ARTICULOS ORIGINALES

CORRELACION ENTRE GATED-SPECT Y ECO 2D EN LA VALORACION DE LA FUNCION VENTRICULAR IZQUIERDA

JORGE CAMILLETTI, NORA FABRIS, EDUARDO ESCUDERO, RICARDO RONDEROS, DIOMEDES CORNELI, ANIBAL MELE

Dirección postal: Instituto de Cardiología La Plata. Calle 6 Nº 212. 1900 La Plata. Buenos Aires. Argentina.
Recibido: Julio de 2000
Aceptado: Agosto de 2000

Summary

En pacientes (p) con enfermedad coronaria conocida o sospechada, los parámetros de función del ventrículo izquierdo así como el estado de la perfusión miocárdica, tienen importante valor diagnóstico y pronóstico. La cardiología nuclear dispone de avances técnicos que permiten la valoración de ambos elementos en el mismo estudio. De esta manera se logra incrementar la precisión, tanto diagnóstica como desde el punto de vista pronóstico. El objetivo de este estudio fue valorar la correlación entre los datos de función ventricular izquierda que arroja el SPECT gatillado (G-SPECT) con los obtenidos por ecocardiograma bidimensional (Eco 2D). El estudio se realizó en forma prospectiva, confrontando en los mismos pacientes los datos de un estudio de perfusión G-SPECT con sestamibi-Tc 99m y los de un Eco 2D. Se obtuvieron parámetros de función ventricular izquierda: fracción de eyección (FEVI), volumen diastólico final (VDF) y sistólico final (VSF), sumados al análisis de la motilidad regional. Para esta última se utilizó un score dividiendo al ventrículo izquierdo en 5 segmentos. Se incluyeron 41 p, 24 de sexo masculino, con una edad media de 59,9 años ± 10; rango: 38-78. La FEVI por Eco 2D mostró un valor medio de 58,5% (DS 10,4) y por G-SPECT de 54,9% (DS = 9,9); valor de R = 0,80. El VDF ecocardiográficamente tuvo una media de 72,8 ml (DS 28,7) y por cámara gamma de 92,1 ml (DS = 31,5); R = 0,80. Para el VSF el ultrasonido calculó una media de 31,8 ml (DS 20,9) y por técnica nuclear 43,9 ml (DS = 23,7); R = 0,90. El score de motilidad presentó un valor de R = 0,96. La motilidad parietal entre ambas metodologías presentó una correlación de 97,6% en el segmento anterior, 97,6% septal, 100% lateral, 91% inferior y 95,2% apical. En conclusión, la técnica G-SPECT permite la determinación del estado de la perfusión miocárdica, la función ventricular izquierda y la motilidad parietal con muy buena correlación con los datos ecocardiográficos, siendo una interesante opción para simplificar la evaluación de los pacientes obteniendo los datos utilizando una sola técnica.

Rev Fed Arg Cardiol 29: 489-493, 2000

Los estudios radioisotópicos tomográficos determinan con gran exactitud el estado de la perfusión miocárdica en reposo y frente al estrés físico o farmacológico, así como la presencia de miocardio viable en situaciones en las cuales es indispensable su evaluación para la toma de decisiones terapéuticas. Gran cantidad de artículos publicados en los últimos años han destacado la importancia de estudiar la perfusión miocárdica en ejercicio o bajo apremio farmacológico, en diferentes cuadros clínicos, desde los crónicos como el angor estable, hasta los síndromes agudos como la angina inestable o el postinfarto de miocardio. Estos estudios han demostrado ser de gran utilidad en la estratificación de riesgo y en el pronóstico alejado.

