Primeros Auxilios en RCP

 
 
 
Pasos en el uso del DEA
 
 

 

 

 

 

 

¿Porqué es importante AREA CARDIOASISTIDA?

    Llamar inmediatamente y comprimir fuerte y rápido es algo simple que todos debiéramos saber porque puede ayudarnos a salvar una vida

    Bajo el título de 3 horas para tres minutos, definimos a una tarea vital que debemos pensar, imaginar, aprender y contagiar: el aprender RCP, ya que la resucitación cardiopulmonar es una de las formas de ataque a esta epidemia del tercer milenio, usando técnicas que se resumen en el llamado oportuno al sistema de emergencias y a la aplicación inmediata de compresiones fuertes y rápidas en el centro del pecho teniendo en cuenta que los acontecimientos ocurren a gran velocidad y exigen una respuesta inmediata y precisa.

    La muerte súbita cardiaca ocurre cuando la actividad del corazón cesa en forma abrupta e inesperada a raíz de un “problema eléctrico”, un desorden o “caos” del ritmo cardiaco llamado Fibrilación Ventricular (FV) que impide que el corazón cumpla con su función de bomba enviando sangre y oxígeno a los tejidos…y una vez instalado el “caos” solo puede ser revertido por la rapidez con que se comience la RCP y se aplique un choque eléctrico en el pecho con los llamados desfibriladores externos automáticos (DEAs)

    Datos estadísticos: La mortalidad anual y global (en el mundo) se estima en el orden de los 59 millones de habitantes con una tasa de mortalidad global anual promedio (para cualquier edad y sexo) que oscila de país a país. En la Argentina ha sido calculada en 7.6/mil habitantes en el 2008 y se estima del 8% para el 2010, con una mortalidad bruta de 280.000 personas. En USA la tasa de mortalidad anual ha sido calculada en 8.3/mil habitantes (2011), con una mortalidad bruta de 2.480.000 personas.

    El 60% de todas las causas de muerte son las enfermedades no transmisibles y la mitad corresponde a las de origen cardiovascular que superan el 30% del total de muertes. (ver tabla y gráficos)
      



    En nuestro país las enfermedades cardiovasculares alcanzarían a 96.000 casos/año (750.000 en USA) y aproximadamente la mitad se presentarán de forma súbita, fuera del hospital, promediando 48.000 casos en nuestro país (300.000 en USA), cifras que superan el 1/mil de la población… Y solo 1 de cada 20 logrará llegar con vida al centro de emergencias local. Estos episodios ominosos que se caracterizan por la pérdida repentina e inesperada de la conciencia, del pulso y de la respiración se presentan sin pródromos, con escasas señales de alerta y/o aviso previo. La MS esta considera una forma de muerte natural (porque no participan mecanismos violentos: homicidio, suicidio, intoxicación o trauma) que se puede revertir si se efectúan maniobras y procedimientos inmediatos y adecuados. Este concepto, correcto desde el punto de vista epidemiológico, no lo es desde el punto de vista asistencia y práctico ya que se hace necesario considerar que algunas causas “no naturales” también tienen a la FV como forma de presentación: el conmotion cordis, la ingestión, consumo o abuso de sustancias tóxicas, la fulguración o la electrocusión entre otras.

    Al ser la comunidad la primera respuesta, hay que acceder a ella para lograr cambios culturales que se transformen en conductas asistenciales, solidarias y efectivas que permitan ofrecer un tratamiento inmediato y efectivo en terreno, un traslado profesional, oportuno y seguro y un acceso precoz al hospital de referencia para recibir un tratamiento óptimo y definitivo.

    Desde hace algunos años la Federación Argentina de Cardiología al crear la Red Federal de Reanimación y la Secretaría Permanente para la Enseñanza de la RCP, con el apoyo de la Fundación Cardio y el Programa Integrado de Cardio-Asistencia de la Fundación UDEC -PROINCA- puso en marcha el desarrollo del programa de acceso público a la desfibrilación para la prevención de la muerte súbita cardíaca.

    Este tipo de programas han sido avalados en el mundo por los Consejos Nacionales e Internacionales de Resucitación y por las Sociedades Científicas expertas en el tema diseñando modelos para certificar organizaciones, instituciones, entidades, lugares y/o edificios como cardio-asistidos con el fin de reducir la muerte por paro cardíaco repentino a través de la educación, la implementación y la certificación de los programas acceso público a la desfibrilación como una forma real, concreta, efectiva, concluyente y contundente de llegar a la gente, a la comunidad, beneficiarios y razón de ser de todos nuestros esfuerzos.

    Estas estrategias elegidas para revertir o disminuir este impacto en la salud pública se centraron es la optimización del funcionamiento de la cadena de supervivencia (ciclo vital) a través del manejo adecuado de sus eslabones básicos como la detección precoz de las señales de alarma, el rápido y oportuno pedido de ayuda, el comienzo inmediato de las compresiones torácicas de manera fuerte, rápida e ininterrumpida asociado a la aplicación de la desfibrilación externa automática que se mantendrán hasta la llegada de los equipos de salud.

     


    Todos los pasos son importantes y una ruptura en cualquiera de los eslabones puede comprometer la sobrevida, aunque el rápido pedido de ayuda, la inmediata aplicación de compresiones ininterrumpidas, fuertes y rápidas en el centro del pecho y la desfibrilación precoz se reconocen como los pasos más críticos.

    Robert Hickey, M.D., Presidente del Comité de Cuidados Cardiovasculares de Emergencia de la AHA considera que el uso de los DEAs debe implementarse como parte de una estrategia o de un plan de respuesta conjunta e integrada ante la emergencia a través de programas que han demostrado científicamente salvar vidas y que hoy por hoy son el único tratamiento eficaz para dar respuesta a los paros cardíacos secundarios a una FV. 

    La desfibrilación externa automática es un hecho crucial ya que por cada minuto de demora en la desfibrilación se pierde un 10% de posibilidad de sobrevida.

    Si esperamos la llegada de ayuda sin hacer nada, la muerte cerebral comenzará entre los 3 a 5 minutos, mientras que las dotaciones sanitarias llegarán entre los 10-12 minutos en el 90 % de los casos”.


    *Tiempo de traslado: puede variar dependiendo de las condiciones climáticas, tráfico, distancia (horizontal o vertical), barreras de acceso y otras variables (disponibilidad de las dotaciones en función de su posición, demanda, etc).
    **Cummins RO, et.al. Automatic external defibrillators used by emergency medical technicians: A controlled clinical trial. JAMA. 1987; 257:1605-10

     

 



Actualización: 09-Nov-2012 - DHTML JavaScript Menu By Milonic.com