener esa conquista incluso a riesgo de exponerse a las críticas.

A la misma hora y a unos metros de ahí, el doctor Lino Ventolino irrumpe en la sala de Oncología. Su aspecto de papanata y sus torpezas logran por un rato arrancar risas en un lugar donde la angustia se percibe de un modo concreto, y no salir huyendo requiere todo un esfuerzo de voluntad.

Junto a ellos, otros siete payamédicos trabajan desde hace ya casi un año en distintas salas del Hospital de Niños de La Plata. Atrás de sus narices coloradas y sus pelucas hay verdaderos médicos, psicológos o estudiantes a punto de convertirse ellos. Y aunque lo que se ve sean moriquetas, su tarea no resulta menos seria que la que realizan habitualmente cuando llevan guardapolvos blancos.

De hecho, conocen las historias clínicas y la situación personal de los pacientes que visitan, llevan un registro de la evolución de cada uno de ellos y su tarea es reconocida por muchos jefes de servicios que no dudan en buscarlos para facilitar su trabajo.

Y es que las visitas que realizan los payamédicos dos veces por semana al hospital -como reconocen las propias enfermeras- generan cambios notables en los chicos. "Les mejora el ánimo, algunos empiezan a comer o levantarse de la cama, incluso exigen menos atención y hasta consumen menos analgésicos", cuentan.

En un tiempo en que los médicos de hospital se encuentran sobrecargados y sin tiempo para sentarse un rato con sus pacientes, la tarea de los payamédicos parece cobrar una importancia difícil de imaginar para quienes no han atravesado el trauma de una larga internación.

"Cuando uno se interna en un hospital deja de ser protagonista de su vida para quedar sometido a lo que los médicos tengan que hacerle. En el caso de estos chicos con internaciones prolongadas, al estrés y la ansiedad que esto genera se le suma además el desapego de encontrarse muchas veces lejos de sus familias. Nuestro trabajo consiste precisamente en sacarlos de ese estado de angustia a través del juego para trasladarlos al menos por un rato a otra realidad", cuenta la doctora Graciela Besseujouls o Alegría Fantasia.

"Todos nosotros tenemos nombres de fantasía que en general tienen que ver con la medicina -explica la doctora Violeta Aspirineta, alter ego de Verónica Urbieta, una estudiante de quinto año de Psicología que trabaja como payamédica desde el año pasado- Se trata de desdramatizar el medio y romper la aprensión que genera el material sanitario", dice.

Lejos de ser invasivos, los payamédicos no intentan imponer la alegría a cualquier costo. Saben que muchos de esos chicos atraviesan situaciones delicadas, algunas irreversibles y hasta terminales. Por eso golpean la puerta y piden permiso al ingresar en una habitación.

Pero no sólo trabajan en habitaciones. Su tarea se extiende a los pasillos del hospital, donde los padres esperan ansiosos; a las antesalas de los quirófanos, acompañando hasta último momento a chicos que van a ser operados; y hasta con sus propios colegas, sometidos al estrés y las deficiencias habituales de un hospital.

El doctor Lino Ventolino se desprende por un momento del personaje para permitirle a Sebastían Loinaz, un estudiante de medicina del último año, reflexionar sobre la tarea que realizan. "Ser payamédico es entender que la salud va más allá de lo biológico y atreverse a contactar con el dolor del otro para ayudar a sobrellevarlo", dice antes de calzarse de nuevo la nariz.

 

 

 

FUENTE: www.eldia.com - La Plata, Buenos Aires, Argentina; 1 de Julio de 2007
Enlaces: www.payamedicos.org.ar - www.ludovica.org.ar

 

"La información proporcionada en el sitio de la Federación Argentina de Cardiología ha sido planteada para apoyar, no reemplazar, la relación que existe entre un paciente/visitante de este sitio web y su médico"

Publicación: Setiembre de 2007