Por otra parte, los parámetros de función del ventrículo izquierdo, tanto global como segmentaria, tienen importante valor diagnóstico y pronóstico en pacientes con enfermedad coronaria, y también en una amplia gama de situaciones clínicas y otras patologías no coronarias. Por ejemplo, el estudio CASS1 ha demostrado la importancia de la función ventricular izquierda en relación con la sobrevida en el angor crónico estable. El trabajo del Multicenter Post Infarction Research Group2 en la era pretrombolítica así como el Western Washington Trial3 o el estudio canadiense CAMI4, por sólo mencionar algunos de la era trombolítica, resaltan la trascendencia de la función ventricular izquierda remanente, expresada a través de la fracción de eyección, en función del pronóstico de los pacientes que han presentado un infarto agudo de miocardio. Existen varias técnicas para la valoración de estos parámetros, tales como el ventriculograma radioisotópico, el ecocardiograma bidimensional y la ventriculografía de contraste.

La cardiología nuclear dispone actualmente de avances técnicos que permite estudiar a la perfusión miocárdica y a la función ventricular izquierda en el mismo estudio5-8. Los modernos softwares de que disponen los equipos así como la utilización de compuestos marcados con tecnecio 99m, que implica importantes ventajas desde el punto de vista técnico, logran incrementar la sensibilidad y la exactitud diagnóstica de estos estudios, así como mejorar su valor pronóstico9,10. Al reunir en una sola técnica datos que antes eran proporcionados en forma separada, por exploraciones diferentes, se logra reducir costos y acelera los tiempos de la evaluación, sin que se vea afectada la información requerida.

Teniendo en cuenta lo antes expresado respecto a la posibilidad de obtener los parámetros de función ventricular izquierda desde los estudios de perfusión miocárdica tomográficos, decidimos estudiarlos en un grupo de pacientes tanto con técnicas radioisotópicas como con técnicas ecocardiográficas. El objetivo de este estudio fue determinar la correlación entre los datos arrojados por el SPECT gatillado (G-SPECT) utilizando sestamibi-Tc99m como marcador radiactivo, y los estimados por ecocardiografía bidimensional, en diferentes parámetros: la fracción de eyección ventricular izquierda (FEVI), el volumen de fin de diástole (VFD) y el volumen de fin de sístole (VFS), así como la motilidad parietal ventricular izquierda en reposo. El presente trabajo no ha sido diseñado para profundizar en lo referido a la perfusión miocárdica sino que desde la misma han surgido las determinaciones de la función ventricular a las que hemos hecho referencia.

MATERIAL Y METODO
El estudio se realizó en forma prospectiva con 41 pacientes, 24 de sexo masculino y 17 del sexo femenino, que concurrieron al laboratorio de cardiología nuclear para realizar un estudio de perfusión miocárdica tomográfico gatillado (G-SPECT) con sestamibi-Tc99m. La edad media fue de 59,9 años ± 10 años; rango 38-78. Se utilizó una cámara gamma Picker Prism 2000 de doble cabezal, gatillando las imágenes con la onda R del electrocardiograma y analizándolas con el programa QGS (Quantitative Gated SPECT). Se obtuvieron en forma automática los datos de función ventricular izquierda en reposo (FEVI, VFD y VFS) además del análisis cuali y cuantitativo de motilidad regional del ventrículo izquierdo.

A los mismos pacientes se les realizó un ecocardiograma 2D en un ecógrafo ATL HDI 5000 con transductor de banda ancha y segunda armónica, tomando imágenes desde el ápex de cuatro cámaras y dos cámaras y efectuando el análisis visual de la motilidad segmentaria. Se calcularon los mismos parámetros con método de disco biplano (Simpson). El estudio fue efectuado en la misma semana que el estudio SPECT, y sin mediar cambios clínicos que pudieran hacer sospechar modificaciones de la función ventricular izquierda.

Para el análisis de la motilidad parietal regional y la determinación de un score se utilizó el esquema de segmentación ventricular izquierda, dividiendo al ventrículo izquierdo en 5 segmentos (anterior, septal, lateral, inferior y apical) en ambas técnicas, y dándole valor de 1 al territorio con motilidad normal, 2 al hipocinético, 3 al acinético y 4 al discinético.

RESULTADOS
La FEVI por Eco 2D arrojó un valor medio de 58,5% (DS = 10,4) y por G-SPECT de 54,9% (DS = 9,9). La correlación entre el cálculo efectuado por los diferentes métodos evidenció un valor de R = 0,80 (Figura 1).

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Figura 1. Valores medio de fracción de eyección del ventrículo izquierdo calculados por ambos métodos.

El VDF estimado ecocardiográficamente mostró una media de 72,8 ml (DS = 28,7) y por cámara gamma la media fue de 92,1 ml (DS = 31,5), con un valor de R = 0,80. Para el VSF por ultrasonido la media fue de 31,8 ml (DS = 20,9) y por técnica nuclear de 43,9 ml (DS = 23,7); R = 0,90 (Figura 2).

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Figura 2. Comparación del cálculo de volúmenes ventriculares izquierdos por Eco 2D y G-SPECT.

La correlación entre ambos métodos en cuanto al score de motilidad global tuvo un valor R = 0,96. El análisis de la motilidad parietal regional mediante ambas metodologías presentó una coincidencia del 97,6% en el segmento anterior, 97,6% en el septal, 100% en la cara lateral, 91% en la inferior y 95,2% en el ápex (Figura 3).

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Figura 3. Porcentaje de coincidencia entre ambos métodos en los diferentes segmentos ventriculares.

DISCUSION
Existen varias metodologías para la valoración de los parámetros de la función ventricular izquierda (FEVI, volúmenes y motilidad parietal regional), tales como el ventriculograma radioisotópico con técnica de equilibrio3,4, ecocardiografía11, resonancia magnética nuclear12 y ventriculografía de contraste13. Actualmente, con el advenimiento del G-SPECT es posible, en un mismo estudio, evaluar los datos referidos además del estado de la perfusión miocárdica5,6-8,14. Teniendo en cuenta la importancia que estos parámetros tienen en la toma de decisiones terapéuticas en pacientes con enfermedad arterial coronaria, resulta indudable el aporte de esta técnica que, sin adicionar tiempo y con un mínimo incremento de costos, permite reunir datos que hasta ahora se obtenían mediante la realización de dos pruebas diferentes. Además, la utilización de la técnica de perfusión gatillada mejora la especificidad de los estudios de perfusión al permitir diferenciar los defectos fijos de la perfusión (sin reversibilidad en reposo) y con motilidad alterada (habitual expresión de necrosis miocárdica) de aquellos con alteraciones de perfusión, también fijas pero con motilidad normal (lo que suele ser atribuible a la atenuación de las partes blandas). La posibilidad de visualizar motilidad parietal normal en territorios con defectos fijos constituye un invalorable aporte a la mejoría de la especificidad, que suele verse afectada por la mencionada atenuación tisular9. Esta diferenciación permite mejorar la exactitud diagnóstica en la cardiopatía isqué­mica9,10,15.

Recientemente, varios estudios comprobaron una buena correlación del G-SPECT con pruebas ya incorporadas en la práctica clínica para la evaluación de la función ventricular izquierda. De esta manera, Germano y col compararon el G-SPECT con la técnica de primer paso8. También Hambye y col14 lo hicieron con el ventriculograma de primer paso, con excelente correlación (R=0,97) y con el ventriculograma isotópico de equilibrio (R=0,94). Similares datos se objetivaron con la ventriculografía de contraste3,4,13.

Nuestros resultados demostraron que los parámetros de función ventricular izquierda y el análisis de la motilidad parietal obtenidos a través del G-SPECT presentaron gran similitud con aquellos derivados de la realización de un Eco 2D, en coincidencia con lo referido por varios autores16-18.

Cabe mencionar que los valores de VFD y VFS obtenidos en el presente estudio fueron más elevados, en valores absolutos, que aquellos calculados por los estudios con Eco 2D. Esto podría atribuirse, como lo sugiere Cawjg18, a la adquisición de las imágenes de perfusión con bajas dosis de sestamibi Tc99, en protocolo de un día. En un número elevado de los pacientes incluidos en nuestro estudio fue utilizado este protocolo y también los cálculos fueron realizados desde imágenes obtenidas con las dosis bajas de material radiactivo. La menor estadística de cuentas podría influir en las determinaciones. Esto probablemente no ocurriría en caso de haber utilizado protocolo de dos días, lo cual nos resulta incómodo desde el punto de vista asistencial, ya que buena parte de los pacientes concurren desde sitios alejados del lugar donde se realiza el estudio.

Existen algunos estudios que muestran que la correlación en el análisis de la motilidad y el engrosamiento parietal es moderada19-21. Tal vez la diversidad en los resultados de los estudios publicados en relación con el análisis de la motilidad parietal, se deba a que la segmentación del VI no es exactamente igual en las dos técnicas, y probablemente el Eco 2D no sea el método óptimo por sus dificultades en la visualización de algunos segmentos del ventrículo izquierdo22. La excelente correlación obtenida en nuestra serie pudo haberse debido a la moderna tecnología utilizada por el Eco 2D en relación con la definición de los bordes, los cuales habitualmente tienen mejor definición utilizando imágenes de segunda armónica, como se hizo en nuestro laboratorio de ecocardiografía. Resulta interesante destacar que en el presente estudio no sólo se comparó la función global ventricular izquierda sino que también se llevó a cabo una comparación, segmento a segmento, de la motilidad entre ambas técnicas diagnósticas, con resultados satisfactorios, utilizando un esquema de segmentación del ventrículo izquierdo que simplificó la comparación entre ambas metodologías.

CONCLUSION
El estado de la perfusión miocárdica, su estudio en reposo y bajo estrés físico o farmacológico, y los parámetros de función ventricular izquierda (incluyendo la FEVI, los volúmenes ventriculares y la motilidad parietal) son elementos de gran trascendencia en el diagnóstico y pronóstico de los pacientes con enfermedad coronaria. La técnica de perfusión G-SPECT permite la determinación precisa de ambos elementos en el mismo estudio.

Teniendo en cuenta la buena correlación observada con los datos ecocardiográficos en nuestro trabajo, el G-SPECT ofrece una interesante opción para el estudio de la función ventricular izquierda sumado al estado de la perfusión miocárdica. Esto permite simplificar la evaluación de los pacientes y una interesante reducción de los costos.

SUMMARY
CORRELATION BETWEEN GATED-SPECT AND 2D ECHO IN THE EVALUATION OF THE LEFT VENTRICULAR FUNCTION
In patients (p) with suspected or known coronary artery disease, the parameters of left ventricular function as well as the degree of myocardial perfusion have important diagnostic and prognostic value.
Nuclear cardiology possesses the technological developments which permit the assessment of both phenomena in the same study. By doing this, we increase its diagnostic and prognostic accuracy. The objective of the present study was to evaluate the correlation data between left ventricular function values given by triggered SPECT (T-SPECT) with those obtained by bidimensional echocardiography (2D Echo).
This was a prospective study, performing both methods on the same patients. The left ventricular function parameters evaluated were: ejection fraction (EF), end diastolic volume (EDV), end systolic volume (ESV) and regional wall motion analysis. A score was obtained by dividing the left ventricle into 5 segments. Fortyone p were included in the study, 21 males with a mean age of 59.9 years ± 10, range 38-78. The EF measured by 2D Echo showed a mean value of 58.5% (SD 10.4) and by T-SPECT was of 54.9% (SD 9.9), r = 0.80. The EDV by echo had a mean value of 72.8 ml (SD 28.7) and by SPECT was of 92.1 ml (SD 31.5), r = 0.80. The ESV for echo was 31.8 ml (SD 20.9) and by SPECT was 43.9 ml (SD 23.7) r = 0.90. The wall motion score showed an r value = 0.96. The wall motion analysis between both methods showed a correlation of 97.6% in the anterior segment, 97.6% septal, 100% lateral, 91% inferior and 95.2% apical.
In conclusion, the T-SPECT technique allows us to determine the myocardial perfusion state, left ventricular function and wall motion analysis with a very good correlation with the echocardiographic data. This is a very interesting option in order to simplify the evaluation of patients, by means of gathering all the information with only one technique.

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Publicación: Diciembre 2000

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